martes, 14 de mayo de 2013

ACOLITO VIII PARTE



Los duros golpes propinados por la guerrilla con el secuestro y posterior entrega del periodista y agro industrial Alfonso Consuegra, la recuperación de algunos cabecillas importantes de la dirección de los movimientos subversivos, El Comandante Gaspar Illom, el comandante Roderico y la valiente columnista y compañera de armas, la periodista del semanario “ La Resistencia , Tania Villarosa, y los más fuerte ataques perpetrada en contra de la instituciones castrenses,  en el municipio de Santiago Apóstol, el atentado contra el coronel Godofredo Dom1nguez, había generado reacciones del alto mando del ejército, el Coronel Ríos, había planteado nuevas estrategias, con el fin de erradicar de una vez por todas estas acciones de la delincuencia.
De nuevo los operativos lanzados, en contra de la prensa independiente y de la Universidad se habían incrementado y la mano dura, se había ensañado con la población civil, en respuesta a los actos de la guerrilla. La Universidad sufrió ataque con morteros, muchos estudiantes habían muerto, otros tantos habían sido detenidos, los aparatos represivos, habían actuado con toda impunidad en toda la republica, produciendo destrucción en las poblaciones indígenas, acusadas falsamente de colaboración; lo que fomentó las migraciones de familias y aldeas enteras a los países vecinos
La inseguridad se respiraba por doquier, estaban prohibidas las reuniones y el estado de sitio con restricción de las libertades individuales, era únicamente para justificar atrocidades que se daban. Se instauró el toque de queda de las seis de la tarde a las seis de la mañana, esto hacia que las poblaciones y las ciudades permanecieran totalmente desiertas por las noches. La actividad económica estaba detenida y las patrullas militares daban cuenta de cualquiera que era encontrado en las calles.
Allá en la montaña donde no el aire de libertad aun persistía, sin restricciones de toque de queda. Un grupo de hombres, alrededor de una fogata, se protegía del frío con gruesas mantas, se acurrucaban junto al fuego para alimentarse, otros dedicados a limpiar sus armas, otros para cantar sus penas y aventuras, una guitarra charangueada en medio de la soledad del monte:
---¡Que tristeeee, se oye mi gente, en las casa de cartón…… Usted no lo va a creer, pero hay escuela de perros....---- y el viento se llevaba escondido el mensaje….--- y le dan educación…..
Apenas en boca de otros se murmuraban las frases que se entrecortaban por el frío….---- ¡ Pero el patrón, hace años, muchos años... está mordiendo al obrero y las tristes notas del instrumento, inundaba el ambiente de ansiedad y esperanza.
El comandante Sancho, adormitaba junto a la fogata, no dejaba pasar en su mente sus sueños de juventud truncada, aventuras de infancia que no había tenido y algo por allí del amor de su vida, Cristina.
---Tocate otra vos --- le decía al guitarrista --- una romanticota, así como “Jamás ... te olvidare , te lo puedo jura-a-ar. ---
--- Sale y vale, para mi comandante…. El que se encuentra enamorado, pide gustos…. Ja, ja, ja ---
--- Mañana es el día…… mi comandante?---
          Hacía sonar el instrumento, mientras todos acompañaban el canto, la columna de humo que poco a poco se extinguía y los carbones ardientes que se desparramaban en la hoguera, daban el ámbito para la conclusión de la noche.
……El bullicio de la mañana, al filo de la 18 calle, después de una leve llovizna, con una mochila sobre su hombre, José  Santos degusta una suculenta de atole blanco de masa, con frijoles negros y chile picante, mientras espera la salida del bus que lo leva a su destino, los jaladores se acercan gritando, Zacapa…, Chiquimula, destinos intermedios….Valleeeee Dorado…
--- Voy --- grita, levantando la mano, y se dirige hacia camioneta.
Se sentó al fondo, colocó su mochila bajo sus pies y se acomodó colocando las rodillas en el respaldo del asiento de adelante, y deslizó el sombrero por delante de la cara, para taparse el rastro, abrochó su chumpa y se dedicó a adormitar. Sin mayores interrupciones llegaron a el entronque de carreteras, la del norte que corre al puerto del Atlántico y la otra hacia la Villa de Esquipulas, la meca de la Fe cristiana, lugar famoso por la imagen milagroso del Cristo Negro. Era por supuesto el camino que pasaba cerca de Valle Dorado. El bus se detuvo obligadamente, era un puesto de registro, los pasajeros fueron atropelladamente bajados y como delincuentes colocados con los brazos en alto y apoyados en el  costado de la camioneta. Eran registrados por el ejército, previo a haberles propinado algunos golpes, los momentos de tensión se dieron cuando al solicitar los documentos de identificación, algunos jóvenes que por carecer de ellos eran separados a empellones. Luego de  verles y comparar con la foto que aparecía en la cédula, les permitían que subieran al bus uno por uno, una vez que la tropa había revisado las bolsas, tanates y el equipaje que se llevaba, el bus reinicio su marcha con destino.
---Los que se quedan en Zarzales, se ponen chispudos, lo dejamos en el puente--- indico el ayudante del piloto, después de haber transitado unos cuantos kilómetros.
El maltrecho autobús se detuvo, junto a un puente, salieron entonces tanates, canastas, gallinas, de todo para los que bajaban, luego continúo.
--- Yo me quedo en la planta de bombeo ---dijo José Santos---
---Andele cuate, véngase pa´delante…, ¿ trae equipaje arriba ? ---
---No,  todo lo traigo conmigo---y se adelanto hasta llegar a las gradas, junto a la puerta.
Después de una curva, donde se iniciaba el ascenso, se alcanzó a ver un rótulo que decía " Aldea El Jocote " 1 Kilómetro, una flecha que señalaba a la izquierda. Frente a él se encontraba la planta de bombeo, que surtía del vital líquido los canales de irrigación.  Allí se acomodó la mochila, arregló su sombrero y se dirigió por un el camino hacia la aldea. Todo le parecía igual, después de algunos años, casi no había cambio. los cercos de piedra rodeados de piñuelas, las mutas*, los mismos ranchos cansados de recibir polvo, se diseminaban a lo largo de la entrada del pueblo; un potrero mas allá, la caseta de la antigua estación  del ferrocarril, con su tanque de y bomba de surtir agua, SEM- destruida y oxidada, que alguna vez, había dado vida a la Aldea.
Una que otra persona que se asomaba por la ventana para ver quien transitaba, la curiosidad que despierta el fuereño. El humo exhalado por las tejas con olor a leña, que recordaban la hora del medio día y que se hacía acompañar con el ritmo peculiar del palmeado de la elaboración a mano de las tortillas. Uno que otro patojo corriendo semidesnudo por las callecitas, con apenas una camiseta sobre su moreno cuerpo, ajustada en una barriga prominente llena de lombrices diría mi abuela...Tantas cosas que salían a su paso, así como en sus pensamientos y sus recuerdos, mientras recorría estos parajes se acercaba hacia, el puesto de Socorro.
