Los duros golpes propinados por la guerrilla con el secuestro y
posterior entrega del periodista y agro industrial Alfonso Consuegra, la
recuperación de algunos cabecillas importantes de la dirección de los
movimientos subversivos, El Comandante Gaspar Illom, el comandante Roderico y
la valiente columnista y compañera de armas, la periodista del semanario “ La
Resistencia , Tania Villarosa, y los más fuerte ataques perpetrada en contra de
la instituciones castrenses, en el
municipio de Santiago Apóstol, el atentado contra el coronel Godofredo
Dom1nguez, había generado reacciones del alto mando del ejército, el Coronel
Ríos, había planteado nuevas estrategias, con el fin de erradicar de una vez
por todas estas acciones de la delincuencia.
De nuevo los operativos lanzados, en contra de la prensa independiente y
de la Universidad se habían incrementado y la mano dura, se había ensañado con
la población civil, en respuesta a los actos de la guerrilla. La Universidad
sufrió ataque con morteros, muchos estudiantes habían muerto, otros tantos habían
sido detenidos, los aparatos represivos, habían actuado con toda impunidad en
toda la republica, produciendo destrucción en las poblaciones indígenas, acusadas
falsamente de colaboración; lo que fomentó las migraciones de familias y aldeas
enteras a los países vecinos
La inseguridad se respiraba por doquier, estaban prohibidas las
reuniones y el estado de sitio con restricción de las libertades individuales, era
únicamente para justificar atrocidades que se daban. Se instauró el toque de
queda de las seis de la tarde a las seis de la mañana, esto hacia que las
poblaciones y las ciudades permanecieran totalmente desiertas por las noches. La
actividad económica estaba detenida y las patrullas militares daban cuenta de
cualquiera que era encontrado en las calles.
Allá en la montaña donde no el aire de libertad aun persistía, sin
restricciones de toque de queda. Un grupo de hombres, alrededor de una fogata, se
protegía del frío con gruesas mantas, se acurrucaban junto al fuego para
alimentarse, otros dedicados a limpiar sus armas, otros para cantar sus penas y
aventuras, una guitarra charangueada en medio de la soledad del monte:
---¡Que tristeeee, se oye mi gente, en las casa de cartón…… Usted no lo
va a creer, pero hay escuela de perros....---- y el viento se llevaba escondido
el mensaje….--- y le dan educación…..
Apenas en boca de otros se murmuraban las frases que se entrecortaban
por el frío….---- ¡ Pero el patrón, hace años, muchos años... está mordiendo al
obrero y las tristes notas del instrumento, inundaba el ambiente de ansiedad y
esperanza.
El comandante Sancho, adormitaba junto a la fogata, no dejaba pasar en
su mente sus sueños de juventud truncada, aventuras de infancia que no había
tenido y algo por allí del amor de su vida, Cristina.
---Tocate otra vos --- le decía al guitarrista --- una romanticota, así como
“Jamás ... te olvidare , te lo puedo jura-a-ar. ---
--- Sale
y vale, para mi comandante…. El que se encuentra enamorado, pide gustos…. Ja,
ja, ja ---
--- Mañana
es el día…… mi comandante?---
Hacía sonar el instrumento, mientras
todos acompañaban el canto, la columna de humo que poco a poco se extinguía y
los carbones ardientes que se desparramaban en la hoguera, daban el ámbito para
la conclusión de la noche.
……El
bullicio de la mañana, al filo de la 18 calle, después de una leve llovizna,
con una mochila sobre su hombre, José
Santos degusta una suculenta de atole blanco de masa, con frijoles
negros y chile picante, mientras espera la salida del bus que lo leva a su
destino, los jaladores se acercan gritando, Zacapa…, Chiquimula, destinos
intermedios….Valleeeee Dorado…
--- Voy
--- grita, levantando la mano, y se dirige hacia camioneta.
Se sentó al fondo, colocó su mochila bajo sus pies y se acomodó
colocando las rodillas en el respaldo del asiento de adelante, y deslizó el sombrero
por delante de la cara, para taparse el rastro, abrochó su chumpa y se dedicó a
adormitar. Sin mayores interrupciones llegaron a el entronque de carreteras, la
del norte que corre al puerto del Atlántico y la otra hacia la Villa de
Esquipulas, la meca de la Fe cristiana, lugar famoso por la imagen milagroso
del Cristo Negro. Era por supuesto el camino que pasaba cerca de Valle Dorado.
