jueves, 28 de junio de 2012

LA PRINCESA RABIN AJAU (FABULA) I parte

          Mas allá de los altos Montes, donde se extienden las grandes planicies, las selvas tropicales con hermosos parajes y bosques paradisíacos, allí, existe sumergido en la maleza, el Reino del Mundo Perdido, cuyos imponentes grandes palacios y pirámides evocan entre la espesa jungla, como monumentos mística de una creciente civilización suspendida en el tiempo.
          Sus nobles habitantes los Kek-chí, descendientes de los antiguos mayas, extendieron su cultura por todos los rincones de la región. Este pueblo era conocido por su  delicadeza en las artes, estudiosos de los números y del origen de las estrellas. Eran además, excelentes guerreros y diestros en el juego de la pelota de caucho.
          El Rey de estos pueblos, el todo poderoso, AJAU-AJPOP, regidor sabio, de gran talento y fortaleza, amado por sus súbditos por ser portador de bondad, entereza y justicia. Junto a él gobernaba su hija, la hermosa RABIN AJAU, cuya belleza deslumbraba  los astros.
Ambos compartían un palacio construido de piedra de oxidiana, Construido por los mejores artesanos del reino. De una exquisitez incomparable, en medio de jardines colgantes con fuentes de agua maravillosa.
Los grandes acontecimientos de la época, estaban por relucir. El mas grande en la vida del reino estaba por suceder. La princesa RABIN AJAU, que estaba a punto de arribar a sus diez y siete años, se convertiría entonces en casadera. El evento implicaba la presentación oficial y convocatoria al acto de escogencia del pretendiente y futuro Regidor de la comarca.

          En lo alto del palacio real, a través de un ventanal, el Gran AJAU AJPOP, observaba como la joven que se hacía acompañar de sus damas de honor y de su inseparable amiga y confidente QUESHQUE, una Lorita Parlanchina, mientras deambulaban y corrían por los parajes que rodeaban los jardines.
En su locución en medio de su cotorreo,  QUESHQUE, comentaba emocionada el acontecimiento.
---Prrrrrr…,Prrrrrr…., si muy lindo, muy lindo.---
--- Que día tan lindo, verdad Keshque?--- dijo la Princesa --- Sabes, que a pesar de que se acerca el día de mi natalicio y  mi presentación en la corte,  mi corazón se encuentra triste, pues  aun no conoce a alguien que pueda pretender mi mano…..desposarme y suceder a mi padre cuando él viaje al mundo de las sombras.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., mi bella princesa, debes de aprender a esperar, la paciencia es una virtud de las jóvenes hermosas como tu, Prrrrrr…,Prrrrrr…., el día llegará, el día llegará y encontraras al joven de tus sueños, Prrrrrr…,Prrrrrr…., todo a su tiempo, mi niña, todo a su tiempo, Prrrrrr…,Prrrrrr…., ---
--- Lo se, en ocasiones, se debe saber esperar, pero una joven que de la noche a la mañana se convierte en casadera, llena de ilusiones, piensa que el tiempo pasará y que  ese  apuesto  joven que la  haga feliz, nunca llegará.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,tu corazón aun no conoce el verdadero amor, Prrrrrr…,Prrrrrr….,no conoce el amor --- y hace una exhalación de suspiro.--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,mi ama , mi señora, que sabes tu de estar enamorada Prrrrrr…,Prrrrrr…..---
          Y los juegos de ambas y la compañía de las damisela se tornaba en una danza de felicidad y jolgorio.
Los comunicadores del reino, iniciaron la propagación de la noticia del magno acontecimiento, con pregones a los cuatro vientos haciendo llegar la buena nueva para los jóvenes apuestos, príncipes  y varones mozos de estirpe real, ser tomados en cuenta para la conquista de la mano de la princesa.
          Noticias que volaron por los confines de la tierra y surcaron por los oídos de los reinos y comarcas de la región…….
          Llegó el día esperado.,la Princesa se levantó muy de mañana para participar en las actividades diarias de su mandato, visita por el mercado para aprovechar hacer las compras del día y de paso escoger las vestimentas, plumas de ave, joyas y piedras preciosas para lucirlas.
Todos estaban allí, príncipes, altivos jóvenes con bellos atuendos, bailando y cantando al ritmo de las melodías propias de lugar, e interpretados con los instrumentos autóctonos.
          El Convite que se celebraba en la plaza central, la fiesta popular, el acto principal era el baile del venado, en la que jóvenes bailarines ataviados con disfraces de venado se movían junto a acordes de la música, representando el cortejo de los animales. Los venados se colocaban uno frente al otro, al impulso de la música, cada uno se acercaban entre si, se miraban de frente, se saludaban y dando una vuelta a su alrededor, retornaban a su lugar sin darse la espalda. Esto invitaba a la algarabía y arrancaba aplausos de la concurrencia, quienes admiraban la destreza de bailarines al simular las cornadas de los animales.
          El juego de pelota era otra de las actividades importantes del día, enfrentando a los jóvenes  que mostraban su astucia, destreza e inteligencia en la participación en el deporte.
Cientos de aves que circundaban el palacio, también contribuían con una sinfonía multicolor, en señal de júbilo, esto le daba un tinte especial a lo apoteósico del acontecimiento. Grandes caravanas hacían su arribo a los patios y las plazas de la ciudad aglomerándose en bullicio de propios y visitantes. Eran portadores de penachos de plumas, aves y animales exóticos, hojas de pacaya y xate, para complacer a los regidores.
                    Mientras tanto, en el interior del palacio, en la habitación de la princesa se deleitaba en la delicada ceremonia de su arreglo personal, acompañada de las damas. En ese momento se dejó escuchar un leve toque en la puerta de su aposento:
--- Mi reina, mi señora, Princesa Rabín Ajau….. Tu padre, el Grande, el poderoso AJAU AJPOP, solicita tu presencia en el salón Mayor,  para  dar inicio al magno acontecimiento--
--- Escucho y Obedezco, --- luego dirigiéndose a la Lorita, dijo:
---Keshque, ayúdame con la túnica de gala, ….mi padre me llama, no le hagamos esperar.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., si  mi ama, --- Prrrrrr…,Prrrrrr….,en seguida mi princesa.---
          Tan rápido como sus patas le permitían, la Lorita, se contorneaba por encima de la mesa y con el pico levantaba con el pico la orilla de la túnica, mientras las damas de compañía la tomaban de la otra orilla y la colocaba. Además fue engalanada con aros de jade y un collar de piedras preciosas.
          Mientras tanto junto a la entrada  del Gran salón,  dos filas de guerreros, inmóviles, con sus largos penachos de plumas, custodiaban la llegada de los monarcas.
             El salón principal del palacio, llamado el Gran Salón, estaba rodeado de varias estelas 
labradas.
 Al fondo dominaba el Gran Calendario Maya, esculpido en piedra y a sus pies se enroscaba una
 enorme  serpiente alada, labrada en madera de hormigo que hacía las veces de trono. Una piel 
de tigrillo formaba el asiento y un penacho de plumas de papagayo extendía sus mágicos colores 
sobre el respaldo. A ambos  lados se encontraban dos recipientes hechos de barro cocido, 
que representaban las caras de los dioses de la fertilidad y la prosperidad, exhalando el humo del 
pom que se quemaba en su interior.  
El protocolo de presentación en sociedad de la Princesa, estaba a punto de comenzar. Allí  
se daría lectura  al decreto, mediante el cual se convocaba a todos los jóvenes del reino a
participar en la justa.
--- Tariii, Tariiii.—resoplaban los cuernos de vaca.
--- Piiii, Piiii,… Chi, Chi… --- sonaban los pitos, anunciando la llegada del soberano.
          El mayordomo de la corte, de pie a la izquierda de sitial de honor, en el centro del gran salón, procedió ha hacer el anuncio:
--- ¡Su majestad el Rey, el divino, el grande Ajau Ajpop!,¡el todo sabedor y Señor del Mundo Perdido!---
             Reclinando una rodilla en tierra y haciendo una reverencia, los presentes, reverenciaron el ingreso
del soberano, quien ricamente ataviado con un penacho de plumas multicolores sobre su cabeza y una 
gran túnica blanca bordada con hilos de oro y plata, caminaba con firmeza atravesando la guardia real
hasta posar en el trono.
 
          El sonido inconfundible de los cuernos de vaca, envolvió a la concurrencia e hizo que dirigieran su mirada al pórtico de la entrada, en donde otro anuncio sería hecho.
---El sol y la luna palidecen frente a tanta belleza, la inigualable, la luz de pureza; ama,  señora del reino y heredera al trono…..¡ La Gran Rabín Ajau!---
          Los pitos y las conchas de tortuga, retumbaban al paso de la joven, todos permanecían con la mirada abajo, mientras algunos jóvenes movidos por la curiosidad se levantaban para apreciar la belleza de la Princesa. Portaba una túnica de color crema, bordada de oro y plata, con calados en los pechos.
La exquisita túnica dibujaba su  escultural cuerpo. Los pijazos mostraban unos hermosos muslos, como columnas de piel morena. Subió la escalinata y cruzó el hemiciclo hasta llegar a la derecha de su padre, donde elegantemente se dio media vuelta, mostrando una gran coquetería.
--- Silencio en la corte, su majestad el Rey, el divino Ajau Ajpop, él se dirigirá a la concurrencia, escuchad su palabra, porque su palabra es mandato y su mandato es ley.--- expresó el mayordomo.
--- He hecho venir a todo el consejo, a toda la corte y a todos los súbditos, para hacer el anuncio mas importante de mi vida social al mando del Reino. Este anuncio que debe de surcar por todos los rincones de la tierra, y los mas recónditos lugares del reino es: ¡La Princesa Rabín Ajau, mi hija, sangre de mi sangre, cuya belleza supera a cuanto conocemos de la naturaleza, a llegado a la edad de desposarse, con el hombre que los dioses propongan para gobernar estas tierras, con  paz, con sabiduría, de acuerdo a nuestras leyes, tradiciones y acorde a nuestros antepasados.---
Poniéndose de pié, con los brazos en alto, con la mirada hacia el cielo dijo:
--- ¡Oh dioses asistidme…..!
--- ¡Ahhh!....., ¡Ahhh!....--- grito la concurrencia. Vitoreando y celebrando el mandato del Rey.
--- Que comience la ceremonia de iniciación --- gritó el Mayordomo.
---¡Oh Gran Ajau Ajpop!, dadnos tu bendición, somos los mensajeros del reino y llevaremos la buena nueva a todos los rincones, llevaremos tu palabra al mas allá.---indicó el comandante de los heraldos.
          ---“ Tomad mi voz y regadla por toda la tierra, que de boca en boca pase el mensaje, que no haya ningún pueblo que no la reciba, ni aldea ni casería, que no reciba la orden, que mis palabras sacudan cada rincón, mas allá de los límites del reino, que las montañas repliquen el comando de que: ¡La Princesa Rabín Ajau, heredera del trono del Reino del Mundo Perdido, será motivo de pretensión por jóvenes guerreros, caballeros, príncipes y señores”, He dicho….!
          El público estalló en griterío, la música jugueteaba por doquier, la fiesta se hacía efervescente a cada instante, los cantos, los bailes alegraban a todos y cada uno de los súbditos del reino, en cada uno de los templos, en la plaza central, manifestando júbilo por el acontecimiento.
          Transcurridas varias lunas, la noticia fue vertida por toda la tierra, la voz del Rey penetro a las entrañas de la tierra; según las tradiciones de los Pueblo Mayas, el matrimonio de la Princesa debería de realizarse, catorce lunas después de hecho el anuncio, durante el período de la siembra, denominada la Calza de la planta del Maíz.
          Todos los jóvenes del reino, se preparaban para participar en la contienda, sabiendo que ella era muy difícil de complacer. Ella era una joven humilde, cuya belleza, no endurecía su corazón, siempre le caracterizaba una cálida sonrisa, escuchaba respetuosamente a las ancianas, que comentaban las aventuras de los jóvenes príncipes dioses del Popol Vuh y de los códices de los ancestros, referentes a la conquista de las bellas damiselas de la tierra del Mundo Perdido.


CAPITULO II
LA CARABANA DE LOS PRINCIPES

          La proclama del Rey había circulado por todos los confines de la tierra, por los Reinos del mas allá, de las cercanías del mar y de las altas montañas de fuego; por lo que enormes caravanas se dirigían presurosas hacia el Reino del Mundo Perdido, llevando tesoros, regalos, presentes de gran valor para la Princesa. Los conductores eran los señores de Xibalba, los príncipes guerreros Tzutuiles, altos sacerdotes del reino de los Mam, que se aprestaban a cortejar a la Rabín Ajau.
          Las caravanas recorrieron grandes distancias, sortearon toda clase de peligros, con el único motivo de solicitar a ser merecedores de la mano de la hija del REY.
          La vida diaria de la comarca, el comercio, el mercado, era constantemente interrumpido por grupos de guerreros, que escoltaban príncipe aspirante, elevados sacerdotes que llegaba a palacio en busca de la conquista del corazón de la Princesa, cargando grandes tesoros, plumas de aves exóticas multicolores, telas preciosas, flores místicas, y otras ofrendas
             Entre aldeanos curiosos que observaban a los contingentes y cientos de esclavos que 
custodiaban y cargaban en hombros los enormes bultos de los príncipes aspirantes, se hacían 
grandes aglomeraciones en las plazas, corrillos de palacio y en las calles aledañas.
             Así llegaron los  Tzutuiles del Reino del Gran Lago, los Olmecas del Reino cerca del Mar 
del Sur; los Chortís de los Reinos del Oriente, Los amos y señores de las montañas Príncipes de 
 los valles, jóvenes apuestos de lejanas comarcas, hombres del altiplano, todos con un simple propósito,
 el ser recibidos por el señor de señores y optar por la mano de la Princesa. 
             Las rogativas eran tan grandes y frecuentes, que se tornaban monótonas y aburridas. Los 
grandes desfiles de súbditos y los actos protocolares realizados, hacían que en ocasiones la princesa 
se retirara cansada a sus habitaciones, con el ánimo decaído, pues no había un joven apuesto que le 
robara la atención.  
             La princesa se dedicaba a observar y meditar. Dedicaba largas horas a escuchar
 atentamente todas las peticiones hablando lo estrictamente necesario. Luego evaluaba cada una 
de las opciones y exploraba las posibilidades. Antes de emitir su veredicto lo consultaba con su padre.
             Transcurrieron tres lunas llenas de visitas y procesiones, sin que ningún príncipe o sacerdote
 lograra estimular a la princesa, ni llamar su atención. Hasta ese día las respuestas y las decisiones de
 la joven habían sido negativas, ni tan siquiera alguna esperanza manifestada a favor de algunos de los 
solicitantes, pues nadie realmente la había logrado impresionar.
          Cierto día de muy poca afluencia se presentó en las afueras del palacio una delegación de de guerreros de gran estatura y fuertemente armados, con distintivos negros sobre sus cabezas, comandados por cuatro capitanes de los Reino de Piedras Negras, del Nor-occidente del continente, miembros del Imperio de las Profundidades de la Tierra y de las Cavernas de los Espíritus del Mal. A la cabeza de la caravana, el Gran Sacerdote TNOTCH, el Gran Brujo del Averno,  conocido su Magia de Maldad. Quien era temido por sus antecedentes de muerte y destrucción.
Abriéndose con lujo de fuerza penetró, al salón mayor, luciendo una gran túnica negra, que arrastraba varios metros atrás, con alas de murciélago bordadas en todo su alrededor, un penacho de plumas de zopilote, portaba un tecomate en la mano izquierda y una lanza con punta de metal en la otra.
Se hacía acompañar de su hijo,  ACTENOTCH,  joven moreno, fornido de rostro inexpresivo, quien mostraba en su pecho varias líneas pintadas de color rojo, en forma de punta de lanza; las marcas en su rostro, resaltaba en los al sonreír, enormes dientes. Una larga trenza que dejaba caer sobre su hombro izquierdo, con una calavera de mono  amarrada en la punta, que le daba un aspecto maléfico. Entre sus armas portaba un arco hecho de hueso, en un morral una buena cantidad de flechas con distintivos negros, colgado a sus espaldas.   Complementaban el grupo; La cortesana IXOM, una joven mujer, de piel  morena, que mostraba la belleza de su cuerpo, con los senos descubiertos, una pequeña piel de iguana le adornaba la espalda; de pelo negro azabache que caía alborotadamente sobre sus caderas, ella llevaba entre sus manos la parte final de la túnica de TNOTCH. 
Como su guarda espalda el fiero guerrero, BAL-HUM, que portaba una lanza de gran tamaño, un escudo de corteza de árbol de Matilisguate; en su pecho portaba el cuero y los cuernos de venado. Su enorme tamaño y su gran fortaleza impresionaban a cualquiera especialmente por su expresión desagradable en su grotesca cara.
          Sin saludo, ni presentación, TNOTCH exclamó:
--- Ajau Ajpop, Rey de esta comarca, A mis oídos a llegado la noticia que tu hija, la Princesa Rabín Ajau, es casadera, Te propongo un acuerdo, para que mi hijo, el Gran ACTENOCH, sea pronto el elegido. Haz que la princesa con sus mejores galas se haga presente, para ver si su belleza es digna y merecedora de las miradas de los soberanos de Piedras Negras.---
          El sorprendido el monarca, mostrando su inconformidad indicó:
          --- TNOTCH, Gran Sacerdote de Piedras Negras, tus impertinencias me molestan, mi hija la Princesa Rabín Ajau, la bella, la única, no es un trofeo de guerra, ni puede ser sometida a los deseos de nadie; sin embargo al haber empeñado mi palabra en el pregón me obliga a aceptar la participación de toda persona en esta justa, le diré que por respeto, que si desea participar de esta reunión.-
--- Mi ACTENOCH, el poderoso, el invencible, con la mirada la hará postrarse a sus pies, dile que el hombre de sus sueños se encuentra aquí, aguardándole para hacerla su reina….Ja,Ja,Ja, ---
          Después de un lapso de tiempo, no de muy buena gana hizo su entrada al salón, la Princesa, que se había enterado de la situación desagradable y las altanerías del Brujo.
Sin decir palabra se colocó a la derecha del trono de su padre, con el rostro inexpresivo y con gran garbo, tiró su largo pelo de adelante hacia atrás, se quedó viendo fijamente hacia el cielo, ignorando la presencia de las personas, que se encontraban frente a su padre.
---Hija mía, te he llamado para que participes en esta reunión, se  ha presentado el Brujo TNOTCH y su hijo como solicitantes de tu mano, sin mediar protocolo ni cortesía.---
--- Hummm...!... el interés en caballeros desconocidos, no me motiva, pero por el respeto que me mereces, estoy en este lugar, deja que hablen.---
--- Actenotch, príncipe de la oscuridad, di cual es tu dote, tu ofrenda, que te permita optar a la mano de la princesa.---Indicó el Rey.
--- El Príncipe Actenotch, no necesita brindar ofrendas, ni regalos, el por si solo vale un tesoro, cuantas mujeres no darían hasta su vida que este joven se fijara en ellas.--- replicó Tnotch.
--- Tendrán que justificar algo mas, el valor de tu lengua no es suficiente para optar a la princesa…. Acepté considerar a tu hijo como candidato pero si está dispuesto a aceptar las reglas y condiciones, si no es así, mejor retírate!, no tendría ni el mas mínima oportunidad.---
--- Ajau Ajpop --- dijo con tono amenazador.--- sabes que soy poderoso en el arte de la magia, mis ejércitos son numerosos y fieles, no provoques mi cólera, pues podrías desencadenar un guerra, en la cual estarías condenado a ser aplastado por mis huestes, por lo tanto debes de ser sensato y hacer que tu hija conozca y acepte al mejor candidato. Saldrías beneficiado porque si así fuera, estoy dispuesto a obsequiarte a mi esclava predilecta --- señalando a la joven que acarreaba la cola de la túnica y al gran guerrero que me guarda.---
---  No tienes ningún poder, ni de los dioses ni de nadie, para dar ordenes en este recinto; tú eres una blasfemia, que quiere imponer su voluntad, eres una peste de amenaza que quiere decidir, en estas tierras como que si se tratara de tus dominios, y te digo, la amenaza de tus trucos de magia, me tiene sin cuidado.---
--- No me obligues, yo conquistará a la princesa de cualquier manera, estés o no de acuerdo, tal vez tus ojos no mirarán que él te sustituirá en el trono y gobernará estas tierras, ja, ja, ja…..---
          Tomando la cuerda con que traía atada a la esclava, la haló fuertemente, arrastrándola hasta los pies del soberano y luego vociferó:
--- IXOM, es para tu diversión y BAL-HUM, de hoy en delante se convertirá en tu guardia personal y  la sombra de la Princesa ---
--- ¡Detente!, no estoy dispuesto a aceptar ofrendas de esa calaña, mi hija la princesa es la luz de mis ojos y solo cederé en el caso que ella no acepte a tu hijo y no precisamente los regalos.---
--- ¡Oh, padre mío, gran señor, te suplico que no permitas que los presentes hagan su voluntad, el no es de mi agrado, no deseo un pretendiente así, que se retiren con sus ofrendas.---
--- Hija mía, jamás permitiré, que esa ofensas lleguen a tus oídos y a tu corazón.--- luego dirigiéndose a los visitante.--- ¡Han escuchado la palabra de mi hija, Retírense, ella a manifestado su inconformidad, por lo tanto no son bien recibidos en este palacio.---
          En ese instante el malévolo, inicio el ascenso a la escalinata hasta donde se encontraba la princesa, con la mirada agresiva se le aproximó desafiándola al  extenderle la mano.
--- ¡No intentes acercarte mas!--- indicó la princesa, mientras daba unos pasos hacia atrás.-
---Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…¡Cuidado mi princesa!,---  
---Prrrr…,Prrrr…--- dijo la Lorita que le acompañaba.---
 ---Prrrr…, Prrrr…¡Aléjate malvado!, Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…---
--- Princesa, vengo dispuesto a conquistar tu mano, de una u otra manera, no te debes de resistir, estarás en ese trono junto a mi quieras o no!—indicó imponente Actenotch ---  soy el único, el poderoso, el invencibles, el merecedor.--- luego levantando su lanza, se dirigió a todos los presentes.
---¡EL UNICO!, … no hay en estas tierras un solo hombre capaz de enfrentarme y mucho menos vencerme en el arte de las armas.---
--- No solo con las armas y la fuerza se conquista a una mujer.--- dijo Rabín.--- de siempre la prestancia, la humildad y la delicadeza, se imponen a la arrogancia y resultan mas convincentes que la violencia.---
--- Acaso insinúas que no soy digno de ti; ¡Yo el gran Actenotch, el que todo lo sabe y el que todo lo puede, a quien nadie se a atrevido a decir que NO!.---
--- La dulzura en el alma, es como la llave, que sabiéndola utilizar abre puertas y corazones; tu  ¡No la tienes!---
---¡ El gran Actenotch, mi hijo, jamás ha sido despreciado, ni rechazado!... Y tu Rey débil, eres merecedor a esta maldición, un gran castigo te arrastrará a la perdición sobre tu reino, sobre tu hija y sobre tu persona, que perdurará por los siglos de los siglos, por no haber escuchado mis solicitudes y la necedad de rechazar a mi hijo.---
--- No estoy dispuesto a aceptar amenazas de ninguna especie.--- dijo el Rey, se puso de pie.--- Mi hija, la Princesa ha hablado con verdad, su corazón puro, ha expresado su voluntad, ninguno de los presentes le es de su agrado… Toma la esclava y el guerrero, vuelvan por donde vinieron, regresen hasta Piedras Negras, y no vuelvan a acercarse a este lugar.---
--- Tendrás que aceptar a mi hijo, princesa; o el castigo sobre tu pueblo y sobre la familia real será terrible.---
--- No lo aceptaré nunca, antes muerta que ser su mujer, ni aun como esclava, aunque así fuera el último hombre sobre la faz de la tierra, no quiero volverle a ver!.---
          Tenotch, lleno de ira, retiró a su hijo de la presencia de los soberanos del mundo perdido, haciéndole salir del gran salón; luego subió la escalinata hasta el trono, arrodillándose en señal de reverencia, pero lleno de hipocresía, frente a la princesa, tomó el tecomate que portaba, lo destapó y vertió un líquido blanco, alrededor y en los pies de ella, que la dejó inmóvil. Levantó los brazos al cielo, profirió un conjuro.
En ese instante una gran cortina de humo se apoderó del salón y envolvió a la princesa, quien presa de pánico intentó liberarse pero en vano; el sahumerio le ahogaba, y a pesar de los esfuerzos no se pudo liberar.
Todos los presentes miembros de la corte, los consejeros y la guardia real, se quedaron estupefactos, observando lo que acontecía, desconcertados no pudieron acercarse, el denso humo se levantó paulatinamente y en un instante, sorpresa, la princesa había desaparecido, en su lugar se encontraba una estatua de cristal, con su imagen.
--- ¡GUARDIAS!, ¡detengan a esos demonios del mal, no dejen que escapen!--- vociferó el Rey.
          El sacerdote del mal, su hijo y los demás habían desaparecido, en medio de la confusión producida por los acontecimientos, las huestes de soldados estacionados en la plaza mayor, como un espejismo, se perdieron en el aire.
Los guardias de palacio corrieron en todas direcciones en busca de los malos, por todos los rincones, pero fue en vano, era como si la tierra se los hubiera tragado, como el humo se desvanecieron en el aire, dejando tras de si una estela de desolación.
La congoja fue mayor cuando el pueblo se enteró de lo que le sucedió a la princesa.
          Las tropas reales se movilizaron por toda la ciudad y alrededores, pero todo fue en vano, los brujos malos, Los malignos, habían desaparecido cumpliendo su palabra, un gran castigo había caído sobre el Reino del Mundo Perdido, sobre su pueblo, el Rey y sobretodo sobre la bella princesa.
---Prrrr…!, Prrrr…!, mi reina, mi señora, Prrrr…!, Prrrr…!, que te han hecho estos malvados.--- lloriqueaba Keshque la Lorita, mientras con su pico acariciaba la oreja de la estatua.
          La princesa se había convertido en una estatua de cristal, fría, sin vida y se erguía imponente al lado del trono de su padre, aunque inexpresiva, su belleza se mantenía inalterable.
Los miembros de la corte observaban la estatua, la veían y no creían, se lamentaban de tal situación y a grandes voces comentaban el error de no haber tomado en cuenta a los reyes de Piedras Negras.
          Así pasaron los días, las lunas, la vida en la comarca siguió su curso el Rey acongojado, siempre triste y desesperado por la tragedia pero de la cual no se dejaba vencer, mandó construir en medio de la cámara Real, un jardín interior, en el cual se había colocado una fuente y en el centro de la misma, la estatua de cristal, frente a su trono, en él  pasaba horas enteras contemplando a su hija, llorando amargamente por su desdicha.
Era tanta la pena que su corazón se encontraba desilusionado, que le hacía olvidar comer, cada día el soberano se le veía más decaído y enfermo.  Los sacerdotes del Reino le habían practicado diferentes conjuros para romper el hechizo, pero habían fracasado; el poder del mal era imposible de vencer, que les había hecho creer que jamás volverían a ver a la Princesa.
--- Prrrr…!, Prrrr…!, mi Rey, Prrrr…!, Prrrr…!, mi señor, tu corazón sufre igual que el mío , tu cuerpo desfallece de la pena, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres un hombre sabio y no permitirás que el mal te venza, tienes que romper el hechizo, o tendrás que acceder a que el malo Actenotch se case con tu hija, accede, sino nunca la veremos viva nunca mas,  Prrrr…!, Prrrr…!,---
--- De que hablas pajarraco, si sabes algo habla, di que no se ha hecho, que no se ha intentado, para volver a la vida a mi hija, jamás la volveremos a ver, pero no debo de ceder a las peticiones de Tnotch, tengo que proteger a mi pueblo y no permitiré que eso suceda.---sollozando.--- dime pájaro de plumas verdes, tu debes de saber algo que yo no sé.---
--- Mi Rey, mi señor, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres sabio, tu eres el poderoso, en tus manos y en tu reino existe la verdad, Prrrr…!, Prrrr…!, te se decir que los pájaros, mis amigos,  y tus fieles servidores han recorrido por todos los rincones y tu pena ha llegado al oído de todos, tu queja ha sido escuchada por los dioses del bien, Prrrr…!, Prrrr…!, y me han contado, que allá junto al río Nima´a, Prrrr…!, Prrrr…!, vive una anciana , NA´CHIN, una bruja blanca, Prrrr…!, Prrrr…!, tan buena como tú, Prrrr…!, Prrrr…!,que conoce las verdad del mas allá y los secretos de los espíritus de los antepasados, ella, ella tiene la solución, Prrrr…!, Prrrr…! ---
--- Lorita Parlanchina, dime pronto, dime la verdad, como es que tu sabes de la anciana NA´CHIN, Bruja blanca y buena; dime como he de hallarla. Dí como he de encontrarla.---
--- Búscale, allende de tu comarca en el río, Prrrr…!, Prrrr…! Envía a tus consejeros y soldados, para que la busquen y la traigan a tu presencia, ella será tu salvación, Prrrr…!, Prrrr…!,---
          El monarca inmediatamente se puso de pie, llamando al mayordomo le ordenó:
--- Traedme a toda prisa al consejero y encargado de la guardia real.---
          De inmediato el mayordomo se puso en contacto y presidiendo a los mensajeros, se postró ante el Rey, para ejecutar las órdenes.
--- Mi amado, Ajau Ajpop, hemos recibido tu llamado, prestos venimos a cumplir tus ordenes, tus deseo son ordenes para mi, dime que es lo que clama tu corazón.---
---Toma un puñado de hombres, de los mejores y fieles, llévales a donde se encuentran las chozas de las riveras del río Nima´a, busca en esos parajes a una anciana, busca a NA´CHIN, traedla a mi presencia, para cumplir un deseo del Rey, por el cual será recompensada.---





         
CAPITULO III
LA ANCIANA NA´CHIN

           Allá en la lejanía, donde se pone el sol, juntos a los montes y los desfiladeros, donde transita caudaloso el Nima´a, que en sus codos se pone manso en lagunetas de azul profundo de sus agua, que purifican las vertientes milenarias y los afluentes de las montaña.
Era la morada del silencio, el célebre caserío, habitados por los trabajadores de la tierra y los que se dedicaban a la pesca,  paraje junto al río, donde se encontraba la choza donde vivía una anciana. NA´CHIN
 Ella era una vieja de gran corazón, dedicada ha hacer el bien en su comunidad, sus propiedades mágicas las utilizaba para alejar a los espíritus del mal,  curar a los niños y jóvenes que se acercaban a ella. Su mas grande labor era ayudar a parir a las mujeres y dar vida a los recién nacidos.
Seis hombres, los sacerdotes mas antiguos fueron enviados por el Rey, alertados para realizar la misión  se dirigieron por el camino del valle, en busca de la anciana Bruja blanca y buena. Vestidos con grandes atavíos, caminaron por la rivera de ensueño, que paseaba por las llanuras rumbo a las lejanías del manto salado.
Encontraron la vivienda de la anciana NA´CHIN, que se ubicaba en un paraje amplio del río, justo al llegar se divisaba el peñón del colibrí, el cual indicaba su localización la choza de condición humilde que despedía humo de incienso por los cuatro costados.
La comitiva comandada por los sacerdotes, después de la larga travesía, llegó al lugar, se posó frente a la vivienda y en forma ceremonial, los sacerdotes adoptaron una formación especial,  rodilla en tierra. El sumo sacerdote  clamando al cielo a recibir, se dirigió a grandes voces.
--- ¡NA´CHIN… NA´CHIN…! atiéndenos, el Rey, nuestro amo y señor, el Gran Ajau Ajpop, te envía por nuestro medio un mensaje, de Paz y de amor.---
--- NA´CHIN, nanita, hemos venimos por orden del Rey, a pedirte, a suplicarte, el todopoderoso Ajau Ajpop solicita tu presencia en palacio, él sabe de tus bondades y requiere que intervengas, te encomendará la misión mas importante de tu vida y de todo el Reino.---
          La anciana se asomo a la puerta,  preguntó:
--- Que es el escándalo………….  ¡OH, los señores del palacio real ¡ ¡Los sumos sacerdotes…! Decidme que podría su Grande majestad, el soberano, querer de esta achacosa y pobre anciana.---
--- El Rey, el señor del mundo perdido, el Gran Ajau Ajpop, solicita tu presencia en palacio, grandes cosas han pasado y él se encuentra muy triste, se ha enterado que tu eres la única que con tu magia le puede ayudar en su tribulación, se encuentra esperanzado en tu persona, no le hagas esperar.
El soberano se encuentra enfermo desde el momento que su hija la Princesa Rabín Ajau, tras un hechizo calló en manos de los príncipes del  Reino del mal.  Mi señor, sabe de tu bondad, de tu sabiduría en el arte de la magia blanca y de tus obras de curación de embrujos, que tu vida ha sido dedicada al bien de tus semejantes y que no te negarás a ayudarle.
--- Como súbdito obedeceré--- dijo haciendo una reverencia --- si mi Rey requiere de mi presencia, allí estaré.---continuó --- y se debo de servir con prestancia lo haré, poniendo todo mi conocimiento--- 
--- Entonces que los dioses te acompañen, que te den el don de la sabiduría y la paciencia.- ---  llega pronto nanita.---se despidieron los enviados.
          Los mensajeros se retiraron después de haber cumplido con su misión. Retornando hasta la casa real.
La anciana penetró a su choza, a preparar el viaje, recogió su morral con los amuletos de buena suerte, piedras de onix y yerbas medicinales, su mecate para llevar sus instrumentos y vasijas ceremoniales. Su joven nieto apareció y le encontró en los preparativos. TOHIL el elegido le habló:
--- Nanita, Nanita, NA´CHIN, nanita, ¿Cómo que vas de salida?, cuéntame que apuro te lleva o hacia donde te diriges. ¿Puedes contarme? .---
--- El Rey, requiere de nuestra presencia en palacio, acompáñame, ha solicitado de mi los servicios de protección y creo que es el momento justo para que él te conozca, sepa de ti, tu serás junto a mi,  el arma que salvará el reino y a la Princesa --- toma mi morral, el de las ceremonias especiales, y el mecate del instrumental, para llevar consigo todo el poder del bien ante el Rey.
Coloca en él la concha de una tortuga, varias piedras de colores, unos  cuantos jutes, bodoques de barro, un trapo de color verde y polvos blancos de raspado de concha de armadillo envueltos en hoja de plátano, y mi Perraje multicolor….---
--- ¡ Debes de acompañarme!, Tu eres mi estandarte y además es tu entrada al futuro de la vida de este noble pueblo del Mundo Perdido, las obras misteriosas se dejaran ver y  tu vas a ser parte de esa futuro, ven conmigo.---




CAPITULO IV
EL CONJURO

          Se hicieron al camino, acompañados de los animales del bosque que les resguardaban en su trayectoria hacia la ciudadela. Mas temprano que tarde se presentaron en palacio y fueron anunciados por los heraldos del Reino.
Con Impresionante compañía fueron conducidos al salón mayor, donde el rey les hacia espera acompañado de los consejeros y la guardia real:
--- Mi señor, el Magnífico Ajau Ajpop, he aquí a tu mas humilde sierva.--- mientras se arrodillaba, agachando su cabeza en señal de reverencia, con su mano empujó a su nieto a imitarla, adoptando la misma postura.---
--- Anciana NA´CHIN, bruja blanca y buena, dime tu si es cierto lo que dicen las aves del campo, los animales del bosque, de tu amplia sabiduría, que los dioses te han puesto para salvar las causas justas y sembrar el bien en la comarca.---
--- Sí mi señor. He dedicado mi vida entera a ayudar a mis semejantes, hacer el bien, a ayudar a parir a mis hermanas. Pero el honor ha llegado a lo máximo al saber que he sido llamada por mi soberano para ayudarle en sus penas, tu humilde sierva esta aquí a tus ordenes--- después de una pausa continuó--- Mi señor tiene una pena y yo entiendo, de mis manos y mis oídos no escapan las historias, los rumores que vuelan por los campos, los secretos que juegan de boca en boca, me indican que tu corazón está lastimado, por la perdida de tu hija, la hermosa Rabín Ajau, vengo en tu ayuda, con la grandeza de la inteligencia, con mi intercesión ante los dioses, buscaré servir para que tus deseos sean escuchados en el mas allá, Tú solo ordenas mi señor.---
--- Los dioses han escuchado mi clamor y he solicitado tu presencia, para que a través de tu medio se ejecute la resolución del misterio que envuelve a la princesa, Rabín Ajau. Pon, tu mejor empeño. ---
--- Así se hará mi señor.---
--- El hechizo que sobre ella se cierne, es una muerte en vida que ha llenado de desolación el corazón del reino. Estoy dispuesto a ofrecerte cuanto poseo, para que hagas volver a la vida a mi mas grande tesoro. Confío en ti pues se que eres la única capaz de hacerlo, ¡Salva a mi hija, te lo pido!.---
--- Tu pides, tu ordenas, yo humildemente obedezco, he traído conmigo a mi nieto Tohil, el es mi guardia, mi fortaleza, mi brazo y mi nervio, he de pedirte Señor que me permitas, que con él de punta de lanza enfrentar las fuerzas del mal.--- se acercó al soberano, tomó su túnica, besándola indicó.--- Ordena mi señor, permítenos entrar penetrar al lugar donde se encuentra la estatua de cristal, la princesa.---
          El Rey se levantó de su sitial de honor, se acercó hasta la anciana, poniendo su mano sobre la cabeza  dijo:
--- Tu eres mi salvación…deja que tu nieto sea tu brazo en esta misión--- luego se dirigió a sus consejeros:
--- Escóltenlos, hacia el jardín.---
          Uno de los consejeros, sin decir palabra descendió por las escalinatas, sin darle la espalda al soberano y haciéndole constantes reverencia, hasta llagar al final de la salida, les hizo una señas a los recién llegados y los condujo hacia la entrada del ala ponientes de salón, cruzó rápidamente el hemiciclo y haciéndole señales con las manos, hizo transitar a la anciana y al joven a través del pórtico que conducía hacia el interior.
          En el centro del hermoso jardín, sobresalía una fuente, con la sublime estatua de cristal, la figura de la princesa. Se postraron frente a ella, admirando su belleza, tan singular que el joven Tohil, quedó impresionado y prendado de ella.
          El Rey que les había acompañado, se acercó a la estatua y con voz entrecortada y lleno de una gran tristeza dijo:
--- He aquí a la princesa Rabín Ajau, luz de mis ojos, el latir de mi corazón, siempre luce tan bella, a pesar del cristal sin vida que la aprisiona --- sus ojos se llenaron de lágrimas.
--- Su belleza es grande, mi señor.--- dijo NA´CHIN.--- pero estará mas radiante y con mucha madurez, cuando regrese a ti sana y salva.---
          La anciana se reclinó, apoyando sus rodillas al suelo, luego descansó el trasero sobre las piernas. Sacó de su morral la concha de la tortuga, tomo los jutes y las piedras de colores,  los colocó en el interior de la caparazón, los sacudió tres veces, y los dejó a los pies de la estatua. Apoyándose en las yemas de los dedos de las manos, hizo una reverencia hasta tocar la tortuga con su cabeza, luego se incorporó, levantando los brazos al cielo, dijo con voz fuerte:
--- ¡MAN TIOSCH DEL AGUA…, TU QUE PURIFICAS, VEN A MI…!
---¡MAN TIOSCH DEL MAIZ…, TU QUE ALIMENTAS, ILUMINAME…!---
Se agachó nuevamente, tomó la concha de la tortuga entre sus manos y la pasó por encima de su cabeza, mientras la sacudía, haciendo sonar las piedras y los jutes.
---¡MAN TIOSCH….!--- exclamaba, mientras repetía las oraciones a los dioses y el ritual de la concha---
          Después de colocar la concha a los pies de la estatua, se produjo un gran silencio. Ráfagas de viento se desataron, recorriendo implacables todo el jardín. El sol perdió su brillo y una densa nube se posó sobre el lugar.
--- ¡BBBBBRUUUUMMMM, BBBBBRUUUUMMMM!
--- Truenos…, Centellas…, Rayos…, todos anuncian la llegada de los dioses del bien.---
          Mientras los presentes atónitos observaban como la tormenta que se desplazaba por los pasadizos interiores, hasta los mas recónditos lugares del palacio.
---¡ BRUMMM…, BRUMMM…!---
             Un enorme estruendo en el gran salón, la nube se arremolinó alrededor del jardín, un 
torbellino de viento atravesó los patios, arrasando con todo a su paso y las paredes se 
estremecieron.
             Un rayo luminoso acompañado de un silbido agudo traspasó la densa cortina de humo. La luz 
se posó en la parte pulida de la concha de la tortuga, transformándola en espejo.
---¡ Bien venidos dioses del bien! --- dijo la anciana, mientras tomaba de su morral los polvos blancos envueltos en hoja de plátano, y los espolvoreó encima del espejo.
Se despidió entonces humo color naranja,  y al disiparse, dos rostros aparecieron  en el espejo.
--- NA´CHIN  ¿Porqué nos sacas de las alturas del cielo, cúspide de la tierra?, ¿Qué pena te aflige---
--- Mis dioses queridos, mis amados dioses, esta anciana distrae tu atención, porque necesito su benevolencia, una gran tarea me ha sido encomendada por el Rey del Mundo Perdido. Pido la venia de ustedes para poder salvar a la Princesa Rabín Ajau, que fue convertida en estatua, por las fuerzas del mal. Tengo que contar con su ayuda para  destruir el conjuro, para que esta tierra no siga siendo desdichada por la perdida de su heredera.---
--- Conjuro del mal, conjuro del mal,……. el conjuro de la negra noche, propalado por Tnotch, muéstrate.--- dijo una de las caras.
--- El conjuro de Tnotch el malo, es el eslabón de la cadena del mal apoyado por los dioses del abismo,
 los demonios burlones del infierno.---Indicó la otra cara--- Siempre procuran hacer daño, por las cosas
 terrenas, como él, en busca de deseos personales.
---Les imploro dioses buenos.---dijo la anciana --- ayúdenme a liberar a esta belleza de su cautiverio.
--- Para conjurar el engendro del mal y darle renacimiento a esta criatura hay que encontrar el Nahual de
 la princesa y traerlo ante la estatua---.
   Dicho esto ambas figuras desaparecieron, dejando una estela refulgente y  el espejo permaneció 
brillante. Minutos después, se posaron sobre el espejo y tomaron forma nuevamente.
--- Hemos viajado por todo el mundo, por arriba, por debajo de la tierra, en las profundidades de los océanos, en los confines de la tierra, nos hemos enterado, el Nahual de la princesa, se encuentra atrapado en un Vaso, que está oculto en el espacio de las ánimas.---
--- Mas allá del manto salado de los mares del sur, en la isla de los volcanes, que vomitan lava, allí se encuentra el alma de la princesa, custodiado por los buitres gigantescos y los perros de dos cabezas.---
--- OH…, mis dioses del bien, sabía que ustedes me ayudarían, díganme como he de tratar el conjuro para destruirlo.---
--- Escucha bien lo que te vamos a indicar, NA´CHIN. En tu misión de sembrar el bien, somos tus aliados, tus manos, tus brazos, tus ojos y tus oídos. Será  grande nuestro empeño para que puedas llevar a feliz término tu tarea. Pon atención esta es la indicación:

                    “GRANDES OBRAS DEBEN DE EMPRENDER,
                    COSAS EXTRAÑAS, VERAN SUCEDER,
                    SI A LA RABIN AJAU, PRETENDEN LA VIDA DEVOLVER,
                    UN JOVEN VALIENTE, BRAVO, DEBEN ACOMETER
                    RADIANTE IR EN POS DE ARDUA TAREA
                    CON FORTALEZA, EMPRENDERA LA ODISEA,
                    LO ENFRENTARAN  MALEFICOS ESPIRITUS.
                    PERO, TOHIL, TU NIETO ES EL GUERRERO PONENTE,
                    ESCOGIDO POR SU ALMA, VALOR Y DESTREZA
                    PARA RESCATAR CON BONDAD, CON ENTEREZA
                    EL NAHUAL DE LA RABIN AJAU, BELLA  PRINCESA
                    Y CONQUISTAR EL  REINO Y EL AMOR DE MUNDO PERDIDO.

          Las caras desaparecieron y todo volvió a la calma, la anciana junto al Rey, tomaron de los brazos al joven  y lo acercaron a los pies de la estatua, en posición de reverencia, beso el suelo.
--- Los dioses han hablado, Tohil, tu eres el elegido para hacerse cargo de la aventura real, deberás salvar a la princesa, o responderás con tu vida… tu juventud, tu valentía y sobretodo la decisión de los dioses, son las cosas importantes para ungirte, para la celebración de la tarea.---
---Deberás permanecer dos días en el altar del templo de los dioses, sin comer ni beber agua, así tu alma será purificada.--- dijo la abuela --- Yo lavaré tus pies, colocaré aromas preciosos en tu cuerpo, alabaré tu espíritu con el POM; te haré merecedor de los favores de los dioses, esto te fortalecerá para poder destruir el conjuro.---
          Así fue, dos días pasó en ayuno el joven, en el altar del templo de KUKULCAN, el mayor de los dioses del bien; mientras tanto su abuela, le lavaba los pies, le oraba y le cantaba, los salmos de la victoria, le reconfortaba, contándole historias antiguas y le ungía en presencia de fuego, agua, aire y tierra.


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