---Por aquí se va al río --- pensó, --- voy a hacer un tiempo para ir otra vez --- Adelante de él se levantaba una casita, con una Cruz Roja pintada en la pared por arriba se leía  Puesto de Socorro…
---i Ave María , Hay gente en casa!---
En su interior y sin percatarse de la presencia, doña Carmencita de espaldas, calentaba en un pequeño fogón, una olla de peltre celeste, cuyo aroma inundaba e] recinto.
--- Ha esta hora yo no atiendo, hasta las dos de la tarde, en estos momentos voy a mis sagrados alimentos.---
---Es una emergencia, Doña Carmen---respondió.
En ese instante volteó, la voz le pareció conocida y la hizo reaccionar, se arreglo los anteojos, para distinguir al visitante.
---i .José Santos! , Mi muchacho --lanzo un grito emocionado, corrió a su encuentro para estrecharlo entre los brazos.--- Sos todo un hombre, que bien se te vé ---tomó su delantal y lo pasó por su cara para secar las lagrimas.
--- Ay doña Carmen, que gusto me da verla, creí que nunca iba a regresar a este lugar.---
--- Picarazo sos, si dejaste prenda, vieras como se ha puesto de galana la Cristina... o decime si viniste únicamente para ver esta vieja?
---- Hay doña Carmen, sabe que vine por usted también ---
--- Si patojo yo lo se, como que si fueras mi hijo…. pero contame que es de tu vida---
---Muchas cosas han pasado doña Carmen, largo y tendido que le tengo que contar---
--- Querés un bocadito…?, supongo que no has almorzado; vení! ... sentante aquí. ¡ te voy a servir…..
En un pequeño plato, puso una tortilla y del cocido que preparaba ...
---Flor de Izote ---  le dijo --- espero que te guste --- mientras le vertía café en un pocillo---
---No que va, sabe doña Carmen esta muy rico… tenía ratos de no probar el izote. --- Pues bien, contame, que te has hecho… Me muero de la curiosidad de saber de tu vida…¡ o aún hay que sacarte las cosas cuchara?---
El joven se sonrió:
---Haber' contame, que fue lo que pasó, allá con mi primo, es cierto que te jodieron los del ejército, eso me contó aquel tu amigo que mandaste la vez pasada.---
--- Así fue, en ese tiempo andaban agarrando gente para las reservas, entonces   me desaparecí pues me andaban atalayando para jalarme pal  cuartel, y como a mi no me gustaba, pues ni modo….  cuando su primo se dio cuenta se consiguió a alguien mas para atender la finca y ya…---
--- y a que te dedicas ahora…pues , ¿En qué estas trabajando ?---
---Pues por allí, hago algunas cachas, y la voy pasando---
---No digo pues, a vos hay que sacarte las cosas, no contás nada---
---No, si le voy a contar, nos vamos a sentar una tarde de estas y le cuento toda la historia---
---y sabés que te tengo una mala noticia…---
--- Haber, desembuche….---
--- Que la Cristina no se encuentra ahora en el pueblo---
---No me diga y ¿ como esta eso?, sabe que en una carta que le  mandé, le decía que iba a venir por ella entre Agosto y Septiembre, a hablar con su mama ya para casarnos---
---Tranquilo, como no sabía cuando ibas…. Bueno la verdad es que anda de romería con unos parientes en la villa de Esquipulas, a lo mejor se le concedió el milagro que fue a pedir….: que te aparecieras.---
---Cuénteme doña Carmen ella como esta, siempre chula.---
--- Ella siempre a sido así …chula, mas hermosa está, y ni te imaginas, así le han abundado los pretendientes--- haciendo una señal de manojos con los dedos ---pero me consta que no le ha hecho caso a nadie---
Eso lo emocionó y frotando se la cara, se sonrió para sus adentros. Se sentía realizado y no sabia como ocultarlo.
--- y vos,. no te me hagas el creído, porgue a lo mejor también te dice que no!... que sabe la pobrecita de cuantas mujeres te han rondado y te metiste con ellas por donde andabas---
--- Será! ! ,. No se lo vaya a creer doña Carmen, yo siempre bien portado.---
---¡ Hummmm… o acaso ya te dio el SI! ---
---Pues realmente…. usted tiene razón, así que me haya dicho que SI, ¡aun NO!...,en la carta que me envió, solo dice que quiere que  venga, que nos veamos, que hablemos, que el tiempo ha pasado, que aun no esta bien segura de que si me quiere…---
--- Pues ya lo ves, no vaya ser el diablo… ---hizo una pausa--- ¡ Como vas a creer, pendejo si  esa muchacha te quiere! ---
--- Mire Doña Carmen ¿ Y Será que me puede dar posada por unos cuantos días, mientras me las arreglo con lo del casamiento con la Cristina?
--- Hay patojo… Claro que si, yo siempre te consideré como un hijo, y porqué no casi me pusiste a parir, cuando viniste moribundo a esta villa… A propósito no fue por lo del mismo clavo, que te escapaste del ejército---
---Sabe, que yo siempre quise contarle como fue que vine a parar aquí, pero jamás tuve el valor de hacerlo, pensé, que si usted se enteraba de mi desgracia, iba a sufrir, además que la  pondría en peligro, al saber de mi situación tan misteriosa que me sucedió---
--- Pero ahora ya me podés contar---
---Curiosa la Doña….jajaja… El riesgo es igual, pero el caso es que le voy a contar:
“..… hace unos seis años, cuando ya andaba por los catorce, no se si usted se recuerda, aquí en Valle Dorado hubo una refriega, durante la balacera, que fue en la iglesia, mataron al padre Manuel, se recuerda---
--- Claro que si me recuerdo, que mataron a unos cuantos guerrilleros que se reunía allí en la iglesia.---
---Pues bien, yo era el Acolito de la iglesia y me vi involucrado en el asunto, porque yo fui testigo cuando el ejército mataron al Sr. Cura y las gentes que allí estaban... me agarraron y la fui a tener preso al cuartel. Tres años pasé allí.  Tres largos años…. un hijuepu.. un Capitán Domínguez, me torturó….. y le relato, toda su pesadumbre las penas sufridas a manos de los militares….---
--- y en la actualidad de sus actuaciones en el altiplano, como miembro de la guerrilla, de su participación en actos de guerra y de su desmesurado odio hacia Domínguez….---
---Huy, que peligroso mijo y entonces ---se lo acercó y le dijo quedo al oído--- Sos guerrillero---
---Pues, ya se lo dije, ese es mi gran secreto las cosas  así y uno no puede pelear con el destino. Por eso debo de tener mucho cuidado no arriesgar a las personas que uno quiere---
--- ¿, y qué es de tu madre ?---
---NO se de ella, desde que me metieron preso, quisiera talvez ahora, ver si la Voy a buscar, igual que saber de mis hermanos. Aun no se si estarán vivos…Ahora si ya sabe porque yo no contaba nada de mi pasado---
--- Tenés que aprovechar la oportunidad para ver si tu madre vive o no, pobre la señora debe de pensar que estas muerto---
---Tiene razón aunque debo de estar seguro de no ponerlos en peligro---
Así pasaron muchas cosas, que formaban parte pero el deseo de ver a su familia le estimulaba a arriesgarse, buscándola, para enterarse de su estado.