El bus se detuvo obligadamente, era un puesto de registro, los pasajeros fueron
atropelladamente bajados y como delincuentes colocados con los brazos en alto y
apoyados en el costado de la camioneta. Eran
registrados por el ejército, previo a haberles propinado algunos golpes, los
momentos de tensión se dieron cuando al solicitar los documentos de
identificación, algunos jóvenes que por carecer de ellos eran separados a
empellones. Luego de verles y comparar
con la foto que aparecía en la cédula, les permitían que subieran al bus uno
por uno, una vez que la tropa había revisado las bolsas, tanates y el equipaje
que se llevaba, el bus reinicio su marcha con destino.
---Los
que se quedan en Zarzales, se ponen chispudos, lo dejamos en el puente---
indico el ayudante del piloto, después de haber transitado unos cuantos
kilómetros.
El maltrecho autobús se detuvo, junto a un puente, salieron entonces tanates,
canastas, gallinas, de todo para los que bajaban, luego continúo.
--- Yo
me quedo en la planta de bombeo ---dijo José Santos---
---Andele
cuate, véngase pa´delante…, ¿ trae equipaje arriba ? ---
---No, todo lo traigo conmigo---y se adelanto hasta
llegar a las gradas, junto a la puerta.
Después de una curva, donde se iniciaba el ascenso, se alcanzó a ver un
rótulo que decía " Aldea El Jocote " 1 Kilómetro, una flecha
que señalaba a la izquierda. Frente a él se encontraba la planta de bombeo, que
surtía del vital líquido los canales de irrigación. Allí se acomodó la mochila, arregló su
sombrero y se dirigió por un el camino hacia la aldea. Todo le parecía igual,
después de algunos años, casi no había cambio. los cercos de piedra rodeados de
piñuelas, las mutas*, los mismos ranchos cansados de recibir polvo, se
diseminaban a lo largo de la entrada del pueblo; un potrero mas allá, la caseta
de la antigua estación del ferrocarril,
con su tanque de y bomba de surtir agua, SEM- destruida y oxidada, que alguna
vez, había dado vida a la
Aldea.
Una que otra persona que se asomaba por la ventana para ver quien
transitaba, la curiosidad que despierta el fuereño. El humo exhalado por las
tejas con olor a leña, que recordaban la hora del medio día y que se hacía
acompañar con el ritmo peculiar del palmeado de la elaboración a mano de las
tortillas. Uno que otro patojo corriendo semidesnudo por las callecitas, con
apenas una camiseta sobre su moreno cuerpo, ajustada en una barriga prominente
llena de lombrices diría mi abuela...Tantas cosas que salían a su paso, así como
en sus pensamientos y sus recuerdos, mientras recorría estos parajes se
acercaba hacia, el puesto de Socorro.
---Por
aquí se va al río --- pensó, --- voy a hacer un tiempo para ir otra vez ---
Adelante de él se levantaba una casita, con una Cruz Roja pintada en la pared
por arriba se leía Puesto de Socorro…
---i Ave
María , Hay gente en casa!---
En su interior y sin percatarse de la presencia, doña Carmencita de
espaldas, calentaba en un pequeño fogón, una olla de peltre celeste, cuyo aroma
inundaba e] recinto.
--- Ha esta hora yo no atiendo, hasta las dos de la tarde, en estos
momentos voy a mis sagrados alimentos.---
---Es
una emergencia, Doña Carmen---respondió.
En ese instante volteó, la voz le pareció conocida y la hizo reaccionar,
se arreglo los anteojos, para distinguir al visitante.
---i .José Santos! , Mi muchacho --lanzo un grito emocionado, corrió a
su encuentro para estrecharlo entre los brazos.--- Sos todo un hombre, que bien
se te vé ---tomó su delantal y lo pasó por su cara para secar las lagrimas.
--- Ay
doña Carmen, que gusto me da verla, creí que nunca iba a regresar a este
lugar.---
--- Picarazo
sos, si dejaste prenda, vieras como se ha puesto de galana la Cristina... o decime
si viniste únicamente para ver esta vieja?
---- Hay
doña Carmen, sabe que vine por usted también ---
--- Si
patojo yo lo se, como que si fueras mi hijo…. pero contame que es de tu vida---
---Muchas
cosas han pasado doña Carmen, largo y tendido que le tengo que contar---
---
Querés un bocadito…?, supongo que no has almorzado; vení! ... sentante aquí. ¡
te voy a servir…..
