jueves, 28 de junio de 2012

La Princesa Rabin Ajau IV parte


CAPITULO X
Y LA LUZ VOLVIO A LA VIDA


          El día de la luna llena llegó, con la expectación de los miembros de la corte, los súbditos aguardaban en las escalinatas del templo, invocando por medio de cantos, la benevolencia de los dioses, con antorchas y candelas hechas de cera, que se multiplicaban entre los asistentes, que iluminaban todo el palacio.
En el jardín interior se había colocado una gran túnica blanca, con juego de listones tejidos de hilo de oro y plumas de aves exóticas. La anciana NA´CHIN, actora principal de la ceremonia colocó tres grandes ollas de barro alrededor de la imagen cristalina de la Rabín Ajau. A los pies de la estatua, sobre un comal se encontraba la vasija que contenía el Nahual de la Princesa.
          El Rey se hizo presente con sus mejores galas, túnicas de múltiples colores y su gran penacho de plumas de quetzal, en su mano portaba la Chirimía y su fiel mayordomo cargaba abrazando el TUN. El soberano se colocó en el sitial de honor para presidir en primera fila la ceremonia.
          La anciana NA´CHIN colocó frente al soberano una de las ollas de barro y en ella depositó cientos de pétalos de azahar. En el centro del altar allí improvisado, se colocó una mesa cubierta con telas finas, bordadas por las mujeres del reino, El TUN fue colocado frente a la segunda olla de barro, en la previamente se habían depositado hojas de Te de limón.
          El joven Tohil, en el otro extremo de la mesa ceremonial, sostenía en su cuello la Marimba y la tercera olla estaba frente a él, la que contenía flores de saúco y semillas de chununo.
          Llego la hora de dar inició a la ceremonia. La tensión se reflejaba en los rostros de los asistentes, y se dejaban escuchar los murmullos y las pláticas en voz baja, que ronroneaban a través de los pasillos. Era el temor infundido por los miembros del mal.
          De pronto, en plena ceremonia apareció una lechuza que al penetrar al recinto dió varias vueltas en el aire,  se posó en la cabecera del trono, el destello de una gran luz explotó en medio del recinto, al disiparse el humo, una figura fantasmal apareció. Era el malévolo, el brujo Tnotch, quien en actitud amenazante se enfrentó a los presentes que se aprestaban a ungir la ceremonia. Con los ojos llenos de furia profirió la sentencia.
--- Ja.., Ja.., Ja..,--- gritaba como energúmeno, estruendosamente --- insulsos, ignorantes, creen que con estos insignificantes trucos lograrán deshacer el conjuro y vencer mi magia, Ja.., Ja.., Ja.. ---
--- Jamás la intervención de los dioses blancos y buenos a fracasado, menos en manos de NA´CHIN, el vaso de la sabiduría, encargada del evento.--- dijo el Rey
--- JA.., Ja.., Ja.., NA´CHIN, reconozco que eres poderosa, pero estás frente al mas poderoso de los magos de las tinieblas, jamás lograrás tu propósito, la sangre de un plebeyo como Tohil, no permitirá que la ceremonia tenga el efecto deseado.---
--- Detente malévolo Tnotch --- gritó NA´CHIN --- la fuerza y la magia de los espíritus blancos, será tu destrucción ---
--- Rey Ajau Ajpop, no te dejes engañar por este par de embusteros, el propósito de todo este espectáculo es apoderarse de tu reino. Yo soy el único capaz de romper el conjuro; comparte tu Reino con mi hijo Actenotch, de Real sangre y fortaleza única o contempla a tu hija como estatua el resto de tu vida.---
--- Brujo malo, Rey de las tinieblas, pretendes confundir al soberano, pero la imagen limpia de los espíritus te castigarán y te harán caer a las profundidades del averno.---
Luego  dirigiéndose al Rey, le dijo:
--- Mi señor, mi nieto Tohil, te ha servido como un valiente de la corte, ha ofrendado con valor y coraje, su vida, para devolverte  tu mas grande tesoro, no dejes que las palabras de este brujo negro, envenenen tu mente, escucha los consejos de los sabios del Reino.---
--- Tohil, --- el Rey Ajau Ajpop ---di a la concurrencia, es verdad que por tus venas corre sangre plebeya, si es así te condenaré a morir en el desierto de las mutas.--
--- Mi Rey, mi señor, por mis venas correrá sangre plebeya, pero en mi corazón hay fortaleza y valor, para defender el reino a vos y a la princesa….---
No pudo terminar de hablar, pues el terrible Tnotch se lanzó hacia él, al ver que amarrado al cinto llevaba el cuerno de Vaca, que contenía su vida. El joven de un salto se hizo a un lado y provocó que el brujo cayera estrepitosamente al suelo, sin poder tomar el cuerno.
Lo que era un misterio era el origen del joven Tohil, solo la nanita NA´CHIN conocía, su verdadera historia, de donde venía esa iluminación y fortaleza que este joven poseía, todo era misterio y secreto.
--- No sigas Tnotch --- indicó NA´CHIN --- tengo una sorpresa para ti y para los miembros de la corte, a llegado el momento en hacer público un secreto que he cargado toda mi vida. El secreto del origen de mi nieto Tohil, el Magnífico. Mi señor deja que te haga el relato:
   …hace algunos años, mientras recogía agua en el río cerca de la choza donde vivo, llegó hasta mi una balsa de cañas de bambú, que transportaba a una mujer joven casi moribunda, en trabajo de parto. Yo la saqué del río y la lleve a mi choza, allí nació este pequeñito. Según me relató huía de los horrores de la guerra que azotaba su pueblo, me buscaba con el fin de salvarse y dar a luz a su hijo, para que lo criara y lo cuidara, ella  hija de los Reyes de la espectacular Xibalba, ciudad que había sido arrasada por los enemigos. Con la ayuda de hombres fieles a su padre le ayudaron a escapar y ponerla. El niño al nacer, se convertía el único heredero y descendiente de ese Real pueblo.
El Rey Hunapú había sido muerto a manos de los escuadrones de la muerte, soldados del Reino de Piedras Negras. Por lo tanto me dejó a mi cargo a este niño que fue llamado Tohil el Magnífico. La mujer murió y yo crié, eduqué al grande y poderoso heredero de Xibalba, el incomparable Tohil.---
El silencio se hizo presente en el salón. Hasta que un voz clamó desde los confines del universo:
--- Tohil, el magnífico…………eres el estandarte de los dioses.---
--- Tohil el Magnífico, eso implica que jamás ha sido plebeyo.--- gritó el Rey --- tenían razón, mi instinto me decía que algo extraño había en él. Nieto del Gran Hunapú, es todo un príncipe.---
--- Aun así no lograrán su propósito --- dijo Tnotch, quien volvió a arremeter en contra del joven.
          Se entabló entonces una lucha, Tnotch, lanzaba bolas de fuego en contra de Tohil quien las esquivaba, la terrible furia del brujo reflejada en su cara y con los ojos inyectados de maldad, dieron su efecto al acertar un puñetazo en el joven, quien cayó lastimado en el fondo del salón, se incorporó y tomando entre sus manos el cuerno de vaca, lo mostró al cielo, lo destapó y exclamó:
--- ¡Este es tu fin malvado brujo, tu que destruiste a mi pueblo, mataste a mis ancestros, tu que has condenado a este pueblo a sufrir por su princesa, desaparecerás de este mundo!--- entonces procedió a esparcir la ceniza que se encontraba en el cuerno.
--- ¡Nooo!...--- gritaba Tnotch, mientras que una llama incandescente le consumía de los pies a la cabeza, un remolino de fuego que se soltaba en pequeñas lenguas, le envolvía.--- ¡Nooo…! ---gritaba, mientras el último hálito de vida desaparecía junto  a su cuerpo que era arrastrado por los vientos del norte.
          La calma había vuelto, todo el mundo atónito, no daba crédito a lo vivido, el Rey se puso de pie y ordenó que la ceremonia continuara. NA´CHIN tomó un brebaje preparado en un guacal y lo vertió en la olla frente al Rey, en ese momento se hizo sonar a la chirimía, sin cesar y sus agudas notas penetraron dentro de la olla que se mezclaron con los azahares; justo en ese instante la luz de la luna había penetrado en el recinto con todo su esplendor y se reflejaba en el fondo de la fuente de donde como un espejo, los destellos se depositaron en la cabeza de la estatua.
          Se repitió el procedimiento, esta vez con la olla que se encontraba frente a Tohil, se colocó un brebaje y se hizo sonar el tableteo multicolor de la madera del hormigo, las notas tristes de la marimba con su sonido melancólico, penetraron en el recipiente, el efecto produjo que como algodones se desprendieron la semillas del chununo, que viajaron en medio de la luz y se colocaron en el pecho de la estatua, justamente en el lugar del corazón.
          NA´CHIN elaboró el tercer brebaje y lo mezcló con el te de limón, mientras acariciaba y golpeteaba el cuero del TUN, cuyo sonido grave invadió el lugar, mientras la luz de la luna en su punto mas alto, a través de los talismanes proyectó su fuerza en el cuerpo de la Princesa. En ese instante se produjo el milagro, una lágrima brotó de los ojos de la estatua que rodó desde su mejía y resbaló hasta el suelo, entonces en forma de gotas de rocío el cuerpo de cristal empezó a derretirse.
          Todo era una algarabía, a pesar de que la belleza afloraba y el son del Tun había hecho palpitar el corazón de Rabín Ajau, su rostro permanecía inexpresivo, la sonrisa que le había caracterizado; era un cuerpo con vida pero sin alma. Tohil entonces, tomó la vasija que con tanto cuidado había cuidado, haciendo un ofrecimiento a los dioses, la acercó hasta la cara de la princesa, un halo blanco salió de su interior, penetró en la boca y fosas nasales de la joven, luego un profundo suspiro. Se desplomó.
--- ¡Rey, Ajau Ajpop!--- indicó NA´CHIN --- he aquí a tu hija, la Princesa Rabín Ajau, con vida y con alma, he aquí la luz de tus ojos y la razón de vivir.---
--- Ahh…., Ah…., gritaban por doquier los súbditos del reino.---
---Anciana NA´CHIN, nunca te faltará nada en este reino, tus servicios serán recompensados, así mismo Príncipe Tohil, tu fortaleza y valentía te han hecho acreedor a desposarte con la Princesa.---
          La Princesa de incorporó con la ayuda del joven Tohil y su belleza opacó todo los tesoros que en el palacio existía, aun la luna se sintió tímida y se escondió detrás de las nubes. El pueblo vitoreaba al conocer la noticia y  los súbditos celebraron el triunfo del bien sobre el mal.

Con el pasar del tiempo La Princesa Rabín Ajau y el joven Príncipe Tohil se desposaron y vivieron felices, bajo la bendición del Rey AJAU AJPOP se hicieron grandes, como grande era el Reino del Mundo Perdido.
          La anciana NA´CHIN, volvió a su morada allá junto al río, donde los aldeanos celebraron su llegada ella siguió siendo la Bruja blanca y buena que velaba por sus semejantes.
He allí el origen del gran Jaguar, magnifica obra de arquitectura que representa la grandeza de la Civilización Maya-Quiché, que inspira en su solemnidad la magnificencias de la historia de sus hijos, descendientes de estas tierras…



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