En un pequeño camión, que transportaba tomate, sentado en la parte posterior, con los pies colgando de la carrocería, observaba el paisaje árido de su terruño. Tierra colorada, con cactus, garrobos y chicharras que le acompañaban con su característico rechinido. Todo estaba igual, como que ayer había dejado. José Santos, silbaba una melodía, de los viejos tiempos, mientras sus pensamientos se hacían congoja en su corazón, que le tronaba en el pecho, el sudor del trópico le acompañaba de la emoción, que le embargaba, de no saber que estaba por encontrar.
Transcurrido el medio día llegó a Valle Dorado, por alli por estación del ferrocarril, subiendo por la calle ancha hasta llegar a inmediaciones del mercado, allí se apeó, agradeció el jalón, tomo rumbo al barrio del Templo de Minerva, allí había nacido, creció y pasó los primeros años de su vida. La fisonomía del barrio estaba igual, las mismas casas, la tienda de Doña Eduviges, la funeraria de la esquina etc. y así pasado el zanjón, el campo de la feria, lugar que le traía buenos recuerdos donde jugaba a la pelota con sus amigos.
Adelante estaba el rancho,  su casa.-. allí había botado el ombligo", su hogar, que tanto había extrañado los últimos años, la puerta de siempre, con las marcas hechas con clavos, que recordaban las travesuras.  Se acerco timidamente y somató varias veces el madero.
---Ave Maria, hay alguien en casa.—
Nadie respondió. Volvió a insistir, sin resultados, botó su morral y se tomó la cabeza, muchas cosas cruzaron por su mente, mientras golpeaba nuevamente. Un niño se le acerco:
--- ¿Quién es usted? , ¿A quién busca?---
--- Mirá mijo…, no sabés si esta doña Paca…---
--- Ah, mi mama Paca debe de andar por el mercado, no debe de tardar… y Usted para que la quiere, pues--- insistió el niño.
---Yo, vengo a visitarla --- se sentó en una piedra que se encontraba junto a la entrada, acariciándole la cabeza.
---¿ vos como te llamás? ---
---. Tino --- respondió y salió corriendo al encuentro de una mujer, que se acercaba con una bolsa en la mano, se hacía sombra con la palma de la mano, mientras caminaba lentamente, como tratando de advertir de quien se trataba, a la persona que le aguardaba.
No lo podía creer, se acercó  y a unos metros frete a él, sin decir palabras, soltó el bolso, colocó sus manos sobre el rastro, las lágrimas brotaron de sus ojos, abrió sus brazos.
---¡ Hijo de mi vida!---
---Máma..., máma, máma ---la estrecho fuertemente contra su pecho, le dio un beso en la mejía
---Máma , máma --- sus ojos se enrojecieron y las lágrimas brotaron.
--- Mi Dios bendito, Señor de Esquipulas, gracias benditas a mi señor, mi hijo esta vivo  mi Posesito --- mientras lo miraba, y le acariciaba --- Mi hijo, José Santos…. mi pequeño. Gracias Dios mío, yo se que tu escuchaste mis oraciones---
---Mama, cuanto deseaba volverla a ver, mi viejita santa --- la volvió a abrazar y besar.
--- Como estas de cambiado, ya no sos el ischoco mocoso, que corría por aquí, ya sos todo un hombre. Pero no me canso en repetir, que gracias benditas a Dios, te puedo volver a ver. Mis ruegos fueron escuchados ¡Ay si mijo ahora ya me puedo morir tranquila, he vuelto a ver a mi Posesito---
--- Ya máma… ahora que la vuelvo a ver no me diga eso de que se quiere morir, ya le contaré las veces allá lejos pensé en usted y mis hermanos, la falta que me hicieron.
--- Pero entra, mijo, entra, esta siempre será tu casa… viste  este muchachito es hijo de tu hermana Ana. Juventino se llama, vieras el gusto que siento de tenerte de nuevo en la casa---
--- De la Ana…no! Ve pues quien iba a pensar que la seca escurridiza se iba a matrimoniar----
--- Y a Dios gracias se consiguió un buen marido, trabaja en Caminos, bueno el muchacho y responsable.---
--- Mas le vale… cuénteme y los demás…---
--- Bueno cada quien hizo su vida. Jonatán vive en Puerto Barrios, tiene un par de muchachitos, sabés con quien se casó…con la hija de la  Julia.---
--- No me diga, con la Malenita, que no ganaba ni a trancas las clases en la escuela…ja,ja,ja.—
---Rubén y la Estela por allí andan…..
          Y la charla se hizo continua y larga, surgió la parentela, las aventuras y los clavos de la familia.
---Haber pues contame de tu vida. Estoy tan emocionada que no se por donde empezare a preguntarte, la emoción me tiene alterada, haber decime lo que se te ocurra---
--- Fíjese madre, usted ya debe de saber…..que en el cuartel me la pasé tres años, en bartolina, hasta que un día me sacaron moribundo y fueron a tirarme, no muy lejos de aquí, porque me  creyeron  muerto---
---Ve que desgraciados y a don Fermín se lo babosearon, nos hicieron creer que vos no estabas en el cuartel, cuando recién mataron al padre Manuel ---se santiguo --- Qué Dios lo tenga en su seno…, a mi me aseguraron que te habías huido con los hombres de la guerrilla que se encontraban en la iglesia---
---Pues fíjese que después de recuperarme en el Jocote, la fui a tener hasta la capital, y no quise regresar por temor a que me agarraran otra vez o que les hicieran algo a ustedes. Por eso me desaparecí---
---El Gran poder de Dios, de verdad que peligroso---
….. Y así inició el relato de todo lo que habían sucedido, su llegada a la Aldea El Jocote, la señora del puesto de socorro que le había salvado la vida, como después llegó a San Bernardo. Así como de sus viajes a México y a Cuba, de su incorporación a la subversión y otras cosas mas.
---Por Dios divino, como es que te metiste en eso --- inquirió --- ¡Ay no!, si estuviera vivo tu padre, del pescuezo te hubiera agarrado, por haber hecho eso---
---Pero mama, uno tiene su destino, usted misma dice, uno pone y Dios dispone y el odio y los deseos de venganza por las cosas que sufrí en el cuartel, me impulsaron a meterme a esto---
--- no, pero esas son cosas del demonio… huy ! , eso es cosa del…---
--- No,. mama, eso es de una realidad, en la que debemos a aprender a vivir, ya se están terminando esos tiempos en que se agachaba la cabeza ante los ricos y chafarotes, poderosos que hacían lo que  se les venia en gana, con uno, con el pueblo---
---No hablés así, por Dios, que te van a oir---
Y así transcurrió gran parte del día y de la noche, compartiendo con sus hermanos y su madre, a la luz de unas candelas de cera que se contorneaban al derretirse sobre el tablón de la mesa, casi como sorprendidos escuchaban cuando les contaba de su llegada a México y posteriormente a Cuba, de como eran esos lugares y como pensaba la gente.