En un pequeño plato, puso una tortilla y del cocido que preparaba ...
---Flor
de Izote --- le dijo --- espero que te
guste --- mientras le vertía café en un pocillo---
---No
que va, sabe doña Carmen esta muy rico… tenía ratos de no probar el izote. ---
Pues bien, contame, que te has hecho… Me muero de la curiosidad de saber de tu
vida…¡ o aún hay que sacarte las cosas cuchara?---
El joven se sonrió:
---Haber'
contame, que fue lo que pasó, allá con mi primo, es cierto que te jodieron los
del ejército, eso me contó aquel tu amigo que mandaste la vez pasada.---
--- Así
fue, en ese tiempo andaban agarrando gente para las reservas, entonces me desaparecí pues me andaban atalayando
para jalarme pal cuartel, y como a mi no
me gustaba, pues ni modo…. cuando su primo
se dio cuenta se consiguió a alguien mas para atender la finca y ya…---
--- y a
que te dedicas ahora…pues , ¿En qué estas trabajando ?---
---Pues
por allí, hago algunas cachas, y la voy pasando---
---No
digo pues, a vos hay que sacarte las cosas, no contás nada---
---No,
si le voy a contar, nos vamos a sentar una tarde de estas y le cuento toda la
historia---
---y
sabés que te tengo una mala noticia…---
---
Haber, desembuche….---
--- Que
la Cristina no se encuentra ahora en el pueblo---
---No me
diga y ¿ como esta eso?, sabe que en una carta que le mandé, le decía que iba a venir por ella
entre Agosto y Septiembre, a hablar con su mama ya para casarnos---
---Tranquilo,
como no sabía cuando ibas…. Bueno la verdad es que anda de romería con unos
parientes en la villa de Esquipulas, a lo mejor se le concedió el milagro que
fue a pedir….: que te aparecieras.---
---Cuénteme
doña Carmen ella como esta, siempre chula.---
--- Ella
siempre a sido así …chula, mas hermosa está, y ni te imaginas, así le han
abundado los pretendientes--- haciendo una señal de manojos con los dedos ---pero
me consta que no le ha hecho caso a nadie---
Eso lo emocionó y frotando se la cara, se sonrió para sus adentros. Se
sentía realizado y no sabia como ocultarlo.
--- y
vos,. no te me hagas el creído, porgue a lo mejor también te dice que no!...
que sabe la pobrecita de cuantas mujeres te han rondado y te metiste con ellas por
donde andabas---
--- Será!
! ,. No se lo vaya a creer doña Carmen, yo siempre bien portado.---
---¡
Hummmm… o acaso ya te dio el SI! ---
---Pues
realmente…. usted tiene razón, así que me haya dicho que SI, ¡aun NO!...,en la
carta que me envió, solo dice que quiere que
venga, que nos veamos, que hablemos, que el tiempo ha pasado, que aun no
esta bien segura de que si me quiere…---
--- Pues
ya lo ves, no vaya ser el diablo… ---hizo una pausa--- ¡ Como vas a creer,
pendejo si esa muchacha te quiere! ---
--- Mire
Doña Carmen ¿ Y Será que me puede dar posada por unos cuantos días, mientras me
las arreglo con lo del casamiento con la Cristina?
--- Hay
patojo… Claro que si, yo siempre te consideré como un hijo, y porqué no casi me
pusiste a parir, cuando viniste moribundo a esta villa… A propósito no fue por
lo del mismo clavo, que te escapaste del ejército---
---Sabe,
que yo siempre quise contarle como fue que vine a parar aquí, pero jamás tuve
el valor de hacerlo, pensé, que si usted se enteraba de mi desgracia, iba a
sufrir, además que la pondría en
peligro, al saber de mi situación tan misteriosa que me sucedió---
--- Pero
ahora ya me podés contar---
---Curiosa
la Doña….jajaja… El riesgo es igual, pero el caso es que le voy a contar:
“..…
hace unos seis años, cuando ya andaba por los catorce, no se si usted se recuerda,
aquí en Valle Dorado hubo una refriega, durante la balacera, que fue en la iglesia,
mataron al padre Manuel, se recuerda---
---
Claro que si me recuerdo, que mataron a unos cuantos guerrilleros que se reunía
allí en la iglesia.---
---Pues
bien, yo era el Acolito de la iglesia y me vi involucrado en el asunto, porque
yo fui testigo cuando el ejército mataron al Sr. Cura y las gentes que allí
estaban... me agarraron y la fui a tener preso al cuartel. Tres años pasé allí.
Tres largos años…. un hijuepu.. un Capitán
Domínguez, me torturó….. y le relato, toda su pesadumbre las penas sufridas a
manos de los militares….---
--- y en
la actualidad de sus actuaciones en el altiplano, como miembro de la guerrilla,
de su participación en actos de guerra y de su desmesurado odio hacia
Domínguez….---
---Huy,
que peligroso mijo y entonces ---se lo acercó y le dijo quedo al oído--- Sos
guerrillero---
---Pues,
ya se lo dije, ese es mi gran secreto las cosas
así y uno no puede pelear con el destino. Por eso debo de tener mucho
cuidado no arriesgar a las personas que uno quiere---
--- ¿, y
qué es de tu madre ?---
---NO se
de ella, desde que me metieron preso, quisiera talvez ahora, ver si la Voy a
buscar, igual que saber de mis hermanos. Aun no se si estarán vivos…Ahora si ya
sabe porque yo no contaba nada de mi pasado---
---
Tenés que aprovechar la oportunidad para ver si tu madre vive o no, pobre la
señora debe de pensar que estas muerto---
---Tiene
razón aunque debo de estar seguro de no ponerlos en peligro---
Así pasaron muchas cosas, que formaban parte pero el deseo de ver a su
familia le estimulaba a arriesgarse, buscándola, para enterarse de su estado.
En un pequeño camión, que transportaba tomate, sentado en la parte posterior,
con los pies colgando de la carrocería, observaba el paisaje árido de su
terruño. Tierra colorada, con cactus, garrobos y chicharras que le acompañaban
con su característico rechinido. Todo estaba igual, como que ayer había dejado.
José Santos, silbaba una melodía, de los viejos tiempos, mientras sus
pensamientos se hacían congoja en su corazón, que le tronaba en el pecho, el
sudor del trópico le acompañaba de la emoción, que le embargaba, de no saber
que estaba por encontrar.
Transcurrido el medio día llegó a Valle Dorado, por alli por estación
del ferrocarril, subiendo por la calle ancha hasta llegar a inmediaciones del mercado,
allí se apeó, agradeció el jalón, tomo rumbo al barrio del Templo de Minerva, allí
había nacido, creció y pasó los primeros años de su vida. La fisonomía del barrio
estaba igual, las mismas casas, la tienda de Doña Eduviges, la funeraria de la
esquina etc. y así pasado el zanjón, el campo de la feria, lugar que le traía
buenos recuerdos donde jugaba a la pelota con sus amigos.
Adelante estaba el rancho, su
casa.-. allí había botado el ombligo", su hogar, que tanto había extrañado
los últimos años, la puerta de siempre, con las marcas hechas con clavos, que
recordaban las travesuras. Se acerco
timidamente y somató varias veces el madero.
---Ave
Maria, hay alguien en casa.—
Nadie respondió. Volvió a insistir, sin resultados, botó su morral y se
tomó la cabeza, muchas cosas cruzaron por su mente, mientras golpeaba
nuevamente. Un niño se le acerco:
---
¿Quién es usted? , ¿A quién busca?---
--- Mirá
mijo…, no sabés si esta doña Paca…---
--- Ah,
mi mama Paca debe de andar por el mercado, no debe de tardar… y Usted para que
la quiere, pues--- insistió el niño.
---Yo,
vengo a visitarla --- se sentó en una piedra que se encontraba junto a la
entrada, acariciándole la cabeza.
---¿ vos
como te llamás? ---
---.
Tino --- respondió y salió corriendo al encuentro de una mujer, que se acercaba
con una bolsa en la mano, se hacía sombra con la palma de la mano, mientras caminaba
lentamente, como tratando de advertir de quien se trataba, a la persona que le
aguardaba.
No lo podía creer, se acercó y a
unos metros frete a él, sin decir palabras, soltó el bolso, colocó sus manos
sobre el rastro, las lágrimas brotaron de sus ojos, abrió sus brazos.
---¡
Hijo de mi vida!---
---Máma...,
máma, máma ---la estrecho fuertemente contra su pecho, le dio un beso en la mejía
---Máma
, máma --- sus ojos se enrojecieron y las lágrimas brotaron.
--- Mi
Dios bendito, Señor de Esquipulas, gracias benditas a mi señor, mi hijo esta
vivo mi Posesito --- mientras lo miraba,
y le acariciaba --- Mi hijo, José Santos…. mi pequeño. Gracias Dios mío, yo se
que tu escuchaste mis oraciones---
---Mama,
cuanto deseaba volverla a ver, mi viejita santa --- la volvió a abrazar y
besar.
--- Como
estas de cambiado, ya no sos el ischoco mocoso, que corría por aquí, ya sos
todo un hombre. Pero no me canso en repetir, que gracias benditas a Dios, te
puedo volver a ver. Mis ruegos fueron escuchados ¡Ay si mijo ahora ya me puedo
morir tranquila, he vuelto a ver a mi Posesito---
--- Ya máma…
ahora que la vuelvo a ver no me diga eso de que se quiere morir, ya le contaré
las veces allá lejos pensé en usted y mis hermanos, la falta que me hicieron.
--- Pero
entra, mijo, entra, esta siempre será tu casa… viste este muchachito es hijo de tu hermana Ana.
Juventino se llama, vieras el gusto que siento de tenerte de nuevo en la casa---
--- De
la Ana…no! Ve pues quien iba a pensar que la seca escurridiza se iba a
matrimoniar----
--- Y a
Dios gracias se consiguió un buen marido, trabaja en Caminos, bueno el muchacho
y responsable.---
--- Mas
le vale… cuénteme y los demás…---
---
Bueno cada quien hizo su vida. Jonatán vive en Puerto Barrios, tiene un par de
muchachitos, sabés con quien se casó…con la hija de la Julia.---
--- No
me diga, con la Malenita, que no ganaba ni a trancas las clases en la
escuela…ja,ja,ja.—
---Rubén
y la Estela por allí andan…..
Y la charla se hizo continua y larga,
surgió la parentela, las aventuras y los clavos de la familia.
---Haber
pues contame de tu vida. Estoy tan emocionada que no se por donde empezare a
preguntarte, la emoción me tiene alterada, haber decime lo que se te ocurra---
--- Fíjese
madre, usted ya debe de saber…..que en el cuartel me la pasé tres años, en
bartolina, hasta que un día me sacaron moribundo y fueron a tirarme, no muy
lejos de aquí, porque me creyeron muerto---
---Ve
que desgraciados y a don Fermín se lo babosearon, nos hicieron creer que vos no
estabas en el cuartel, cuando recién mataron al padre Manuel ---se santiguo ---
Qué Dios lo tenga en su seno…, a mi me aseguraron que te habías huido con los
hombres de la guerrilla que se encontraban en la iglesia---
---Pues
fíjese que después de recuperarme en el Jocote, la fui a tener hasta la
capital, y no quise regresar por temor a que me agarraran otra vez o que les
hicieran algo a ustedes. Por eso me desaparecí---
---El
Gran poder de Dios, de verdad que peligroso---
….. Y así
inició el relato de todo lo que habían sucedido, su llegada a la Aldea El
Jocote, la señora del puesto de socorro que le había salvado la vida, como después
llegó a San Bernardo. Así como de sus viajes a México y a Cuba, de su
incorporación a la subversión y otras cosas mas.
---Por
Dios divino, como es que te metiste en eso --- inquirió --- ¡Ay no!, si
estuviera vivo tu padre, del pescuezo te hubiera agarrado, por haber hecho eso---
---Pero
mama, uno tiene su destino, usted misma dice, uno pone y Dios dispone y el odio
y los deseos de venganza por las cosas que sufrí en el cuartel, me impulsaron a
meterme a esto---
--- no,
pero esas son cosas del demonio… huy ! , eso es cosa del…---
--- No,.
mama, eso es de una realidad, en la que debemos a aprender a vivir, ya se están
terminando esos tiempos en que se agachaba la cabeza ante los ricos y chafarotes,
poderosos que hacían lo que se les venia
en gana, con uno, con el pueblo---
---No
hablés así, por Dios, que te van a oir---
Y así transcurrió gran parte del día y de la noche, compartiendo con sus
hermanos y su madre, a la luz de unas candelas de cera que se contorneaban al
derretirse sobre el tablón de la mesa, casi como sorprendidos escuchaban cuando
les contaba de su llegada a México y posteriormente a Cuba, de como eran esos
lugares y como pensaba la gente.
Las aventuras pasadas, las instrucciones de seguridad que tenia que
tener para conservarse, las penas, problemas e inseguridad del ambiente etc. Les
hizo saber de el porque de su visita, tan corta y misteriosa. La necesidad de que
su llegada debería permanecer en secreto, de no comentarla con nadie, pues eso implicaba
ponerlos en peligro, por ultimo que la razón específica de su viaje era el
hecho de que había encontrado a una mujer con quien deseaba juntarse o en todo
caso casarse, e irse lejos a rehacer su vida.
Amaneció en Valle Dorado, José Santos despertó por el olor a la comida Esos
frijolitos de casa que su madre preparaba, pan de Yemas, los chicharrones con
yuca, comprados en el mercado llevados frescos, temprano. Tomo un baño a
guacaladas, con agua de la pila y se con una suculenta tasa de café se sentó a
compartir los sagrados alimentos con toda la familia. Quizás la última vez,
dijo la oración de gracias. Una vez finalizado el desayuno, se acerco a cada
uno de sus hermanos, les abrazó y se despidió de ellos con una lágrima en los
ojos.
---Bien
mama, fue para mi algo muy especial haber compartido estos momentos y estos
ratos amenos con ustedes, me alegra mucho que permanezcan unidos como familia…saben
que debo irme y no quisiera dejarlos, pero comprendan que tengo mis razones, es
posible que nunca mas los vuelva a ver, pero yo siempre los llevaré en mi corazón.
De pronto recibirán alguna noticia por el correo y lo que si quisiera pedirles
es que jamás se olviden de mi… que tienes un hermano loco, o tonto, que pelea por ustedes, por su gente, allá lejos en las montañas, por
los pobre, en contra de las injusticias y para que a la gente pueda vivir
mejor.---
--- Vos Rubén,
vos Estela y vos Ana, no dejen desamparada a mi máma. Cuando me sea posible, yo
les estaré enviando algo de dinero, para ayudarles ---hizo una pausa, cuando la
tristeza le llegó a la garganta---
---Mama,
cuídese mucho, no deje de rezar, por su hijo descarriado, no deje de ir a la
iglesia a pedirle a la Virgen del Transito por mi --- Sacó unos billetes de su
bolsa y haciéndolos un molote, se los puso en la bolsa del delantal, mientras
limpiaba las lágrimas que le recorría el rostro.---
Se colocó semi hincado frente a su madre coloco las manos sobre su
cabeza:
---Ahora,
mama, écheme su bendición,---
--- Que
Dios te bendiga y te guarde, hijo mío ---y se puso a llorar.
---Me
voy, adiós para todos---
Tomó su sombrero y se acercó a su madre, después de consolarla y le dió
un beso en la frente, y salio…
---Adiós
hermano, cuídate ---dijo Rubén,
--- Que
Dios te ampare --- le dijo la Estela
José salió por la puerta se despidió agitando su brazo:
---Hasta
la vista--- levantó de nuevo el brazo y con el puño cerrado en alto dijo: gracias
por todo.
En la casa de Cristina todo era alegría. La Nina, su amiga, se encontraba
de visita y mientras le ayudaba a arreglarse:
--- Ay
Nina, será que así me queda bien el pelo?--- a la vez se miraba en el espejo y
recogía sus cabellos, enrollándolos y colocándolos hacia atrás --i Mirá pues!,
hay no se ve horrible.---
---Cual
es el alboroto, así te queda bien--- le
decía, mientras sentada en la cama hojeaba una revista “ Amiga ", del un
periódico y cada vez que pasaba una hoja se ponía saliva en el dedo ---Que te
parece el vestido que me voy a poner el día de tu boda, me lo estrené para mi
cumpleaños y solo una puesta tiene---
--- A
jaa!... Vos, Nina te estoy hablando ---y le golpeo el brazo de un manotazo.
---¡ Ayy … vos Cristina!, como sos de grosera,
que querés que me vaya---
---Esta bonito
el vestido, verdad?---
--- Si
es que te digo yo…!---
---Vos,
siempre con la bocota abierta, viendo las figuritas de las revistas, no ponés
atención a lo que uno te dice---
Nina se molestó y se puso de pié, contorneándose y con las manos
recogiéndose las enaguas, le hizo el remedo.
--- AY, si, como hoy vienen a pedir su mano, la niña se siente, la mama de
los pollitos---
--- Como
No !...Se me hace que te estas muriendo de la envidia---
--- ¡¿Envidia
yo ?! , ni que no tuviera pretendientes y para que te des un quemón, el maestro
de la escuela… ja..---
---¡Ah…!
--- No
te lo digo por eso ---sentándose en la cama---te Io digo porque pronto me voy a
casar y me voy de aquí, además Yo, le dije al Ramón, que hasta que cumpliéramos
un año de novios le vaya a hablar a mis papás… i antes no! además que tiene que
ir a la Universidad, va ser Licenciado sabés…!
Mientras tanto. Doña Carmen, su marido y el resto de la familia.
elegantemente vestidos, acompañaban a José Santos, quien vestido sencillamente,
con camisa blanca almidonada de mangas largas y pantalón azul, que matizaba con
sus botas de campaña. Ya en casa de doña María, madre de la Cristina.
---Buenas
tardes---dijo el novio y saludo extendiéndole la mano a la futura suegra.
---Pasen
adelante ---
En la habitación se colocaron varias sillas de pino, formando un círculo.
Los recién llegados tomaron asiento y desataron los comentarios sobre la dicha
y felicidad que significaba la boda de los jóvenes.
---Cristinaaaa...
Cristinaaaa ---gritó la señora ---José Santos, doña Carmen y familia ya se
encuentran aquí---
---¡ay
mama, para que grita ---se dejó escuchar--- si aquí estoy…--- luego mas tarde,
apareció, radiante como una rosa, luciendo un precioso vestido azul, con los
fustanes almidonados. La muchacha desde el instante en que se hizo presente, José
no le quito la vista, él por supuesto se puso de pié y la invito a sentarse a
la par, señalando lo con la mano, el sitio.
---Bueno
--dijo doña Carmen ---mi marido y yo, bien representando a la madre... de este,
patojo… eh, José Santos--- luego se dirigió a su marido ---¡ Seguí vos, pues !---
---Lo
que dice Carmen es, que este muchacho, es como un hijo de la casa. Y estamos
aquí, doña María, para decirle que bueno… que le pedimos en su nombre de él, la
mano de su hija Cristina. i YA. ..!---
---Bien
tapadito se lo tenía verdad?---
---
Mamaaa…---
--- Ya
pues, no me queda mas que darles mi bendición, pues como realmente, tengo tan
solo un mes de conocer al muchacho, lo que me agrada es que viene apadrinado de
doña Carmencita, a quien tengo mucho aprecio, pues bien creo que estoy de
acuerdo.---
Los novios se miraron entre si, sonriendo como chiquillos y sin decir
palabra, tomados de la mano y medio mudos observaban, como los demás hablaban del
acontecimiento.
---¿Para cuando el civil ?---le preguntaron al
novio.
---Este,
pues el mismo día del religioso---hizo una pausa---el Domingo 19, quedamos con
el señor cura que antes de la misa, de las 9 horas.
Los días pasaron hasta llegar al domingo 19,
---
Aceptas como esposa a Cristina, en las buenas….. hasta que la muerte los separe---
Y la boda se realizó, sencilla,
sin pompa, asistieron por supuesto los de la foto, los familiares de la novia y
los padrinos, las amigas de la
Cristina, allí estaba la Nina, alguno que otro curioso y las señoras
santulonas, que permanecían en el templo, repasando los rosarios y las novenas.
Luego se reunieron en casa de doña María, a degustar una taza de sabroso
chocolate y un delicioso tamal.
Juntos, llenos de ilusiones y cargados de esperanzas, salieron de la
aldea, se podría decir, la pareja mas feliz del mundo, navegando en nubes de
aliento, alegría, sin mirar atrás, con una aureola que abría el horizonte de
una eterna luna de miel, de un compartir entero y sincero, de sentirse por fin
juntos, el uno con el otro, como uno solo.
Transitaron por el camino de tierra, que los condujo por la carretera
principal, deambularon con la ilusión de una pareja con ansias de libertad. Al llegar al puesto
donde tomaron el armatoste de camionetilla que los trasladó hacia Sansare,
donde abordaron el ferrocarril, rumbo a su destino...
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