martes, 14 de mayo de 2013

ACOLITO IX PARTE



En una lujosa residencia de la zona exclusiva “ La Cañada “, el Coronel Godofredo Domínguez, se recuperaba de las heridas sufridas durante el atentado que habían perpetrado en su contra, allá en Santiago Apóstol, seis meses atrás. Cómodamente sentado en un diván en la sala de su casa, hojeaba un periódico, para enterarse de los acontecimientos diarios. De pronto el teléfono sonó:
---Don Godofredo ---indico la muchacha de la servidumbre ---lo llaman por teléfono...de parte del Coronel Oswaldo Pérez.---
Tomó el auricular que se encontraba a su diestra:
---¡Alo!... Oswaldo, que tal…., si yo… bastante mejor... ahora descansando... haber cuando te venís un día a la casa y nos echamos un  par de tragos. Como el médico me dijo, en el hospital que ya puedo hacer de todo... si, de todo. ...Ja, ja… Decime a que debo tu agradable llamado. Aja…---escuchó por largo rato--- ¡ahhh! conque esas tenemos…. Hum! excelente….Bien decía yo… que podía contra con tu ayuda. Por supuesto yo me encargo de pasar la información, aja, o sea que hoy vienen..., estará llegando a eso de las cinco de la tarde… enorme sorpresa le voy a tener preparada... te lo agradezco enorme sorpresa le voy a tener preparada... Oswaldo, me has hecho un gran servicio recordame que te debo una igual, me saludas a la familia y te reitero la invitación, OK.---
A la misma hora en el convoy ferroviario:
---Cucajol, Cucaiol, próxima parada, Cucajol ---indicaba el conductor, mientras transitaba por los diferentes vagones, José Santos y su mujer, en uno de los vagones de segunda, adormitaban sentados en la butaca de madera. Cristina, el hombro derecho de su marido, bostezaba.
El tren se detuvo y se produjeron unos jalones, antes de detenerse definitivamente, subían y bajaban paisanos, con diferente. Destino..
---No quiere comer algo ---le preguntó a la muchacha, a  la vez de que se ponía de pié, levantando sus brazos y estirándose un poco---
---No gracias, talvez mas tarde---
El .joven, se quito el sombrero y sacó la cabeza por la ventana y dijo:
---Ya empieza a hacer frío, es mejor que se ponga su suéter, no se me vaya a resfriar.---
La maquina reinicio la marcha, dando varios jalones, la columna de humo negro, coronaba la chimenea. Apuntando al  lado contrario de la dirección en que caminaba el convoy,  Al ruido producido por el frote de los rieles con las ruedas, el que se acompañaba de un mecer agradable, que hacía que chocaran hombro con hombro, de los jóvenes recién casados, que se movían de un lado a otro exagerando un poco e vaivén, se empujaban y luego se reían como dos infantes.
El viaje se había tornado lento, la velocidad que desarrollaba el transporte ferroviario en ascenso, tan lento que parecía que se deslizaba, como una serpentina en medio de las montañas y valles que cruzaba.
Puuuu, Puuuu hacía sonar su silbato como anunciando su llegada, como diciendo adiós a los caserillos y aldea por los que pasaba, al superar una cuesta, caminaba acompasado a media velocidad. Media hora mas tarde. El convoy empezó a disminuir ostensiblemente su velocidad, a pesar de que corría por terreno plano. eso causó extrañeza a  los pasajeros, que sabían que no había otra parada, hasta en la Ermita, ya en la ciudad. Así que curiosamente algunos se asomaron por la ventana, para ver que sucedía. Otros colocados en las escalinatas de ingreso a los vagones se colgaban para ver si podían enterarse.
---Es el ejército esta parando el tren ---dijo alguien ---a saber que esta pasando.--- ---Si, algo ha de haber pasado, aquí en fiscal, nunca para el tren ---indico otro.
La voz se pasó como reguero de pólvora, de un lado a otro, entre los vagones, hasta llegar a oídos de los novios.
---i Oíste --dijo Cristina ---tengo miedo, a lo mejor te andan buscando.
 Sin decir palabra, sin contestarle. Le hizo una señal de que se callara, poniéndose el dedo índice frente a sus labios. Tomó la maleta que llevaba debajo del asiento, y la bolsa de - pita donde llevaban con el bastimento, se la entrego a ella.
---Hay que estar alerta,  mas vale decir, aquí corrió. que aquí murió --- después de una breve pausa --¡ Vamos! -- y se dirigieron a la salida mas próxima y se lanzaron del pescante, ya que el ferrocarril aun no se había detenido.
Efectivamente en el edificio de la estación, en la pasarela frente a las oficinas, encontraba un pelotón de soldados,  aguardando  que se acercaran los vagones de pasajeros. En los rieles que se bifurcaban hacia otra vía, se encontraba apostada en la parte posterior de un camión una ametralladora, que amenazadoramente apuntaba hacia el convoy. Los muchachos cayeron entre los matorrales de un rastrojo y corrieron a esconderse, en una plantación de maíz. En ese instante una  mujer sacó la cabeza a través de la ventana les vió, corriendo alejándose de la escena unos minutos mas tarde el ferrocarril se detenía, y era abordado por un gran numero de soldados. Un oficial subió, en el primer carro y dijo en voz alta:
--- Esto es un registro de rutina, todos tranquilos, queremos ver sus papeles de identidad y sus equipajes ---luego se dirigió a la tropa--- me colocan a todos los hombres de un lado a las mujeres y niños del otro .---luego al sargento encargado, en voz baja ---al que buscamos tiene varias cicatrices en el pecho y en las manos señas de que le fueron arrancadas algunas uñas--- sacando un papel de la bolsa de pecho y extendiéndosela ---esta es una foto dibujo del fulano. Momentos mas tarde se procedía a descamisar a todos los pasajeros.  El sargento con la fotografía en la mano observaba el rostro de cada uno. Entre estos, no hay ninguno con la descripción y señas mi teniente ---Revisen el equipaje---y se trasladó al siguiente vagón. En el momento que hizo su aparición, un soldado descargaba su  ira en contra de un hombre, propinándole un culatazo.
--- ¡Hijoeputa! --- le gritó ---¡los papeles te dije!
---j Aquí los tengo !, i pero por favor no me pegue! --- respondió desde el suelo, donde habla caldo después del golpe.
---¿ Qué pasa soldado ? --indico el oficial.
---Este, mi teniente, que no me quiere enseñar los papeles---
El oficial se acerco, vio al sujeto que se encontraba en el suelo y le preguntó:
---Vos, de donde sos---
---De Livingston, Izabal, y aquí está mi cédula---
---Déjelo --le indico al soldado.--- al que buscamos no es negro…---
Al llegar al último vagón,
---Mi teniente --le dijo un soldado que se le acerco ---esta doña dice que  vio, a dos gentes saltaron del tren, allá por la parte de atrás---
---Haber señora, usted que vio --dijo el oficial.
---Bueno pues, yo lo que ví, fue que cuando saqué la cabeza para ver que estaba sucediendo, a dos jóvenes saltaron, un hombre y una mujer, por la parte de atrás,  no les vi. La cara pero eran gente de pueblo---
--- Justo antes de que se detuviera el tren, mas o menos? ---
--- ¿Como Cuanto tiempo antes de que parara, el tren ?
---Pues un rato antes, cuando empezó a bajar la velocidad, y  se corrió la bola que el ejército se encontraba registrando.
---Ellos han de haber sido ---dijo el teniente ---la información recibida era correcta, que lo acompaña una mujer.---
--- i Sargentooo. '. ! , baje a 106 hombres vamos a rastrear el área . , dígale al maquinista, que nomás baje toda la tropa, puede continuar ---
Los soldados fueron reagrupados ya en tierra, y se inicio la busque da de los fugitivos.
---Hay que revisar, un par de kilómetros a la redonda, empezando por la línea, hay que revisar, potreros y se hay casas catearlas.---
A todo esto José Santos y su compañera, habían caminado atravesando campos, pastizales, a través de veredas. Sin mirar atrás, un largo trecho caminaron, hasta salir a través del lecho del río, a la carretera principal. La muchacha cansada, asesaba en su respiración rápida, pero permanecía a la par de él. Ya en la carretera:
---Esperame, ya no aguanto.---
---Un poquito mas, y llegamos a la carretera---
---Mira, que suerte, una camioneta---
En la orilla de la carretera, donde aparecía un camino de terracería, se encontraba un autobús con el capó  levantada. Se acercaron :
--- Para donde van ? ---preguntó José Santos
---A la capital, suban, solo esperamos que se enfríe un cacho el motor y que regrese el ayudante con un poco de agua para Al radiador --dijo el piloto --le ponemos agua y salimos.---
---¿ Cuanto cuesta el pasaje… mano..---
--- Treinta y cinco len cada uno—
Carretera hacia arriba a través de la cuesta de la Eterna la camioneta caminaba a paso de tortuga, sudaba el motor y  el humo que aparecía por todos lados, daba la impresión de que algo se quemaba. Iba tan despacio que a la altura de la aldea de San Rafael La Laguna, fue alcanzado y rebasado por el contingente militar.
---Esos eran los que andaban Por el Fiscal --dijo el ayudante--- ¿ Qué andarían haciendo ?---
---Raro verdad vos, desde el medio día andaban por allí, esperando el tren, andaban buscando a alguien---
El viaje continuo, hasta entrar por la calle Martí, el barrio  de la parroquia.
--- Los que se quedan en el mercado; solo damos la vuelta por la gasolinera, y se bajan---
Al cabo de un rato
---Señora, buenas tardes. ¿ no tiene un cuarto que nos alquile ? --dijo José Santos ---Por cuanto tiempo---
---Yo digo que por un par de días mientras conseguimos donde vivir---
---Si hay, son 2.50 diarios...por anticipado --luego se les --- quedo mirando --- ¿ustedes no son de aquí, verdad ?.---
--- No ,… somos de oriente ---
--- Tómenlo como un consejo, les voy a dar un cuarto, junto al mío, aquí viene gentes de toda clase, charamileros, rateros, putas etc. No es lugar como para ustedes, que tiene cara de honrados, quédense hoy porque ya es tarde y mañana se buscan un lugarcito mejor.---
---Muchas gracias señora, que Dios se lo pague.---
          La Pensión “MODELO”, casa de mala muerte, fue testigo muda de una de una hermosa y emocionante luna de miel de esos muchachos pueblerinos, que empezaban a vivir una vida llena de satisfacciones, tal ves no era la mejor del mundo, pero en el amor y en la guerra, todo se vale.
          Ya de mañana y antes de la salida del sol, despertados a ruidos de camionetas, alguno que otro gallo que se emocionaba dentro del mercado y bajo una leve llovizna, la pareja salió de la madriguera, con todo y sus tujas, medio cubiertos con un pedazo de nylon y amarrada una toalla al pescuezo, se hicieron a la calle, donde ya el bullicio de la gente que se dirige a sus empleos atropellaban cuanto se les ponía a su paso, para agarrarse del pescante de una camioneta, que arrogante gritaba desde su interior.
--- ¡TERMINAL……. VIA 18 CALLE…..
---AVENIDA BOLIVAR……….
          Allí donde los piropos y las sandeces se escuchaban por doquier, en el platillo típico de un café, con panes con frijoles, o de al tiro de Atole blanco con chile:
--- PARA DONDE VA MI REINA……..--- LA LLEVO AL FIN DEL MUNDO!--- se atosigaban los ayudantes de los buses, con tal de ganar el pasaje del diario.
---Jugo de naranja, ¿que le sirvo?, con huevos.--- ¿Haber que va desayunar?---
          Casi con las nahuas enlodadas y las piernas mojadas por la saltadera de los charcos, la Cristina de la mano del José Santos, transitaron hasta llegar a la Iglesia de La Parroquia, allí después de entrar a santiguarse y darle gracias a Dios, engulleron un par de tostadas con una turumba de café. Pero la felicidad se le dibujaban en sus rostros como de dos tórtolos, empollando.
          El muchacho había hecho sus contactos y en una colonia marginal, el mando nacional de la guerrilla le había autorizado a establecerse, en una casa señal, que se les dio en llamar reductos o asilos, el objetivo era de enrollar a nuevos miembros para la causa, cuya fachada era una oficina de trámites en general, licencias de conducir, fotocopias.
          Ese era el lugar donde se efectuaban los contactos con los sujetos entrenados en el exterior, allí se distribuía correspondencia de los combatientes. Era en si un centro nacional de Información,  estaba tan bien  ubicada, que pasaba inadvertida a la vista de la gente.
 Allí era, la doña de su casa y don chepe para los de la cuadra, una familia que no daba por donde y no se metía en nada, eran así, gente común, como todos, gente del interior. De las que los domingos salían a deambular por los alrededores, o a pasear al parque.
José recibió entonces una invitación para participar en una reunión, era de la alta dirigencia de la guerrilla, con el comandante Gaspar Illom a la cabeza, luego de hecho el contacto fue transportado en automóvil,  llevado a un Chalet en Amatitlán, lugar que en reiteradas oportunidades se utilizó de cuartel general. Estas reuniones, que no eran muy" frecuentes, tenían objeto conocer las acciones a seguir en el campo bélico y la planificación estrategias en la lucha, la renovación y salvaguarda de los combatientes urbanos y el cumplimiento de metas y objetivos.
La obtención de fondos, la logística de insumos que venían del extranjero, en medio de todos los aparatos de seguridad montados para el efecto, fue un día especial para el Comandante Sancho, de encontrarse con dos buenos y antiguos compañeros, el comandante Germán y la compañera Mabel, con los que había compartido acciones en el pasado.
---Comandante Sancho, algún tiempo sin verlo ---dijo Mabel
---Igual, igual, siempre en la lucha---
---Nos enteramos por ahí, que participó en una acción en la población de Santiago Apóstol, unos cuantos meses atrás---
---Así es, ese día le dí mate, a alguien que estaba con muchas deudas allá en mi pueblo y uno de mis peores enemigo---
---¡No está enterado?!... El Coronel Domínguez, sigue vivo y con mas deseos de vengarse---
--- Mabel…. No me diga, ahora caigo, me imagino que el tuvo que ver con algunas cosas que me han venido sucedieron hace poco… lo que no entiendo es como obtuvo la información---
--- El hombre tiene sus contactos,  la G-2, que no se queda atrás---
La noticia le dejó pensativo, como Domínguez había sobrevivido y como es que alguien se había enterado de su estancia en Valle Dorado y en el Jocote. Le asaltó la duda de si su familia, su madre. sus hermanos corrían algún peligro.
--- Comandante Germán, como andan las cosas en la capital--- preguntó Sancho,
---Pues, se hace lo que se puede, hay muchos soplones y es difícil conservar lugares o reductos, casi en lo que va de estos dos últimos meses, han destruido unos tres cuarteles y han capturado propaganda y material bélico…. En el interior ha habido mucha deserción, con las amenazas de muerte a familiares de los combatientes, muchos se han entregado y como los están dejando libre y amnistiados, pues que pena tienen…---
--- Coronel Domínguez …, se repetía a cada momento, como que la mala hierva nunca mueres…. No estaré tranquilo, si no hasta que lo ponga fuera de circulación---
Casi no había puesto  atención a lo tratado en la presentación de las actividades. Antes de abandonar el recinto, se detuvo frente a la puerta para hablar con Mabel.
---Segura que Domínguez está vivo…?---
---Por supuesto, está retirado en su casa, pero se rumora que pronto volverá al servicio activo, y… como comandante general de los cuarteles de la capital, y coordinador de la fuerza antiguerrillera en todo el país.---
--- Quiero que me ayude, compañera--- A obtener información de donde vive y sus actividades---
--- Donde vive… en La Cañada, zona residencial, con mucha vigilancia y poca accesibilidad,  la dirección la encuentra en la guía de teléfono. Lo demás de sus actividades, lo único hasta la fecha que se sabe se mueve un par de veces por semana a rehabilitación, en el Hospital Militar…. A que viene todo ese interés, ¡HUMMM… pero me late que le lleva ganas….---
--- Parece que se me notara….---
---Yo le diría lo mismo, como es que sabés tanto del sujeto.---
---Yo…., bueno, yo porque desde hace tiempo lo tengo en la mira, lo odio a muerte,  la causa de mi desgracia cuando era yo patojo---
--- Que Bien comandante Sancho, a usted no se le pasa nada, cuente conmigo, o acaso no estamos del mismo lado, como un aliado para su venganza, estoy dispuesta a ayudarle. Yo personalmente tengo mis razones para odiar a ese tipo; él tuvo que ver con la muerte de mi ex marido, estudiante de la carrera de psicología de la San Carlos masacrado, junto a otros siete compañeros, hace unos siete años, durante un mitín de la Huelga de Dolores.---
---Como lo siento Mabel, pero le agradezco, su colaboración y la confianza, bien estaremos en contacto.
Días después. Una motoneta se estacionó frente a la oficina, una persona se hizo presente e hizo sonar la campana que se encontraba conectada en el dintel de la puerta.
---Buenos días señorita, podría hablar con el encargado de la oficina ---indicó la dama---
---Como no señora, ¿ desea algún trámite, o simplemente quiere hablar con él ?--- ---Gracias, en cualquiera de los casos prefiero hablar personalmente con él---
--- ¿ A quién anuncio ?---
--- A la señora de Gonzáles… Mabel de Gonzáles.---
Minuto mas tarde.  Desde la puerta de la entrada al despacho, apareció José Santos luciendo una guayabera amarilla:
--- Pase Mabel, en que le puedo servir…---
Ella penetró a la habitación y se sentó frente a un escritorio, lleno de papeles.
---Sancho - --le dijo en voz baja ---
--- José Santos…
--- A si don José---
---José Santos --- insistió.
---Mejor  no me digo nombres---
--- En cuanto tiempo necesita el documento.---hablando mas fuerte, mientras se levantaba a cerrar la puerta.
---Le tengo la información necesaria --dijo la dama---vamos a necesitar a cuatro compañeros…..---
--- Sabe, hay que sacar antecedentes penales....--- mientras le hacía señas de que podrían escuchar.
 ---Tenemos una semana…. ya que parece que las citas de Domínguez en el hospital están a punto de terminar… y pronto le darán de alta…. tendremos que aprovechar la oportunidad, una vez en servicio activo la seguridad para con él, va a ser extrema y difícil de controlar---
--- Bien me pondré en contacto con la gente, lo dejamos para el próximo viernes--- Germán, nos brindará su apoyo. para la gente que nos hace falta --haciendo una pausa ahora recuerdo en el grupo de Germán, hay un muchacho, ducho con los explosivos, que nos podría dar una mano---
---Muy bien señora, creo que su documento, lo tendré, para la otra semana, si con la auténtica del abogado--- y le fue aumentando al tono de la voz cuando se acercó a la puerta y la abrió--- le va a salir. como en unos cuarenta-  cuarenta y cinco quetzales---
---Bien… Muchas gracias, caballero, hasta el próximo día --- al retirase ---señorita buenas tardes--- el viernes verdad?….---
Frente a la Estatua de Cristóbal Colón en La Avenida Las Américas, se encontraban dos hombres sentados en la orilla de la fuente. Uno de ellos con una bolsa plástica en las manos. El otro. nerviosamente se ponía de pié viendo hacia todos lados, como tratando de adivinar por donde aparecerían sus compañeros. Un cuarto de hora mas tarde, un vehículo, se estacionó en la acera de enfrente, la puerta posterior derecha se abrió, era uno de esos picops de doble cabina:
Los dos individuos subieron a él, en el interior conducía Mabel ya su derecha el comandante Sancho con un fusil M-16 entre las piernas en la parte de atrás los recién llegados. Cerca del campo de los Arcos, frente a un pequeño parque se encontraba una caseta abandonada, que anunciaba una bebida gaseosa . El vehículo se estacionó, sus ocupantes penetraron en ella mediante la  ruptura del candado. La bolsa cuyo contenido era valioso se depositó en un tragante, que se encontraba cubierto la parte posterior del parque una por adoquines, los alambres a través de la acera se disimulaban con las hojas de los pinos, hasta colocarlos  detrás de la arboleda de un bosquecito vecino. En camionetilla color azul permanecía estacionada.
Todo se encontraba dispuesto, como a eso de las diez de la mañana apareció un individuo que conducía una motoneta, se movilizaba sobre la avenida de sur a norte, al pasar frente a la caseta, hizo una señal indicando que el vehículo de la víctima se acercaba.
A la distancia se pudo observar que el cortejo era presidido por un auto pequeño japonés, de modelo reciente, en que viajaban dos personas en el asiento delantero, atrás una camioneta Wagoneer, color gris con los vidrios polarizados que transitaba a mediana velocidad.
Alguien asoma la cabeza por encima de unos matorrales para calcular la distancia a que los autos vienen, una pequeñas ráfagas de viento levantan una nube de polvo desde el campo de enfrente,  Mabel se había quedado en el vehículo el cual se encontraba encendido. La tensión es extrema, el carro que abre el paso, se acerca, rápidamente hasta el punto donde está colocado el explosivo, y en el preciso instante:
---Bummm…………..--- el carro vuela por los aires y es arrastrado hasta dejarlo volcado sobre el asfalto. Todo es confusión en ese momento el vehículo gris donde viaja Domínguez, detiene su marcha rechinando las llantas, pero sin poder evitar toparse con los restos del vehículo delantero.
Al instante el picop que se había quedado en marcha se atraviesa en la calle cortándoles la retirada. Mientras Domínguez vociferaba en el interior, el auto con desesperación, una retirada
---Salgamos por atrás…. meta el retroceso ---
 --Imposible, atravesaron un carro en la parte de atrás ---
---Súbase a la banqueta o vea que hace...---grita una vez mas.
La ventana de la caseta se abre y la M-16 de Sancho empieza a escupir balas dirigidas al vehículo gris las ventanas laterales se hacen añicos, y el primero en ser alcanzado es el piloto. El guardaespaldas salta hacia el otro lado y repele el ataque con el fuego de su metralleta. Bajo el vehículo por la puerta derecha y empuña su arma disparando sin cesar sobre la caseta.
Mabel desciende del vehículo y con una 38 en mano, dispara parapetada en la parte posterior del carro.  el guardaespaldas en el suelo, suelta una ráfaga y ella se desploma gravemente herida. La caseta ya no es el escondite mejor y los ocupantes corren en busca de otro mejor lugar para el ataque. En el interior  de la camioneta el coronel Domínguez con su 45 trata de repelar el ataque. Justo en el momento en que el guardaespaldas por la trompa de la camioneta gris. El silbido de una proyectil impacta en el rostro, y como un saco de patatas se desliza, sobre la lodera, dejando pintando la cara externa de la portezuela.
A todo esto un susurro de soledad se deja percibir, cuando ni un automóvil circula por el lugar. El Comandante Sancho, atraviesa la calle  y se dirigió a enfrentar a Domínguez, quien permanecía en silencio dentro de la camioneta, con la 45 en la mano.
---i Coronel Domínguez! , ahora si se va a acordar de mi….! ¡ Soy José Santos, el patojo de Valle Dorado… ¡ EL ACOLITO, a quien usted trató como mierda, a quien usted humilló! , ¡ soy yo coronel Domínguez ! , ¡Ahora yo voy a ser su verdugo! ---
Domínguez no contesta, se desliza por el piso del vehículo y lentamente abre la portezuela izquierda, desciende al pavimento y se coloca en cuclillas, observa por debajo de la camioneta para divisar a su enemigo.
 --¡ como no el ACOLITO, quien lo iba a imaginar---gritó Domínguez, quien  se pone de píe y se resbala hacia la parte posterior, donde escuchaba la voz de José Santos, de pronto lo ve, tomó su escuadra con las dos manos y desata las balas eso le hace que se corra hacia atrás.
El guerrillero se tumba al suelo, las saetas de las balas silba muy cerca de su cabeza, da un salto y cae al suelo se reincorporó, con una rodilla en tierra le dispara a su víctima…. el tableteo de su arma lo sacude, los proyectiles se incrustan tanto en la camioneta, dejando a su paso una estela, como un rosario que camina a través del metal hasta llegar a hacer impacto en el cuerpo militar. Los agujeros producidos hacen explotar la sangre sobre la ropa del coronel. Y éste se desploma, de bruces en el pavimento. El silencio se hace mas evidente, alguien se acerca al cuerpo de la víctima, lo toma de los hombros y le da vuelta, toca el cuello durante unos segundos y dice:
---Hoy si está muerto, y bien muerto le pone la mano sobre el brazo del comandante Sancho, luego se aproximan hasta donde yace la comandante Mabel, a quien encuentran herida gravemente, un impacto de bala le ha perforado el abdomen y la mancha de sangre se le extiende por toda la camisa verde olivo, de sus labios corre un hilo rojo le continua hacia el cuello; su respiración era ruidosa y  entrecortada.
---Déjenme ya déjenme morir tranquila… ---y deja caer su cabeza sobre el regazo del muchacho al exhalar.
Tres hombres abordan una camionetilla color azul, estacionada atrás del parquecito.
Abandonan el lugar.
El comandante Sancho en sus adentros piensa:
---No más coronel Domínguez…. pero el costa fue alto. Perdí a mis mejores compañeros…….---
Tras unos minutos de silencio:
--- Sabés mi amigo. YO CREI QUE CON ESTE ODIO QUE ME EMBARGABA, AQUÍ TERMINABA TODO…. PERO NO MIENTRAS AXISTAN INJUSTICIAS Y ESBIRROS COMO DOMINGUEZ EN ESTE PUEBLO ….. ¡ LA LUCHA CONTINUA!---
" Allá lejos en la montaña, donde los pájaros cantan, donde el aire que se respira es puro, donde la verde naturaleza rebasa los límites de la imaginación. Donde la naturaleza empata con los  designios divinos de una eterna primavera, de paz y armonía. Allá donde  existe un hombre, que a conocido que detrás de tanta virtud. Ha de existir un pueblo sediento de justicia y libertad. La sangre criolla del indio que clama por sus derechos, de comer y de vivir entre los hombres, llenos de ideales llenos de esperanza comparten con José Santos (Comandante Sancho) y su Compañera en un espíritu de solidaridad y de esperanza en el futuro Allá en la montaña, se escucha a la distancia los cantos autóctonos:

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