Las aventuras pasadas, las instrucciones de seguridad que tenia que tener para conservarse, las penas, problemas e inseguridad del ambiente etc. Les hizo saber de el porque de su visita, tan corta y misteriosa. La necesidad de que su llegada debería permanecer en secreto, de no comentarla con nadie, pues eso implicaba ponerlos en peligro, por ultimo que la razón específica de su viaje era el hecho de que había encontrado a una mujer con quien deseaba juntarse o en todo caso casarse, e irse lejos a rehacer su vida.
Amaneció en Valle Dorado, José Santos despertó por el olor a la comida Esos frijolitos de casa que su madre preparaba, pan de Yemas, los chicharrones con yuca, comprados en el mercado llevados frescos, temprano. Tomo un baño a guacaladas, con agua de la pila y se con una suculenta tasa de café se sentó a compartir los sagrados alimentos con toda la familia. Quizás la última vez, dijo la oración de gracias. Una vez finalizado el desayuno, se acerco a cada uno de sus hermanos, les abrazó y se despidió de ellos con una lágrima en los ojos.
---Bien mama, fue para mi algo muy especial haber compartido estos momentos y estos ratos amenos con ustedes, me alegra mucho que permanezcan unidos como familia…saben que debo irme y no quisiera dejarlos,  pero comprendan que tengo mis razones, es posible que nunca mas los vuelva a ver, pero yo siempre los llevaré en mi corazón. De pronto recibirán alguna noticia por el correo y lo que si quisiera pedirles es que jamás se olviden de mi… que tienes un hermano loco, o  tonto, que pelea por ustedes,  por su gente, allá lejos en las montañas, por los pobre, en contra de las injusticias y para que a la gente pueda vivir mejor.---
--- Vos Rubén, vos Estela y vos Ana, no dejen desamparada a mi máma. Cuando me sea posible, yo les estaré enviando algo de dinero, para ayudarles ---hizo una pausa, cuando la tristeza le llegó a la garganta---
---Mama, cuídese mucho, no deje de rezar, por su hijo descarriado, no deje de ir a la iglesia a pedirle a la Virgen del Transito por mi --- Sacó unos billetes de su bolsa y haciéndolos un molote, se los puso en la bolsa del delantal, mientras limpiaba las lágrimas que le recorría el rostro.---
Se colocó semi hincado frente a su madre coloco las manos sobre su cabeza:
---Ahora, mama, écheme su bendición,---
--- Que Dios te bendiga y te guarde, hijo mío ---y se puso a llorar.
---Me voy, adiós para todos---
Tomó su sombrero y se acercó a su madre, después de consolarla y le dió un beso en la frente, y salio…
---Adiós hermano, cuídate ---dijo Rubén,
--- Que Dios te ampare --- le dijo la Estela
José salió por la puerta se despidió agitando su brazo:
---Hasta la vista--- levantó de nuevo el brazo y con el puño cerrado en alto dijo: gracias por todo.
En la casa de Cristina todo era alegría. La Nina, su amiga, se encontraba de visita y mientras le ayudaba a arreglarse:
--- Ay Nina, será que así me queda bien el pelo?--- a la vez se miraba en el espejo y recogía sus cabellos, enrollándolos y colocándolos hacia atrás --i Mirá pues!, hay no se ve horrible.---
---Cual es el alboroto, así te queda bien---  le decía, mientras sentada en la cama hojeaba una revista “ Amiga ", del un periódico y cada vez que pasaba una hoja se ponía saliva en el dedo ---Que te parece el vestido que me voy a poner el día de tu boda, me lo estrené para mi cumpleaños y solo una puesta tiene---
--- A jaa!... Vos, Nina te estoy hablando ---y le golpeo el brazo de un manotazo.
 ---¡ Ayy … vos Cristina!, como sos de grosera, que querés que me vaya---
---Esta bonito el vestido, verdad?---
--- Si es que te digo yo…!---
---Vos, siempre con la bocota abierta, viendo las figuritas de las revistas, no ponés atención a lo que uno te dice---
Nina se molestó y se puso de pié, contorneándose y con las manos recogiéndose las enaguas, le hizo el remedo.
--- AY, si, como hoy vienen a pedir su mano, la niña se siente, la mama de los pollitos---
--- Como No !...Se me hace que te estas muriendo de la envidia---
--- ¡¿Envidia yo ?! , ni que no tuviera pretendientes y para que te des un quemón, el maestro de la escuela… ja..---
---¡Ah…!
--- No te lo digo por eso ---sentándose en la cama---te Io digo porque pronto me voy a casar y me voy de aquí, además Yo, le dije al Ramón, que hasta que cumpliéramos un año de novios le vaya a hablar a mis papás… i antes no! además que tiene que ir a la Universidad, va ser Licenciado sabés…!
Mientras tanto. Doña Carmen, su marido y el resto de la familia. elegantemente vestidos, acompañaban a José Santos, quien vestido sencillamente, con camisa blanca almidonada de mangas largas y pantalón azul, que matizaba con sus botas de campaña. Ya en casa de doña María, madre de la Cristina.
---Buenas tardes---dijo el novio y saludo extendiéndole la mano a la futura suegra.
---Pasen adelante ---
En la habitación se colocaron varias sillas de pino, formando un círculo. Los recién llegados tomaron asiento y desataron los comentarios sobre la dicha y felicidad que significaba la boda de los jóvenes.
---Cristinaaaa... Cristinaaaa ---gritó la señora ---José Santos, doña Carmen y familia ya se encuentran aquí---
---¡ay mama, para que grita ---se dejó escuchar--- si aquí estoy…--- luego mas tarde, apareció, radiante como una rosa, luciendo un precioso vestido azul, con los fustanes almidonados. La muchacha desde el instante en que se hizo presente, José no le quito la vista, él por supuesto se puso de pié y la invito a sentarse a la par, señalando lo con la mano, el sitio.
---Bueno --dijo doña Carmen ---mi marido y yo, bien representando a la madre... de este, patojo… eh, José Santos--- luego se dirigió a su marido ---¡ Seguí vos, pues !---
---Lo que dice Carmen es, que este muchacho, es como un hijo de la casa. Y estamos aquí, doña María, para decirle que bueno… que le pedimos en su nombre de él, la mano de su hija Cristina. i YA. ..!---
---Bien tapadito se lo tenía verdad?---
--- Mamaaa…---
--- Ya pues, no me queda mas que darles mi bendición, pues como realmente, tengo tan solo un mes de conocer al muchacho, lo que me agrada es que viene apadrinado de doña Carmencita, a quien tengo mucho aprecio, pues bien creo que estoy de acuerdo.---
Los novios se miraron entre si, sonriendo como chiquillos y sin decir palabra, tomados de la mano y medio mudos observaban, como los demás hablaban del acontecimiento.
 ---¿Para cuando el civil ?---le preguntaron al novio.
---Este, pues el mismo día del religioso---hizo una pausa---el Domingo 19, quedamos con el señor cura que antes de la misa, de las 9 horas.
Los días pasaron hasta llegar al domingo 19,
--- Aceptas como esposa a Cristina, en las buenas….. hasta que la muerte los separe---
 Y la boda se realizó, sencilla, sin pompa, asistieron por supuesto los de la foto, los familiares de la novia y los padrinos, las amigas de la Cristina, allí estaba la Nina, alguno que otro curioso y las señoras santulonas, que permanecían en el templo, repasando los rosarios y las novenas. Luego se reunieron en casa de doña María, a degustar una taza de sabroso chocolate y un delicioso tamal.
Juntos, llenos de ilusiones y cargados de esperanzas, salieron de la aldea, se podría decir, la pareja mas feliz del mundo, navegando en nubes de aliento, alegría, sin mirar atrás, con una aureola que abría el horizonte de una eterna luna de miel, de un compartir entero y sincero, de sentirse por fin juntos, el uno con el otro, como uno solo.
Transitaron por el camino de tierra, que los condujo por la carretera principal, deambularon con la ilusión de una pareja  con ansias de libertad. Al llegar al puesto donde tomaron el armatoste de camionetilla que los trasladó hacia Sansare, donde abordaron el ferrocarril, rumbo a su destino...

ACOLITO IX PARTE



En una lujosa residencia de la zona exclusiva “ La Cañada “, el Coronel Godofredo Domínguez, se recuperaba de las heridas sufridas durante el atentado que habían perpetrado en su contra, allá en Santiago Apóstol, seis meses atrás. Cómodamente sentado en un diván en la sala de su casa, hojeaba un periódico, para enterarse de los acontecimientos diarios. De pronto el teléfono sonó:
---Don Godofredo ---indico la muchacha de la servidumbre ---lo llaman por teléfono...de parte del Coronel Oswaldo Pérez.---
Tomó el auricular que se encontraba a su diestra:
---¡Alo!... Oswaldo, que tal…., si yo… bastante mejor... ahora descansando... haber cuando te venís un día a la casa y nos echamos un  par de tragos. Como el médico me dijo, en el hospital que ya puedo hacer de todo... si, de todo. ...Ja, ja… Decime a que debo tu agradable llamado. Aja…---escuchó por largo rato--- ¡ahhh! conque esas tenemos…. Hum! excelente….Bien decía yo… que podía contra con tu ayuda. Por supuesto yo me encargo de pasar la información, aja, o sea que hoy vienen..., estará llegando a eso de las cinco de la tarde… enorme sorpresa le voy a tener preparada... te lo agradezco enorme sorpresa le voy a tener preparada... Oswaldo, me has hecho un gran servicio recordame que te debo una igual, me saludas a la familia y te reitero la invitación, OK.---
A la misma hora en el convoy ferroviario:
---Cucajol, Cucaiol, próxima parada, Cucajol ---indicaba el conductor, mientras transitaba por los diferentes vagones, José Santos y su mujer, en uno de los vagones de segunda, adormitaban sentados en la butaca de madera. Cristina, el hombro derecho de su marido, bostezaba.
El tren se detuvo y se produjeron unos jalones, antes de detenerse definitivamente, subían y bajaban paisanos, con diferente. Destino..
---No quiere comer algo ---le preguntó a la muchacha, a  la vez de que se ponía de pié, levantando sus brazos y estirándose un poco---
---No gracias, talvez mas tarde---
El .joven, se quito el sombrero y sacó la cabeza por la ventana y dijo:
---Ya empieza a hacer frío, es mejor que se ponga su suéter, no se me vaya a resfriar.---
La maquina reinicio la marcha, dando varios jalones, la columna de humo negro, coronaba la chimenea. Apuntando al  lado contrario de la dirección en que caminaba el convoy,  Al ruido producido por el frote de los rieles con las ruedas, el que se acompañaba de un mecer agradable, que hacía que chocaran hombro con hombro, de los jóvenes recién casados, que se movían de un lado a otro exagerando un poco e vaivén, se empujaban y luego se reían como dos infantes.
El viaje se había tornado lento, la velocidad que desarrollaba el transporte ferroviario en ascenso, tan lento que parecía que se deslizaba, como una serpentina en medio de las montañas y valles que cruzaba.
Puuuu, Puuuu hacía sonar su silbato como anunciando su llegada, como diciendo adiós a los caserillos y aldea por los que pasaba, al superar una cuesta, caminaba acompasado a media velocidad. Media hora mas tarde. El convoy empezó a disminuir ostensiblemente su velocidad, a pesar de que corría por terreno plano. eso causó extrañeza a  los pasajeros, que sabían que no había otra parada, hasta en la Ermita, ya en la ciudad. Así que curiosamente algunos se asomaron por la ventana, para ver que sucedía. Otros colocados en las escalinatas de ingreso a los vagones se colgaban para ver si podían enterarse.
---Es el ejército esta parando el tren ---dijo alguien ---a saber que esta pasando.--- ---Si, algo ha de haber pasado, aquí en fiscal, nunca para el tren ---indico otro.
La voz se pasó como reguero de pólvora, de un lado a otro, entre los vagones, hasta llegar a oídos de los novios.
---i Oíste --dijo Cristina ---tengo miedo, a lo mejor te andan buscando.
 Sin decir palabra, sin contestarle. Le hizo una señal de que se callara, poniéndose el dedo índice frente a sus labios. Tomó la maleta que llevaba debajo del asiento, y la bolsa de - pita donde llevaban con el bastimento, se la entrego a ella.
---Hay que estar alerta,  mas vale decir, aquí corrió. que aquí murió --- después de una breve pausa --¡ Vamos! -- y se dirigieron a la salida mas próxima y se lanzaron del pescante, ya que el ferrocarril aun no se había detenido.
Efectivamente en el edificio de la estación, en la pasarela frente a las oficinas, encontraba un pelotón de soldados,  aguardando  que se acercaran los vagones de pasajeros. En los rieles que se bifurcaban hacia otra vía, se encontraba apostada en la parte posterior de un camión una ametralladora, que amenazadoramente apuntaba hacia el convoy. Los muchachos cayeron entre los matorrales de un rastrojo y corrieron a esconderse, en una plantación de maíz. En ese instante una  mujer sacó la cabeza a través de la ventana les vió, corriendo alejándose de la escena unos minutos mas tarde el ferrocarril se detenía, y era abordado por un gran numero de soldados. Un oficial subió, en el primer carro y dijo en voz alta:
--- Esto es un registro de rutina, todos tranquilos, queremos ver sus papeles de identidad y sus equipajes ---luego se dirigió a la tropa--- me colocan a todos los hombres de un lado a las mujeres y niños del otro .---luego al sargento encargado, en voz baja ---al que buscamos tiene varias cicatrices en el pecho y en las manos señas de que le fueron arrancadas algunas uñas--- sacando un papel de la bolsa de pecho y extendiéndosela ---esta es una foto dibujo del fulano. Momentos mas tarde se procedía a descamisar a todos los pasajeros.  El sargento con la fotografía en la mano observaba el rostro de cada uno. Entre estos, no hay ninguno con la descripción y señas mi teniente ---Revisen el equipaje---y se trasladó al siguiente vagón. En el momento que hizo su aparición, un soldado descargaba su  ira en contra de un hombre, propinándole un culatazo.
--- ¡Hijoeputa! --- le gritó ---¡los papeles te dije!
---j Aquí los tengo !, i pero por favor no me pegue! --- respondió desde el suelo, donde habla caldo después del golpe.
---¿ Qué pasa soldado ? --indico el oficial.
---Este, mi teniente, que no me quiere enseñar los papeles---
El oficial se acerco, vio al sujeto que se encontraba en el suelo y le preguntó:
---Vos, de donde sos---
---De Livingston, Izabal, y aquí está mi cédula---
---Déjelo --le indico al soldado.--- al que buscamos no es negro…---
Al llegar al último vagón,
---Mi teniente --le dijo un soldado que se le acerco ---esta doña dice que  vio, a dos gentes saltaron del tren, allá por la parte de atrás---
---Haber señora, usted que vio --dijo el oficial.
---Bueno pues, yo lo que ví, fue que cuando saqué la cabeza para ver que estaba sucediendo, a dos jóvenes saltaron, un hombre y una mujer, por la parte de atrás,  no les vi. La cara pero eran gente de pueblo---
--- Justo antes de que se detuviera el tren, mas o menos? ---
--- ¿Como Cuanto tiempo antes de que parara, el tren ?
---Pues un rato antes, cuando empezó a bajar la velocidad, y  se corrió la bola que el ejército se encontraba registrando.
---Ellos han de haber sido ---dijo el teniente ---la información recibida era correcta, que lo acompaña una mujer.---
--- i Sargentooo. '. ! , baje a 106 hombres vamos a rastrear el área . , dígale al maquinista, que nomás baje toda la tropa, puede continuar ---
Los soldados fueron reagrupados ya en tierra, y se inicio la busque da de los fugitivos.
---Hay que revisar, un par de kilómetros a la redonda, empezando por la línea, hay que revisar, potreros y se hay casas catearlas.---
A todo esto José Santos y su compañera, habían caminado atravesando campos, pastizales, a través de veredas. Sin mirar atrás, un largo trecho caminaron, hasta salir a través del lecho del río, a la carretera principal. La muchacha cansada, asesaba en su respiración rápida, pero permanecía a la par de él. Ya en la carretera:
---Esperame, ya no aguanto.---
---Un poquito mas, y llegamos a la carretera---
---Mira, que suerte, una camioneta---
En la orilla de la carretera, donde aparecía un camino de terracería, se encontraba un autobús con el capó  levantada. Se acercaron :
--- Para donde van ? ---preguntó José Santos
---A la capital, suban, solo esperamos que se enfríe un cacho el motor y que regrese el ayudante con un poco de agua para Al radiador --dijo el piloto --le ponemos agua y salimos.---
---¿ Cuanto cuesta el pasaje… mano..---
--- Treinta y cinco len cada uno—
Carretera hacia arriba a través de la cuesta de la Eterna la camioneta caminaba a paso de tortuga, sudaba el motor y  el humo que aparecía por todos lados, daba la impresión de que algo se quemaba. Iba tan despacio que a la altura de la aldea de San Rafael La Laguna, fue alcanzado y rebasado por el contingente militar.
---Esos eran los que andaban Por el Fiscal --dijo el ayudante--- ¿ Qué andarían haciendo ?---
---Raro verdad vos, desde el medio día andaban por allí, esperando el tren, andaban buscando a alguien---
El viaje continuo, hasta entrar por la calle Martí, el barrio  de la parroquia.
--- Los que se quedan en el mercado; solo damos la vuelta por la gasolinera, y se bajan---
Al cabo de un rato
---Señora, buenas tardes. ¿ no tiene un cuarto que nos alquile ? --dijo José Santos ---Por cuanto tiempo---
---Yo digo que por un par de días mientras conseguimos donde vivir---
---Si hay, son 2.50 diarios...por anticipado --luego se les --- quedo mirando --- ¿ustedes no son de aquí, verdad ?.---
--- No ,… somos de oriente ---
--- Tómenlo como un consejo, les voy a dar un cuarto, junto al mío, aquí viene gentes de toda clase, charamileros, rateros, putas etc. No es lugar como para ustedes, que tiene cara de honrados, quédense hoy porque ya es tarde y mañana se buscan un lugarcito mejor.---
---Muchas gracias señora, que Dios se lo pague.---
          La Pensión “MODELO”, casa de mala muerte, fue testigo muda de una de una hermosa y emocionante luna de miel de esos muchachos pueblerinos, que empezaban a vivir una vida llena de satisfacciones, tal ves no era la mejor del mundo, pero en el amor y en la guerra, todo se vale.
          Ya de mañana y antes de la salida del sol, despertados a ruidos de camionetas, alguno que otro gallo que se emocionaba dentro del mercado y bajo una leve llovizna, la pareja salió de la madriguera, con todo y sus tujas, medio cubiertos con un pedazo de nylon y amarrada una toalla al pescuezo, se hicieron a la calle, donde ya el bullicio de la gente que se dirige a sus empleos atropellaban cuanto se les ponía a su paso, para agarrarse del pescante de una camioneta, que arrogante gritaba desde su interior.
--- ¡TERMINAL……. VIA 18 CALLE…..
---AVENIDA BOLIVAR……….
          Allí donde los piropos y las sandeces se escuchaban por doquier, en el platillo típico de un café, con panes con frijoles, o de al tiro de Atole blanco con chile:
--- PARA DONDE VA MI REINA……..--- LA LLEVO AL FIN DEL MUNDO!--- se atosigaban los ayudantes de los buses, con tal de ganar el pasaje del diario.
---Jugo de naranja, ¿que le sirvo?, con huevos.--- ¿Haber que va desayunar?---
          Casi con las nahuas enlodadas y las piernas mojadas por la saltadera de los charcos, la Cristina de la mano del José Santos, transitaron hasta llegar a la Iglesia de La Parroquia, allí después de entrar a santiguarse y darle gracias a Dios, engulleron un par de tostadas con una turumba de café. Pero la felicidad se le dibujaban en sus rostros como de dos tórtolos, empollando.
          El muchacho había hecho sus contactos y en una colonia marginal, el mando nacional de la guerrilla le había autorizado a establecerse, en una casa señal, que se les dio en llamar reductos o asilos, el objetivo era de enrollar a nuevos miembros para la causa, cuya fachada era una oficina de trámites en general, licencias de conducir, fotocopias.
          Ese era el lugar donde se efectuaban los contactos con los sujetos entrenados en el exterior, allí se distribuía correspondencia de los combatientes. Era en si un centro nacional de Información,  estaba tan bien  ubicada, que pasaba inadvertida a la vista de la gente.
 Allí era, la doña de su casa y don chepe para los de la cuadra, una familia que no daba por donde y no se metía en nada, eran así, gente común, como todos, gente del interior. De las que los domingos salían a deambular por los alrededores, o a pasear al parque.
José recibió entonces una invitación para participar en una reunión, era de la alta dirigencia de la guerrilla, con el comandante Gaspar Illom a la cabeza, luego de hecho el contacto fue transportado en automóvil,  llevado a un Chalet en Amatitlán, lugar que en reiteradas oportunidades se utilizó de cuartel general. Estas reuniones, que no eran muy" frecuentes, tenían objeto conocer las acciones a seguir en el campo bélico y la planificación estrategias en la lucha, la renovación y salvaguarda de los combatientes urbanos y el cumplimiento de metas y objetivos.
La obtención de fondos, la logística de insumos que venían del extranjero, en medio de todos los aparatos de seguridad montados para el efecto, fue un día especial para el Comandante Sancho, de encontrarse con dos buenos y antiguos compañeros, el comandante Germán y la compañera Mabel, con los que había compartido acciones en el pasado.
---Comandante Sancho, algún tiempo sin verlo ---dijo Mabel
---Igual, igual, siempre en la lucha---
---Nos enteramos por ahí, que participó en una acción en la población de Santiago Apóstol, unos cuantos meses atrás---
---Así es, ese día le dí mate, a alguien que estaba con muchas deudas allá en mi pueblo y uno de mis peores enemigo---
---¡No está enterado?!... El Coronel Domínguez, sigue vivo y con mas deseos de vengarse---
--- Mabel…. No me diga, ahora caigo, me imagino que el tuvo que ver con algunas cosas que me han venido sucedieron hace poco… lo que no entiendo es como obtuvo la información---
--- El hombre tiene sus contactos,  la G-2, que no se queda atrás---
La noticia le dejó pensativo, como Domínguez había sobrevivido y como es que alguien se había enterado de su estancia en Valle Dorado y en el Jocote. Le asaltó la duda de si su familia, su madre. sus hermanos corrían algún peligro.
--- Comandante Germán, como andan las cosas en la capital--- preguntó Sancho,
---Pues, se hace lo que se puede, hay muchos soplones y es difícil conservar lugares o reductos, casi en lo que va de estos dos últimos meses, han destruido unos tres cuarteles y han capturado propaganda y material bélico…. En el interior ha habido mucha deserción, con las amenazas de muerte a familiares de los combatientes, muchos se han entregado y como los están dejando libre y amnistiados, pues que pena tienen…---
--- Coronel Domínguez …, se repetía a cada momento, como que la mala hierva nunca mueres…. No estaré tranquilo, si no hasta que lo ponga fuera de circulación---
Casi no había puesto  atención a lo tratado en la presentación de las actividades. Antes de abandonar el recinto, se detuvo frente a la puerta para hablar con Mabel.
---Segura que Domínguez está vivo…?---
---Por supuesto, está retirado en su casa, pero se rumora que pronto volverá al servicio activo, y… como comandante general de los cuarteles de la capital, y coordinador de la fuerza antiguerrillera en todo el país.---
--- Quiero que me ayude, compañera--- A obtener información de donde vive y sus actividades---
--- Donde vive… en La Cañada, zona residencial, con mucha vigilancia y poca accesibilidad,  la dirección la encuentra en la guía de teléfono. Lo demás de sus actividades, lo único hasta la fecha que se sabe se mueve un par de veces por semana a rehabilitación, en el Hospital Militar…. A que viene todo ese interés, ¡HUMMM… pero me late que le lleva ganas….---
--- Parece que se me notara….---
---Yo le diría lo mismo, como es que sabés tanto del sujeto.---
---Yo…., bueno, yo porque desde hace tiempo lo tengo en la mira, lo odio a muerte,  la causa de mi desgracia cuando era yo patojo---
--- Que Bien comandante Sancho, a usted no se le pasa nada, cuente conmigo, o acaso no estamos del mismo lado, como un aliado para su venganza, estoy dispuesta a ayudarle. Yo personalmente tengo mis razones para odiar a ese tipo; él tuvo que ver con la muerte de mi ex marido, estudiante de la carrera de psicología de la San Carlos masacrado, junto a otros siete compañeros, hace unos siete años, durante un mitín de la Huelga de Dolores.---
---Como lo siento Mabel, pero le agradezco, su colaboración y la confianza, bien estaremos en contacto.
Días después. Una motoneta se estacionó frente a la oficina, una persona se hizo presente e hizo sonar la campana que se encontraba conectada en el dintel de la puerta.
---Buenos días señorita, podría hablar con el encargado de la oficina ---indicó la dama---
---Como no señora, ¿ desea algún trámite, o simplemente quiere hablar con él ?--- ---Gracias, en cualquiera de los casos prefiero hablar personalmente con él---
--- ¿ A quién anuncio ?---
--- A la señora de Gonzáles… Mabel de Gonzáles.---
Minuto mas tarde.  Desde la puerta de la entrada al despacho, apareció José Santos luciendo una guayabera amarilla:
--- Pase Mabel, en que le puedo servir…---
Ella penetró a la habitación y se sentó frente a un escritorio, lleno de papeles.
---Sancho - --le dijo en voz baja ---
--- José Santos…
--- A si don José---
---José Santos --- insistió.
---Mejor  no me digo nombres---
--- En cuanto tiempo necesita el documento.---hablando mas fuerte, mientras se levantaba a cerrar la puerta.
---Le tengo la información necesaria --dijo la dama---vamos a necesitar a cuatro compañeros…..---
--- Sabe, hay que sacar antecedentes penales....--- mientras le hacía señas de que podrían escuchar.
 ---Tenemos una semana…. ya que parece que las citas de Domínguez en el hospital están a punto de terminar… y pronto le darán de alta…. tendremos que aprovechar la oportunidad, una vez en servicio activo la seguridad para con él, va a ser extrema y difícil de controlar---
--- Bien me pondré en contacto con la gente, lo dejamos para el próximo viernes--- Germán, nos brindará su apoyo. para la gente que nos hace falta --haciendo una pausa ahora recuerdo en el grupo de Germán, hay un muchacho, ducho con los explosivos, que nos podría dar una mano---
---Muy bien señora, creo que su documento, lo tendré, para la otra semana, si con la auténtica del abogado--- y le fue aumentando al tono de la voz cuando se acercó a la puerta y la abrió--- le va a salir. como en unos cuarenta-  cuarenta y cinco quetzales---
---Bien… Muchas gracias, caballero, hasta el próximo día --- al retirase ---señorita buenas tardes--- el viernes verdad?….---
Frente a la Estatua de Cristóbal Colón en La Avenida Las Américas, se encontraban dos hombres sentados en la orilla de la fuente. Uno de ellos con una bolsa plástica en las manos. El otro. nerviosamente se ponía de pié viendo hacia todos lados, como tratando de adivinar por donde aparecerían sus compañeros. Un cuarto de hora mas tarde, un vehículo, se estacionó en la acera de enfrente, la puerta posterior derecha se abrió, era uno de esos picops de doble cabina:
Los dos individuos subieron a él, en el interior conducía Mabel ya su derecha el comandante Sancho con un fusil M-16 entre las piernas en la parte de atrás los recién llegados. Cerca del campo de los Arcos, frente a un pequeño parque se encontraba una caseta abandonada, que anunciaba una bebida gaseosa . El vehículo se estacionó, sus ocupantes penetraron en ella mediante la  ruptura del candado. La bolsa cuyo contenido era valioso se depositó en un tragante, que se encontraba cubierto la parte posterior del parque una por adoquines, los alambres a través de la acera se disimulaban con las hojas de los pinos, hasta colocarlos  detrás de la arboleda de un bosquecito vecino. En camionetilla color azul permanecía estacionada.
Todo se encontraba dispuesto, como a eso de las diez de la mañana apareció un individuo que conducía una motoneta, se movilizaba sobre la avenida de sur a norte, al pasar frente a la caseta, hizo una señal indicando que el vehículo de la víctima se acercaba.
A la distancia se pudo observar que el cortejo era presidido por un auto pequeño japonés, de modelo reciente, en que viajaban dos personas en el asiento delantero, atrás una camioneta Wagoneer, color gris con los vidrios polarizados que transitaba a mediana velocidad.
Alguien asoma la cabeza por encima de unos matorrales para calcular la distancia a que los autos vienen, una pequeñas ráfagas de viento levantan una nube de polvo desde el campo de enfrente,  Mabel se había quedado en el vehículo el cual se encontraba encendido. La tensión es extrema, el carro que abre el paso, se acerca, rápidamente hasta el punto donde está colocado el explosivo, y en el preciso instante:
---Bummm…………..--- el carro vuela por los aires y es arrastrado hasta dejarlo volcado sobre el asfalto. Todo es confusión en ese momento el vehículo gris donde viaja Domínguez, detiene su marcha rechinando las llantas, pero sin poder evitar toparse con los restos del vehículo delantero.
Al instante el picop que se había quedado en marcha se atraviesa en la calle cortándoles la retirada. Mientras Domínguez vociferaba en el interior, el auto con desesperación, una retirada
---Salgamos por atrás…. meta el retroceso ---
 --Imposible, atravesaron un carro en la parte de atrás ---
---Súbase a la banqueta o vea que hace...---grita una vez mas.
La ventana de la caseta se abre y la M-16 de Sancho empieza a escupir balas dirigidas al vehículo gris las ventanas laterales se hacen añicos, y el primero en ser alcanzado es el piloto. El guardaespaldas salta hacia el otro lado y repele el ataque con el fuego de su metralleta. Bajo el vehículo por la puerta derecha y empuña su arma disparando sin cesar sobre la caseta.
Mabel desciende del vehículo y con una 38 en mano, dispara parapetada en la parte posterior del carro.  el guardaespaldas en el suelo, suelta una ráfaga y ella se desploma gravemente herida. La caseta ya no es el escondite mejor y los ocupantes corren en busca de otro mejor lugar para el ataque. En el interior  de la camioneta el coronel Domínguez con su 45 trata de repelar el ataque. Justo en el momento en que el guardaespaldas por la trompa de la camioneta gris. El silbido de una proyectil impacta en el rostro, y como un saco de patatas se desliza, sobre la lodera, dejando pintando la cara externa de la portezuela.
A todo esto un susurro de soledad se deja percibir, cuando ni un automóvil circula por el lugar. El Comandante Sancho, atraviesa la calle  y se dirigió a enfrentar a Domínguez, quien permanecía en silencio dentro de la camioneta, con la 45 en la mano.
---i Coronel Domínguez! , ahora si se va a acordar de mi….! ¡ Soy José Santos, el patojo de Valle Dorado… ¡ EL ACOLITO, a quien usted trató como mierda, a quien usted humilló! , ¡ soy yo coronel Domínguez ! , ¡Ahora yo voy a ser su verdugo! ---
Domínguez no contesta, se desliza por el piso del vehículo y lentamente abre la portezuela izquierda, desciende al pavimento y se coloca en cuclillas, observa por debajo de la camioneta para divisar a su enemigo.
 --¡ como no el ACOLITO, quien lo iba a imaginar---gritó Domínguez, quien  se pone de píe y se resbala hacia la parte posterior, donde escuchaba la voz de José Santos, de pronto lo ve, tomó su escuadra con las dos manos y desata las balas eso le hace que se corra hacia atrás.
El guerrillero se tumba al suelo, las saetas de las balas silba muy cerca de su cabeza, da un salto y cae al suelo se reincorporó, con una rodilla en tierra le dispara a su víctima…. el tableteo de su arma lo sacude, los proyectiles se incrustan tanto en la camioneta, dejando a su paso una estela, como un rosario que camina a través del metal hasta llegar a hacer impacto en el cuerpo militar. Los agujeros producidos hacen explotar la sangre sobre la ropa del coronel. Y éste se desploma, de bruces en el pavimento. El silencio se hace mas evidente, alguien se acerca al cuerpo de la víctima, lo toma de los hombros y le da vuelta, toca el cuello durante unos segundos y dice:
---Hoy si está muerto, y bien muerto le pone la mano sobre el brazo del comandante Sancho, luego se aproximan hasta donde yace la comandante Mabel, a quien encuentran herida gravemente, un impacto de bala le ha perforado el abdomen y la mancha de sangre se le extiende por toda la camisa verde olivo, de sus labios corre un hilo rojo le continua hacia el cuello; su respiración era ruidosa y  entrecortada.
---Déjenme ya déjenme morir tranquila… ---y deja caer su cabeza sobre el regazo del muchacho al exhalar.
Tres hombres abordan una camionetilla color azul, estacionada atrás del parquecito.
Abandonan el lugar.
El comandante Sancho en sus adentros piensa:
---No más coronel Domínguez…. pero el costa fue alto. Perdí a mis mejores compañeros…….---
Tras unos minutos de silencio:
--- Sabés mi amigo. YO CREI QUE CON ESTE ODIO QUE ME EMBARGABA, AQUÍ TERMINABA TODO…. PERO NO MIENTRAS AXISTAN INJUSTICIAS Y ESBIRROS COMO DOMINGUEZ EN ESTE PUEBLO ….. ¡ LA LUCHA CONTINUA!---
" Allá lejos en la montaña, donde los pájaros cantan, donde el aire que se respira es puro, donde la verde naturaleza rebasa los límites de la imaginación. Donde la naturaleza empata con los  designios divinos de una eterna primavera, de paz y armonía. Allá donde  existe un hombre, que a conocido que detrás de tanta virtud. Ha de existir un pueblo sediento de justicia y libertad. La sangre criolla del indio que clama por sus derechos, de comer y de vivir entre los hombres, llenos de ideales llenos de esperanza comparten con José Santos (Comandante Sancho) y su Compañera en un espíritu de solidaridad y de esperanza en el futuro Allá en la montaña, se escucha a la distancia los cantos autóctonos: