jueves, 28 de junio de 2012

LA PRINCESA RABIN AJAU (FABULA) I parte

          Mas allá de los altos Montes, donde se extienden las grandes planicies, las selvas tropicales con hermosos parajes y bosques paradisíacos, allí, existe sumergido en la maleza, el Reino del Mundo Perdido, cuyos imponentes grandes palacios y pirámides evocan entre la espesa jungla, como monumentos mística de una creciente civilización suspendida en el tiempo.
          Sus nobles habitantes los Kek-chí, descendientes de los antiguos mayas, extendieron su cultura por todos los rincones de la región. Este pueblo era conocido por su  delicadeza en las artes, estudiosos de los números y del origen de las estrellas. Eran además, excelentes guerreros y diestros en el juego de la pelota de caucho.
          El Rey de estos pueblos, el todo poderoso, AJAU-AJPOP, regidor sabio, de gran talento y fortaleza, amado por sus súbditos por ser portador de bondad, entereza y justicia. Junto a él gobernaba su hija, la hermosa RABIN AJAU, cuya belleza deslumbraba  los astros.
Ambos compartían un palacio construido de piedra de oxidiana, Construido por los mejores artesanos del reino. De una exquisitez incomparable, en medio de jardines colgantes con fuentes de agua maravillosa.
Los grandes acontecimientos de la época, estaban por relucir. El mas grande en la vida del reino estaba por suceder. La princesa RABIN AJAU, que estaba a punto de arribar a sus diez y siete años, se convertiría entonces en casadera. El evento implicaba la presentación oficial y convocatoria al acto de escogencia del pretendiente y futuro Regidor de la comarca.

          En lo alto del palacio real, a través de un ventanal, el Gran AJAU AJPOP, observaba como la joven que se hacía acompañar de sus damas de honor y de su inseparable amiga y confidente QUESHQUE, una Lorita Parlanchina, mientras deambulaban y corrían por los parajes que rodeaban los jardines.
En su locución en medio de su cotorreo,  QUESHQUE, comentaba emocionada el acontecimiento.
---Prrrrrr…,Prrrrrr…., si muy lindo, muy lindo.---
--- Que día tan lindo, verdad Keshque?--- dijo la Princesa --- Sabes, que a pesar de que se acerca el día de mi natalicio y  mi presentación en la corte,  mi corazón se encuentra triste, pues  aun no conoce a alguien que pueda pretender mi mano…..desposarme y suceder a mi padre cuando él viaje al mundo de las sombras.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., mi bella princesa, debes de aprender a esperar, la paciencia es una virtud de las jóvenes hermosas como tu, Prrrrrr…,Prrrrrr…., el día llegará, el día llegará y encontraras al joven de tus sueños, Prrrrrr…,Prrrrrr…., todo a su tiempo, mi niña, todo a su tiempo, Prrrrrr…,Prrrrrr…., ---
--- Lo se, en ocasiones, se debe saber esperar, pero una joven que de la noche a la mañana se convierte en casadera, llena de ilusiones, piensa que el tiempo pasará y que  ese  apuesto  joven que la  haga feliz, nunca llegará.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,tu corazón aun no conoce el verdadero amor, Prrrrrr…,Prrrrrr….,no conoce el amor --- y hace una exhalación de suspiro.--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,mi ama , mi señora, que sabes tu de estar enamorada Prrrrrr…,Prrrrrr…..---
          Y los juegos de ambas y la compañía de las damisela se tornaba en una danza de felicidad y jolgorio.
Los comunicadores del reino, iniciaron la propagación de la noticia del magno acontecimiento, con pregones a los cuatro vientos haciendo llegar la buena nueva para los jóvenes apuestos, príncipes  y varones mozos de estirpe real, ser tomados en cuenta para la conquista de la mano de la princesa.
          Noticias que volaron por los confines de la tierra y surcaron por los oídos de los reinos y comarcas de la región…….
          Llegó el día esperado.,la Princesa se levantó muy de mañana para participar en las actividades diarias de su mandato, visita por el mercado para aprovechar hacer las compras del día y de paso escoger las vestimentas, plumas de ave, joyas y piedras preciosas para lucirlas.
Todos estaban allí, príncipes, altivos jóvenes con bellos atuendos, bailando y cantando al ritmo de las melodías propias de lugar, e interpretados con los instrumentos autóctonos.
          El Convite que se celebraba en la plaza central, la fiesta popular, el acto principal era el baile del venado, en la que jóvenes bailarines ataviados con disfraces de venado se movían junto a acordes de la música, representando el cortejo de los animales. Los venados se colocaban uno frente al otro, al impulso de la música, cada uno se acercaban entre si, se miraban de frente, se saludaban y dando una vuelta a su alrededor, retornaban a su lugar sin darse la espalda. Esto invitaba a la algarabía y arrancaba aplausos de la concurrencia, quienes admiraban la destreza de bailarines al simular las cornadas de los animales.
          El juego de pelota era otra de las actividades importantes del día, enfrentando a los jóvenes  que mostraban su astucia, destreza e inteligencia en la participación en el deporte.
Cientos de aves que circundaban el palacio, también contribuían con una sinfonía multicolor, en señal de júbilo, esto le daba un tinte especial a lo apoteósico del acontecimiento. Grandes caravanas hacían su arribo a los patios y las plazas de la ciudad aglomerándose en bullicio de propios y visitantes. Eran portadores de penachos de plumas, aves y animales exóticos, hojas de pacaya y xate, para complacer a los regidores.
                    Mientras tanto, en el interior del palacio, en la habitación de la princesa se deleitaba en la delicada ceremonia de su arreglo personal, acompañada de las damas. En ese momento se dejó escuchar un leve toque en la puerta de su aposento:
--- Mi reina, mi señora, Princesa Rabín Ajau….. Tu padre, el Grande, el poderoso AJAU AJPOP, solicita tu presencia en el salón Mayor,  para  dar inicio al magno acontecimiento--
--- Escucho y Obedezco, --- luego dirigiéndose a la Lorita, dijo:
---Keshque, ayúdame con la túnica de gala, ….mi padre me llama, no le hagamos esperar.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., si  mi ama, --- Prrrrrr…,Prrrrrr….,en seguida mi princesa.---
          Tan rápido como sus patas le permitían, la Lorita, se contorneaba por encima de la mesa y con el pico levantaba con el pico la orilla de la túnica, mientras las damas de compañía la tomaban de la otra orilla y la colocaba. Además fue engalanada con aros de jade y un collar de piedras preciosas.
          Mientras tanto junto a la entrada  del Gran salón,  dos filas de guerreros, inmóviles, con sus largos penachos de plumas, custodiaban la llegada de los monarcas.
             El salón principal del palacio, llamado el Gran Salón, estaba rodeado de varias estelas 
labradas.
 Al fondo dominaba el Gran Calendario Maya, esculpido en piedra y a sus pies se enroscaba una
 enorme  serpiente alada, labrada en madera de hormigo que hacía las veces de trono. Una piel 
de tigrillo formaba el asiento y un penacho de plumas de papagayo extendía sus mágicos colores 
sobre el respaldo. A ambos  lados se encontraban dos recipientes hechos de barro cocido, 
que representaban las caras de los dioses de la fertilidad y la prosperidad, exhalando el humo del 
pom que se quemaba en su interior.  
El protocolo de presentación en sociedad de la Princesa, estaba a punto de comenzar. Allí  
se daría lectura  al decreto, mediante el cual se convocaba a todos los jóvenes del reino a
participar en la justa.
--- Tariii, Tariiii.—resoplaban los cuernos de vaca.
--- Piiii, Piiii,… Chi, Chi… --- sonaban los pitos, anunciando la llegada del soberano.
          El mayordomo de la corte, de pie a la izquierda de sitial de honor, en el centro del gran salón, procedió ha hacer el anuncio:
--- ¡Su majestad el Rey, el divino, el grande Ajau Ajpop!,¡el todo sabedor y Señor del Mundo Perdido!---
             Reclinando una rodilla en tierra y haciendo una reverencia, los presentes, reverenciaron el ingreso
del soberano, quien ricamente ataviado con un penacho de plumas multicolores sobre su cabeza y una 
gran túnica blanca bordada con hilos de oro y plata, caminaba con firmeza atravesando la guardia real
hasta posar en el trono.
 
          El sonido inconfundible de los cuernos de vaca, envolvió a la concurrencia e hizo que dirigieran su mirada al pórtico de la entrada, en donde otro anuncio sería hecho.
---El sol y la luna palidecen frente a tanta belleza, la inigualable, la luz de pureza; ama,  señora del reino y heredera al trono…..¡ La Gran Rabín Ajau!---
          Los pitos y las conchas de tortuga, retumbaban al paso de la joven, todos permanecían con la mirada abajo, mientras algunos jóvenes movidos por la curiosidad se levantaban para apreciar la belleza de la Princesa. Portaba una túnica de color crema, bordada de oro y plata, con calados en los pechos.
La exquisita túnica dibujaba su  escultural cuerpo. Los pijazos mostraban unos hermosos muslos, como columnas de piel morena. Subió la escalinata y cruzó el hemiciclo hasta llegar a la derecha de su padre, donde elegantemente se dio media vuelta, mostrando una gran coquetería.
--- Silencio en la corte, su majestad el Rey, el divino Ajau Ajpop, él se dirigirá a la concurrencia, escuchad su palabra, porque su palabra es mandato y su mandato es ley.--- expresó el mayordomo.
--- He hecho venir a todo el consejo, a toda la corte y a todos los súbditos, para hacer el anuncio mas importante de mi vida social al mando del Reino. Este anuncio que debe de surcar por todos los rincones de la tierra, y los mas recónditos lugares del reino es: ¡La Princesa Rabín Ajau, mi hija, sangre de mi sangre, cuya belleza supera a cuanto conocemos de la naturaleza, a llegado a la edad de desposarse, con el hombre que los dioses propongan para gobernar estas tierras, con  paz, con sabiduría, de acuerdo a nuestras leyes, tradiciones y acorde a nuestros antepasados.---
Poniéndose de pié, con los brazos en alto, con la mirada hacia el cielo dijo:
--- ¡Oh dioses asistidme…..!
--- ¡Ahhh!....., ¡Ahhh!....--- grito la concurrencia. Vitoreando y celebrando el mandato del Rey.
--- Que comience la ceremonia de iniciación --- gritó el Mayordomo.
---¡Oh Gran Ajau Ajpop!, dadnos tu bendición, somos los mensajeros del reino y llevaremos la buena nueva a todos los rincones, llevaremos tu palabra al mas allá.---indicó el comandante de los heraldos.
          ---“ Tomad mi voz y regadla por toda la tierra, que de boca en boca pase el mensaje, que no haya ningún pueblo que no la reciba, ni aldea ni casería, que no reciba la orden, que mis palabras sacudan cada rincón, mas allá de los límites del reino, que las montañas repliquen el comando de que: ¡La Princesa Rabín Ajau, heredera del trono del Reino del Mundo Perdido, será motivo de pretensión por jóvenes guerreros, caballeros, príncipes y señores”, He dicho….!
          El público estalló en griterío, la música jugueteaba por doquier, la fiesta se hacía efervescente a cada instante, los cantos, los bailes alegraban a todos y cada uno de los súbditos del reino, en cada uno de los templos, en la plaza central, manifestando júbilo por el acontecimiento.
          Transcurridas varias lunas, la noticia fue vertida por toda la tierra, la voz del Rey penetro a las entrañas de la tierra; según las tradiciones de los Pueblo Mayas, el matrimonio de la Princesa debería de realizarse, catorce lunas después de hecho el anuncio, durante el período de la siembra, denominada la Calza de la planta del Maíz.
          Todos los jóvenes del reino, se preparaban para participar en la contienda, sabiendo que ella era muy difícil de complacer. Ella era una joven humilde, cuya belleza, no endurecía su corazón, siempre le caracterizaba una cálida sonrisa, escuchaba respetuosamente a las ancianas, que comentaban las aventuras de los jóvenes príncipes dioses del Popol Vuh y de los códices de los ancestros, referentes a la conquista de las bellas damiselas de la tierra del Mundo Perdido.


CAPITULO II
LA CARABANA DE LOS PRINCIPES

          La proclama del Rey había circulado por todos los confines de la tierra, por los Reinos del mas allá, de las cercanías del mar y de las altas montañas de fuego; por lo que enormes caravanas se dirigían presurosas hacia el Reino del Mundo Perdido, llevando tesoros, regalos, presentes de gran valor para la Princesa. Los conductores eran los señores de Xibalba, los príncipes guerreros Tzutuiles, altos sacerdotes del reino de los Mam, que se aprestaban a cortejar a la Rabín Ajau.
          Las caravanas recorrieron grandes distancias, sortearon toda clase de peligros, con el único motivo de solicitar a ser merecedores de la mano de la hija del REY.
          La vida diaria de la comarca, el comercio, el mercado, era constantemente interrumpido por grupos de guerreros, que escoltaban príncipe aspirante, elevados sacerdotes que llegaba a palacio en busca de la conquista del corazón de la Princesa, cargando grandes tesoros, plumas de aves exóticas multicolores, telas preciosas, flores místicas, y otras ofrendas
             Entre aldeanos curiosos que observaban a los contingentes y cientos de esclavos que 
custodiaban y cargaban en hombros los enormes bultos de los príncipes aspirantes, se hacían 
grandes aglomeraciones en las plazas, corrillos de palacio y en las calles aledañas.
             Así llegaron los  Tzutuiles del Reino del Gran Lago, los Olmecas del Reino cerca del Mar 
del Sur; los Chortís de los Reinos del Oriente, Los amos y señores de las montañas Príncipes de 
 los valles, jóvenes apuestos de lejanas comarcas, hombres del altiplano, todos con un simple propósito,
 el ser recibidos por el señor de señores y optar por la mano de la Princesa. 
             Las rogativas eran tan grandes y frecuentes, que se tornaban monótonas y aburridas. Los 
grandes desfiles de súbditos y los actos protocolares realizados, hacían que en ocasiones la princesa 
se retirara cansada a sus habitaciones, con el ánimo decaído, pues no había un joven apuesto que le 
robara la atención.  
             La princesa se dedicaba a observar y meditar. Dedicaba largas horas a escuchar
 atentamente todas las peticiones hablando lo estrictamente necesario. Luego evaluaba cada una 
de las opciones y exploraba las posibilidades. Antes de emitir su veredicto lo consultaba con su padre.
             Transcurrieron tres lunas llenas de visitas y procesiones, sin que ningún príncipe o sacerdote
 lograra estimular a la princesa, ni llamar su atención. Hasta ese día las respuestas y las decisiones de
 la joven habían sido negativas, ni tan siquiera alguna esperanza manifestada a favor de algunos de los 
solicitantes, pues nadie realmente la había logrado impresionar.
          Cierto día de muy poca afluencia se presentó en las afueras del palacio una delegación de de guerreros de gran estatura y fuertemente armados, con distintivos negros sobre sus cabezas, comandados por cuatro capitanes de los Reino de Piedras Negras, del Nor-occidente del continente, miembros del Imperio de las Profundidades de la Tierra y de las Cavernas de los Espíritus del Mal. A la cabeza de la caravana, el Gran Sacerdote TNOTCH, el Gran Brujo del Averno,  conocido su Magia de Maldad. Quien era temido por sus antecedentes de muerte y destrucción.
Abriéndose con lujo de fuerza penetró, al salón mayor, luciendo una gran túnica negra, que arrastraba varios metros atrás, con alas de murciélago bordadas en todo su alrededor, un penacho de plumas de zopilote, portaba un tecomate en la mano izquierda y una lanza con punta de metal en la otra.
Se hacía acompañar de su hijo,  ACTENOTCH,  joven moreno, fornido de rostro inexpresivo, quien mostraba en su pecho varias líneas pintadas de color rojo, en forma de punta de lanza; las marcas en su rostro, resaltaba en los al sonreír, enormes dientes. Una larga trenza que dejaba caer sobre su hombro izquierdo, con una calavera de mono  amarrada en la punta, que le daba un aspecto maléfico. Entre sus armas portaba un arco hecho de hueso, en un morral una buena cantidad de flechas con distintivos negros, colgado a sus espaldas.   Complementaban el grupo; La cortesana IXOM, una joven mujer, de piel  morena, que mostraba la belleza de su cuerpo, con los senos descubiertos, una pequeña piel de iguana le adornaba la espalda; de pelo negro azabache que caía alborotadamente sobre sus caderas, ella llevaba entre sus manos la parte final de la túnica de TNOTCH. 
Como su guarda espalda el fiero guerrero, BAL-HUM, que portaba una lanza de gran tamaño, un escudo de corteza de árbol de Matilisguate; en su pecho portaba el cuero y los cuernos de venado. Su enorme tamaño y su gran fortaleza impresionaban a cualquiera especialmente por su expresión desagradable en su grotesca cara.
          Sin saludo, ni presentación, TNOTCH exclamó:
--- Ajau Ajpop, Rey de esta comarca, A mis oídos a llegado la noticia que tu hija, la Princesa Rabín Ajau, es casadera, Te propongo un acuerdo, para que mi hijo, el Gran ACTENOCH, sea pronto el elegido. Haz que la princesa con sus mejores galas se haga presente, para ver si su belleza es digna y merecedora de las miradas de los soberanos de Piedras Negras.---
          El sorprendido el monarca, mostrando su inconformidad indicó:
          --- TNOTCH, Gran Sacerdote de Piedras Negras, tus impertinencias me molestan, mi hija la Princesa Rabín Ajau, la bella, la única, no es un trofeo de guerra, ni puede ser sometida a los deseos de nadie; sin embargo al haber empeñado mi palabra en el pregón me obliga a aceptar la participación de toda persona en esta justa, le diré que por respeto, que si desea participar de esta reunión.-
--- Mi ACTENOCH, el poderoso, el invencible, con la mirada la hará postrarse a sus pies, dile que el hombre de sus sueños se encuentra aquí, aguardándole para hacerla su reina….Ja,Ja,Ja, ---
          Después de un lapso de tiempo, no de muy buena gana hizo su entrada al salón, la Princesa, que se había enterado de la situación desagradable y las altanerías del Brujo.
Sin decir palabra se colocó a la derecha del trono de su padre, con el rostro inexpresivo y con gran garbo, tiró su largo pelo de adelante hacia atrás, se quedó viendo fijamente hacia el cielo, ignorando la presencia de las personas, que se encontraban frente a su padre.
---Hija mía, te he llamado para que participes en esta reunión, se  ha presentado el Brujo TNOTCH y su hijo como solicitantes de tu mano, sin mediar protocolo ni cortesía.---
--- Hummm...!... el interés en caballeros desconocidos, no me motiva, pero por el respeto que me mereces, estoy en este lugar, deja que hablen.---
--- Actenotch, príncipe de la oscuridad, di cual es tu dote, tu ofrenda, que te permita optar a la mano de la princesa.---Indicó el Rey.
--- El Príncipe Actenotch, no necesita brindar ofrendas, ni regalos, el por si solo vale un tesoro, cuantas mujeres no darían hasta su vida que este joven se fijara en ellas.--- replicó Tnotch.
--- Tendrán que justificar algo mas, el valor de tu lengua no es suficiente para optar a la princesa…. Acepté considerar a tu hijo como candidato pero si está dispuesto a aceptar las reglas y condiciones, si no es así, mejor retírate!, no tendría ni el mas mínima oportunidad.---
--- Ajau Ajpop --- dijo con tono amenazador.--- sabes que soy poderoso en el arte de la magia, mis ejércitos son numerosos y fieles, no provoques mi cólera, pues podrías desencadenar un guerra, en la cual estarías condenado a ser aplastado por mis huestes, por lo tanto debes de ser sensato y hacer que tu hija conozca y acepte al mejor candidato. Saldrías beneficiado porque si así fuera, estoy dispuesto a obsequiarte a mi esclava predilecta --- señalando a la joven que acarreaba la cola de la túnica y al gran guerrero que me guarda.---
---  No tienes ningún poder, ni de los dioses ni de nadie, para dar ordenes en este recinto; tú eres una blasfemia, que quiere imponer su voluntad, eres una peste de amenaza que quiere decidir, en estas tierras como que si se tratara de tus dominios, y te digo, la amenaza de tus trucos de magia, me tiene sin cuidado.---
--- No me obligues, yo conquistará a la princesa de cualquier manera, estés o no de acuerdo, tal vez tus ojos no mirarán que él te sustituirá en el trono y gobernará estas tierras, ja, ja, ja…..---
          Tomando la cuerda con que traía atada a la esclava, la haló fuertemente, arrastrándola hasta los pies del soberano y luego vociferó:
--- IXOM, es para tu diversión y BAL-HUM, de hoy en delante se convertirá en tu guardia personal y  la sombra de la Princesa ---
--- ¡Detente!, no estoy dispuesto a aceptar ofrendas de esa calaña, mi hija la princesa es la luz de mis ojos y solo cederé en el caso que ella no acepte a tu hijo y no precisamente los regalos.---
--- ¡Oh, padre mío, gran señor, te suplico que no permitas que los presentes hagan su voluntad, el no es de mi agrado, no deseo un pretendiente así, que se retiren con sus ofrendas.---
--- Hija mía, jamás permitiré, que esa ofensas lleguen a tus oídos y a tu corazón.--- luego dirigiéndose a los visitante.--- ¡Han escuchado la palabra de mi hija, Retírense, ella a manifestado su inconformidad, por lo tanto no son bien recibidos en este palacio.---
          En ese instante el malévolo, inicio el ascenso a la escalinata hasta donde se encontraba la princesa, con la mirada agresiva se le aproximó desafiándola al  extenderle la mano.
--- ¡No intentes acercarte mas!--- indicó la princesa, mientras daba unos pasos hacia atrás.-
---Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…¡Cuidado mi princesa!,---  
---Prrrr…,Prrrr…--- dijo la Lorita que le acompañaba.---
 ---Prrrr…, Prrrr…¡Aléjate malvado!, Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…---
--- Princesa, vengo dispuesto a conquistar tu mano, de una u otra manera, no te debes de resistir, estarás en ese trono junto a mi quieras o no!—indicó imponente Actenotch ---  soy el único, el poderoso, el invencibles, el merecedor.--- luego levantando su lanza, se dirigió a todos los presentes.
---¡EL UNICO!, … no hay en estas tierras un solo hombre capaz de enfrentarme y mucho menos vencerme en el arte de las armas.---
--- No solo con las armas y la fuerza se conquista a una mujer.--- dijo Rabín.--- de siempre la prestancia, la humildad y la delicadeza, se imponen a la arrogancia y resultan mas convincentes que la violencia.---
--- Acaso insinúas que no soy digno de ti; ¡Yo el gran Actenotch, el que todo lo sabe y el que todo lo puede, a quien nadie se a atrevido a decir que NO!.---
--- La dulzura en el alma, es como la llave, que sabiéndola utilizar abre puertas y corazones; tu  ¡No la tienes!---
---¡ El gran Actenotch, mi hijo, jamás ha sido despreciado, ni rechazado!... Y tu Rey débil, eres merecedor a esta maldición, un gran castigo te arrastrará a la perdición sobre tu reino, sobre tu hija y sobre tu persona, que perdurará por los siglos de los siglos, por no haber escuchado mis solicitudes y la necedad de rechazar a mi hijo.---
--- No estoy dispuesto a aceptar amenazas de ninguna especie.--- dijo el Rey, se puso de pie.--- Mi hija, la Princesa ha hablado con verdad, su corazón puro, ha expresado su voluntad, ninguno de los presentes le es de su agrado… Toma la esclava y el guerrero, vuelvan por donde vinieron, regresen hasta Piedras Negras, y no vuelvan a acercarse a este lugar.---
--- Tendrás que aceptar a mi hijo, princesa; o el castigo sobre tu pueblo y sobre la familia real será terrible.---
--- No lo aceptaré nunca, antes muerta que ser su mujer, ni aun como esclava, aunque así fuera el último hombre sobre la faz de la tierra, no quiero volverle a ver!.---
          Tenotch, lleno de ira, retiró a su hijo de la presencia de los soberanos del mundo perdido, haciéndole salir del gran salón; luego subió la escalinata hasta el trono, arrodillándose en señal de reverencia, pero lleno de hipocresía, frente a la princesa, tomó el tecomate que portaba, lo destapó y vertió un líquido blanco, alrededor y en los pies de ella, que la dejó inmóvil. Levantó los brazos al cielo, profirió un conjuro.
En ese instante una gran cortina de humo se apoderó del salón y envolvió a la princesa, quien presa de pánico intentó liberarse pero en vano; el sahumerio le ahogaba, y a pesar de los esfuerzos no se pudo liberar.
Todos los presentes miembros de la corte, los consejeros y la guardia real, se quedaron estupefactos, observando lo que acontecía, desconcertados no pudieron acercarse, el denso humo se levantó paulatinamente y en un instante, sorpresa, la princesa había desaparecido, en su lugar se encontraba una estatua de cristal, con su imagen.
--- ¡GUARDIAS!, ¡detengan a esos demonios del mal, no dejen que escapen!--- vociferó el Rey.
          El sacerdote del mal, su hijo y los demás habían desaparecido, en medio de la confusión producida por los acontecimientos, las huestes de soldados estacionados en la plaza mayor, como un espejismo, se perdieron en el aire.
Los guardias de palacio corrieron en todas direcciones en busca de los malos, por todos los rincones, pero fue en vano, era como si la tierra se los hubiera tragado, como el humo se desvanecieron en el aire, dejando tras de si una estela de desolación.
La congoja fue mayor cuando el pueblo se enteró de lo que le sucedió a la princesa.
          Las tropas reales se movilizaron por toda la ciudad y alrededores, pero todo fue en vano, los brujos malos, Los malignos, habían desaparecido cumpliendo su palabra, un gran castigo había caído sobre el Reino del Mundo Perdido, sobre su pueblo, el Rey y sobretodo sobre la bella princesa.
---Prrrr…!, Prrrr…!, mi reina, mi señora, Prrrr…!, Prrrr…!, que te han hecho estos malvados.--- lloriqueaba Keshque la Lorita, mientras con su pico acariciaba la oreja de la estatua.
          La princesa se había convertido en una estatua de cristal, fría, sin vida y se erguía imponente al lado del trono de su padre, aunque inexpresiva, su belleza se mantenía inalterable.
Los miembros de la corte observaban la estatua, la veían y no creían, se lamentaban de tal situación y a grandes voces comentaban el error de no haber tomado en cuenta a los reyes de Piedras Negras.
          Así pasaron los días, las lunas, la vida en la comarca siguió su curso el Rey acongojado, siempre triste y desesperado por la tragedia pero de la cual no se dejaba vencer, mandó construir en medio de la cámara Real, un jardín interior, en el cual se había colocado una fuente y en el centro de la misma, la estatua de cristal, frente a su trono, en él  pasaba horas enteras contemplando a su hija, llorando amargamente por su desdicha.
Era tanta la pena que su corazón se encontraba desilusionado, que le hacía olvidar comer, cada día el soberano se le veía más decaído y enfermo.  Los sacerdotes del Reino le habían practicado diferentes conjuros para romper el hechizo, pero habían fracasado; el poder del mal era imposible de vencer, que les había hecho creer que jamás volverían a ver a la Princesa.
--- Prrrr…!, Prrrr…!, mi Rey, Prrrr…!, Prrrr…!, mi señor, tu corazón sufre igual que el mío , tu cuerpo desfallece de la pena, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres un hombre sabio y no permitirás que el mal te venza, tienes que romper el hechizo, o tendrás que acceder a que el malo Actenotch se case con tu hija, accede, sino nunca la veremos viva nunca mas,  Prrrr…!, Prrrr…!,---
--- De que hablas pajarraco, si sabes algo habla, di que no se ha hecho, que no se ha intentado, para volver a la vida a mi hija, jamás la volveremos a ver, pero no debo de ceder a las peticiones de Tnotch, tengo que proteger a mi pueblo y no permitiré que eso suceda.---sollozando.--- dime pájaro de plumas verdes, tu debes de saber algo que yo no sé.---
--- Mi Rey, mi señor, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres sabio, tu eres el poderoso, en tus manos y en tu reino existe la verdad, Prrrr…!, Prrrr…!, te se decir que los pájaros, mis amigos,  y tus fieles servidores han recorrido por todos los rincones y tu pena ha llegado al oído de todos, tu queja ha sido escuchada por los dioses del bien, Prrrr…!, Prrrr…!, y me han contado, que allá junto al río Nima´a, Prrrr…!, Prrrr…!, vive una anciana , NA´CHIN, una bruja blanca, Prrrr…!, Prrrr…!, tan buena como tú, Prrrr…!, Prrrr…!,que conoce las verdad del mas allá y los secretos de los espíritus de los antepasados, ella, ella tiene la solución, Prrrr…!, Prrrr…! ---
--- Lorita Parlanchina, dime pronto, dime la verdad, como es que tu sabes de la anciana NA´CHIN, Bruja blanca y buena; dime como he de hallarla. Dí como he de encontrarla.---
--- Búscale, allende de tu comarca en el río, Prrrr…!, Prrrr…! Envía a tus consejeros y soldados, para que la busquen y la traigan a tu presencia, ella será tu salvación, Prrrr…!, Prrrr…!,---
          El monarca inmediatamente se puso de pie, llamando al mayordomo le ordenó:
--- Traedme a toda prisa al consejero y encargado de la guardia real.---
          De inmediato el mayordomo se puso en contacto y presidiendo a los mensajeros, se postró ante el Rey, para ejecutar las órdenes.
--- Mi amado, Ajau Ajpop, hemos recibido tu llamado, prestos venimos a cumplir tus ordenes, tus deseo son ordenes para mi, dime que es lo que clama tu corazón.---
---Toma un puñado de hombres, de los mejores y fieles, llévales a donde se encuentran las chozas de las riveras del río Nima´a, busca en esos parajes a una anciana, busca a NA´CHIN, traedla a mi presencia, para cumplir un deseo del Rey, por el cual será recompensada.---





         
CAPITULO III
LA ANCIANA NA´CHIN

           Allá en la lejanía, donde se pone el sol, juntos a los montes y los desfiladeros, donde transita caudaloso el Nima´a, que en sus codos se pone manso en lagunetas de azul profundo de sus agua, que purifican las vertientes milenarias y los afluentes de las montaña.
Era la morada del silencio, el célebre caserío, habitados por los trabajadores de la tierra y los que se dedicaban a la pesca,  paraje junto al río, donde se encontraba la choza donde vivía una anciana. NA´CHIN
 Ella era una vieja de gran corazón, dedicada ha hacer el bien en su comunidad, sus propiedades mágicas las utilizaba para alejar a los espíritus del mal,  curar a los niños y jóvenes que se acercaban a ella. Su mas grande labor era ayudar a parir a las mujeres y dar vida a los recién nacidos.
Seis hombres, los sacerdotes mas antiguos fueron enviados por el Rey, alertados para realizar la misión  se dirigieron por el camino del valle, en busca de la anciana Bruja blanca y buena. Vestidos con grandes atavíos, caminaron por la rivera de ensueño, que paseaba por las llanuras rumbo a las lejanías del manto salado.
Encontraron la vivienda de la anciana NA´CHIN, que se ubicaba en un paraje amplio del río, justo al llegar se divisaba el peñón del colibrí, el cual indicaba su localización la choza de condición humilde que despedía humo de incienso por los cuatro costados.
La comitiva comandada por los sacerdotes, después de la larga travesía, llegó al lugar, se posó frente a la vivienda y en forma ceremonial, los sacerdotes adoptaron una formación especial,  rodilla en tierra. El sumo sacerdote  clamando al cielo a recibir, se dirigió a grandes voces.
--- ¡NA´CHIN… NA´CHIN…! atiéndenos, el Rey, nuestro amo y señor, el Gran Ajau Ajpop, te envía por nuestro medio un mensaje, de Paz y de amor.---
--- NA´CHIN, nanita, hemos venimos por orden del Rey, a pedirte, a suplicarte, el todopoderoso Ajau Ajpop solicita tu presencia en palacio, él sabe de tus bondades y requiere que intervengas, te encomendará la misión mas importante de tu vida y de todo el Reino.---
          La anciana se asomo a la puerta,  preguntó:
--- Que es el escándalo………….  ¡OH, los señores del palacio real ¡ ¡Los sumos sacerdotes…! Decidme que podría su Grande majestad, el soberano, querer de esta achacosa y pobre anciana.---
--- El Rey, el señor del mundo perdido, el Gran Ajau Ajpop, solicita tu presencia en palacio, grandes cosas han pasado y él se encuentra muy triste, se ha enterado que tu eres la única que con tu magia le puede ayudar en su tribulación, se encuentra esperanzado en tu persona, no le hagas esperar.
El soberano se encuentra enfermo desde el momento que su hija la Princesa Rabín Ajau, tras un hechizo calló en manos de los príncipes del  Reino del mal.  Mi señor, sabe de tu bondad, de tu sabiduría en el arte de la magia blanca y de tus obras de curación de embrujos, que tu vida ha sido dedicada al bien de tus semejantes y que no te negarás a ayudarle.
--- Como súbdito obedeceré--- dijo haciendo una reverencia --- si mi Rey requiere de mi presencia, allí estaré.---continuó --- y se debo de servir con prestancia lo haré, poniendo todo mi conocimiento--- 
--- Entonces que los dioses te acompañen, que te den el don de la sabiduría y la paciencia.- ---  llega pronto nanita.---se despidieron los enviados.
          Los mensajeros se retiraron después de haber cumplido con su misión. Retornando hasta la casa real.
La anciana penetró a su choza, a preparar el viaje, recogió su morral con los amuletos de buena suerte, piedras de onix y yerbas medicinales, su mecate para llevar sus instrumentos y vasijas ceremoniales. Su joven nieto apareció y le encontró en los preparativos. TOHIL el elegido le habló:
--- Nanita, Nanita, NA´CHIN, nanita, ¿Cómo que vas de salida?, cuéntame que apuro te lleva o hacia donde te diriges. ¿Puedes contarme? .---
--- El Rey, requiere de nuestra presencia en palacio, acompáñame, ha solicitado de mi los servicios de protección y creo que es el momento justo para que él te conozca, sepa de ti, tu serás junto a mi,  el arma que salvará el reino y a la Princesa --- toma mi morral, el de las ceremonias especiales, y el mecate del instrumental, para llevar consigo todo el poder del bien ante el Rey.
Coloca en él la concha de una tortuga, varias piedras de colores, unos  cuantos jutes, bodoques de barro, un trapo de color verde y polvos blancos de raspado de concha de armadillo envueltos en hoja de plátano, y mi Perraje multicolor….---
--- ¡ Debes de acompañarme!, Tu eres mi estandarte y además es tu entrada al futuro de la vida de este noble pueblo del Mundo Perdido, las obras misteriosas se dejaran ver y  tu vas a ser parte de esa futuro, ven conmigo.---




CAPITULO IV
EL CONJURO

          Se hicieron al camino, acompañados de los animales del bosque que les resguardaban en su trayectoria hacia la ciudadela. Mas temprano que tarde se presentaron en palacio y fueron anunciados por los heraldos del Reino.
Con Impresionante compañía fueron conducidos al salón mayor, donde el rey les hacia espera acompañado de los consejeros y la guardia real:
--- Mi señor, el Magnífico Ajau Ajpop, he aquí a tu mas humilde sierva.--- mientras se arrodillaba, agachando su cabeza en señal de reverencia, con su mano empujó a su nieto a imitarla, adoptando la misma postura.---
--- Anciana NA´CHIN, bruja blanca y buena, dime tu si es cierto lo que dicen las aves del campo, los animales del bosque, de tu amplia sabiduría, que los dioses te han puesto para salvar las causas justas y sembrar el bien en la comarca.---
--- Sí mi señor. He dedicado mi vida entera a ayudar a mis semejantes, hacer el bien, a ayudar a parir a mis hermanas. Pero el honor ha llegado a lo máximo al saber que he sido llamada por mi soberano para ayudarle en sus penas, tu humilde sierva esta aquí a tus ordenes--- después de una pausa continuó--- Mi señor tiene una pena y yo entiendo, de mis manos y mis oídos no escapan las historias, los rumores que vuelan por los campos, los secretos que juegan de boca en boca, me indican que tu corazón está lastimado, por la perdida de tu hija, la hermosa Rabín Ajau, vengo en tu ayuda, con la grandeza de la inteligencia, con mi intercesión ante los dioses, buscaré servir para que tus deseos sean escuchados en el mas allá, Tú solo ordenas mi señor.---
--- Los dioses han escuchado mi clamor y he solicitado tu presencia, para que a través de tu medio se ejecute la resolución del misterio que envuelve a la princesa, Rabín Ajau. Pon, tu mejor empeño. ---
--- Así se hará mi señor.---
--- El hechizo que sobre ella se cierne, es una muerte en vida que ha llenado de desolación el corazón del reino. Estoy dispuesto a ofrecerte cuanto poseo, para que hagas volver a la vida a mi mas grande tesoro. Confío en ti pues se que eres la única capaz de hacerlo, ¡Salva a mi hija, te lo pido!.---
--- Tu pides, tu ordenas, yo humildemente obedezco, he traído conmigo a mi nieto Tohil, el es mi guardia, mi fortaleza, mi brazo y mi nervio, he de pedirte Señor que me permitas, que con él de punta de lanza enfrentar las fuerzas del mal.--- se acercó al soberano, tomó su túnica, besándola indicó.--- Ordena mi señor, permítenos entrar penetrar al lugar donde se encuentra la estatua de cristal, la princesa.---
          El Rey se levantó de su sitial de honor, se acercó hasta la anciana, poniendo su mano sobre la cabeza  dijo:
--- Tu eres mi salvación…deja que tu nieto sea tu brazo en esta misión--- luego se dirigió a sus consejeros:
--- Escóltenlos, hacia el jardín.---
          Uno de los consejeros, sin decir palabra descendió por las escalinatas, sin darle la espalda al soberano y haciéndole constantes reverencia, hasta llagar al final de la salida, les hizo una señas a los recién llegados y los condujo hacia la entrada del ala ponientes de salón, cruzó rápidamente el hemiciclo y haciéndole señales con las manos, hizo transitar a la anciana y al joven a través del pórtico que conducía hacia el interior.
          En el centro del hermoso jardín, sobresalía una fuente, con la sublime estatua de cristal, la figura de la princesa. Se postraron frente a ella, admirando su belleza, tan singular que el joven Tohil, quedó impresionado y prendado de ella.
          El Rey que les había acompañado, se acercó a la estatua y con voz entrecortada y lleno de una gran tristeza dijo:
--- He aquí a la princesa Rabín Ajau, luz de mis ojos, el latir de mi corazón, siempre luce tan bella, a pesar del cristal sin vida que la aprisiona --- sus ojos se llenaron de lágrimas.
--- Su belleza es grande, mi señor.--- dijo NA´CHIN.--- pero estará mas radiante y con mucha madurez, cuando regrese a ti sana y salva.---
          La anciana se reclinó, apoyando sus rodillas al suelo, luego descansó el trasero sobre las piernas. Sacó de su morral la concha de la tortuga, tomo los jutes y las piedras de colores,  los colocó en el interior de la caparazón, los sacudió tres veces, y los dejó a los pies de la estatua. Apoyándose en las yemas de los dedos de las manos, hizo una reverencia hasta tocar la tortuga con su cabeza, luego se incorporó, levantando los brazos al cielo, dijo con voz fuerte:
--- ¡MAN TIOSCH DEL AGUA…, TU QUE PURIFICAS, VEN A MI…!
---¡MAN TIOSCH DEL MAIZ…, TU QUE ALIMENTAS, ILUMINAME…!---
Se agachó nuevamente, tomó la concha de la tortuga entre sus manos y la pasó por encima de su cabeza, mientras la sacudía, haciendo sonar las piedras y los jutes.
---¡MAN TIOSCH….!--- exclamaba, mientras repetía las oraciones a los dioses y el ritual de la concha---
          Después de colocar la concha a los pies de la estatua, se produjo un gran silencio. Ráfagas de viento se desataron, recorriendo implacables todo el jardín. El sol perdió su brillo y una densa nube se posó sobre el lugar.
--- ¡BBBBBRUUUUMMMM, BBBBBRUUUUMMMM!
--- Truenos…, Centellas…, Rayos…, todos anuncian la llegada de los dioses del bien.---
          Mientras los presentes atónitos observaban como la tormenta que se desplazaba por los pasadizos interiores, hasta los mas recónditos lugares del palacio.
---¡ BRUMMM…, BRUMMM…!---
             Un enorme estruendo en el gran salón, la nube se arremolinó alrededor del jardín, un 
torbellino de viento atravesó los patios, arrasando con todo a su paso y las paredes se 
estremecieron.
             Un rayo luminoso acompañado de un silbido agudo traspasó la densa cortina de humo. La luz 
se posó en la parte pulida de la concha de la tortuga, transformándola en espejo.
---¡ Bien venidos dioses del bien! --- dijo la anciana, mientras tomaba de su morral los polvos blancos envueltos en hoja de plátano, y los espolvoreó encima del espejo.
Se despidió entonces humo color naranja,  y al disiparse, dos rostros aparecieron  en el espejo.
--- NA´CHIN  ¿Porqué nos sacas de las alturas del cielo, cúspide de la tierra?, ¿Qué pena te aflige---
--- Mis dioses queridos, mis amados dioses, esta anciana distrae tu atención, porque necesito su benevolencia, una gran tarea me ha sido encomendada por el Rey del Mundo Perdido. Pido la venia de ustedes para poder salvar a la Princesa Rabín Ajau, que fue convertida en estatua, por las fuerzas del mal. Tengo que contar con su ayuda para  destruir el conjuro, para que esta tierra no siga siendo desdichada por la perdida de su heredera.---
--- Conjuro del mal, conjuro del mal,……. el conjuro de la negra noche, propalado por Tnotch, muéstrate.--- dijo una de las caras.
--- El conjuro de Tnotch el malo, es el eslabón de la cadena del mal apoyado por los dioses del abismo,
 los demonios burlones del infierno.---Indicó la otra cara--- Siempre procuran hacer daño, por las cosas
 terrenas, como él, en busca de deseos personales.
---Les imploro dioses buenos.---dijo la anciana --- ayúdenme a liberar a esta belleza de su cautiverio.
--- Para conjurar el engendro del mal y darle renacimiento a esta criatura hay que encontrar el Nahual de
 la princesa y traerlo ante la estatua---.
   Dicho esto ambas figuras desaparecieron, dejando una estela refulgente y  el espejo permaneció 
brillante. Minutos después, se posaron sobre el espejo y tomaron forma nuevamente.
--- Hemos viajado por todo el mundo, por arriba, por debajo de la tierra, en las profundidades de los océanos, en los confines de la tierra, nos hemos enterado, el Nahual de la princesa, se encuentra atrapado en un Vaso, que está oculto en el espacio de las ánimas.---
--- Mas allá del manto salado de los mares del sur, en la isla de los volcanes, que vomitan lava, allí se encuentra el alma de la princesa, custodiado por los buitres gigantescos y los perros de dos cabezas.---
--- OH…, mis dioses del bien, sabía que ustedes me ayudarían, díganme como he de tratar el conjuro para destruirlo.---
--- Escucha bien lo que te vamos a indicar, NA´CHIN. En tu misión de sembrar el bien, somos tus aliados, tus manos, tus brazos, tus ojos y tus oídos. Será  grande nuestro empeño para que puedas llevar a feliz término tu tarea. Pon atención esta es la indicación:

                    “GRANDES OBRAS DEBEN DE EMPRENDER,
                    COSAS EXTRAÑAS, VERAN SUCEDER,
                    SI A LA RABIN AJAU, PRETENDEN LA VIDA DEVOLVER,
                    UN JOVEN VALIENTE, BRAVO, DEBEN ACOMETER
                    RADIANTE IR EN POS DE ARDUA TAREA
                    CON FORTALEZA, EMPRENDERA LA ODISEA,
                    LO ENFRENTARAN  MALEFICOS ESPIRITUS.
                    PERO, TOHIL, TU NIETO ES EL GUERRERO PONENTE,
                    ESCOGIDO POR SU ALMA, VALOR Y DESTREZA
                    PARA RESCATAR CON BONDAD, CON ENTEREZA
                    EL NAHUAL DE LA RABIN AJAU, BELLA  PRINCESA
                    Y CONQUISTAR EL  REINO Y EL AMOR DE MUNDO PERDIDO.

          Las caras desaparecieron y todo volvió a la calma, la anciana junto al Rey, tomaron de los brazos al joven  y lo acercaron a los pies de la estatua, en posición de reverencia, beso el suelo.
--- Los dioses han hablado, Tohil, tu eres el elegido para hacerse cargo de la aventura real, deberás salvar a la princesa, o responderás con tu vida… tu juventud, tu valentía y sobretodo la decisión de los dioses, son las cosas importantes para ungirte, para la celebración de la tarea.---
---Deberás permanecer dos días en el altar del templo de los dioses, sin comer ni beber agua, así tu alma será purificada.--- dijo la abuela --- Yo lavaré tus pies, colocaré aromas preciosos en tu cuerpo, alabaré tu espíritu con el POM; te haré merecedor de los favores de los dioses, esto te fortalecerá para poder destruir el conjuro.---
          Así fue, dos días pasó en ayuno el joven, en el altar del templo de KUKULCAN, el mayor de los dioses del bien; mientras tanto su abuela, le lavaba los pies, le oraba y le cantaba, los salmos de la victoria, le reconfortaba, contándole historias antiguas y le ungía en presencia de fuego, agua, aire y tierra.


La Pincesa Rabin Ajau II parte

CAPITULO V
LA ISLA DE LOS VOLCANES.

             Muy de mañana, con las bendiciones del Rey, el joven, cargando únicamente un morral 
con lo necesario para el viaje emprendió ruta hacia lo desconocido. El alimento eran tortillas de maíz 
cocido, semillas de fríjol cocido en olla de barro y chile chiltepe. Por amuletos, dos ojos de venado,
 la garra izquierda de un mono saraguate, un puñado de hojas de milenrama, raíces, semillas de frutas 
y polvos de caparazón de armadillo.
Amarraba su cabeza con un paño de color rojo, llevaba un cuchillo de oxidiana, colocado en su cinturón de Sibaque y sus caites de cuero de danto.
          Bellos parajes, caminos angostos, valles, montañas, de los mas variados tamaños y colores, transcurrieron a su paso. Atravesó ríos, cruzó ciénagas, caminó grandes distancias, hasta que sus pies se sintieron adoloridos; los loros y los pericos le hacían armoniosa su fatigada tarea, cuando  surcaba en el cielo saludándole. Por las noches descansaba en los árboles, junto a un abrevadero y dormía bajo las estrellas del firmamento.
          Al despuntar el alba, tomaba un trozo de alimento y reanudaba el viaje, por los campos recogía mazorcas de maíz amarillo, mientras las desgranaba, contaba todos y cada uno de los granos y guardaba las semillas en su morral.
          Las aves que le acompañaban, cantaban dulces trinos, que producían una sinfonía agradable al oído y mas placentero el viaje; era una fiesta de pájaros, los animalitos del bosque le salía a su paso y con sus sonidos característicos le saludaban y le animaban a continuar con su jornada.
          Los vientos del norte que le golpeaban la cara, mas la sensación del aire cálido con sabor salado le indicaban que la costa se encontraba cerca, lo agradable de la presencia del gran manto salado se hacía mas evidente con el cambio de la vegetación; los cocoteros cargados de frutos se bamboleaban ante el viento y los platanares se recostaban unos sobre otros, formando largos pasadizos que conducían hacia las ardientes arenas.
          Corrió el último tramo y se detuvo donde las olas se desparramaban en forma de espuma dejando un manto blanquecino, que recubría las playas, mientras los rayos del sol se respingaban sobre las aguas.
---¡EL GRAN MANTO SALADO!.--- se dijo, mostrando una gran satisfacción.
          La gran extensión de agua salada, el mar, cuyos confines se perdían a la vista, donde el azul del cielo se confundía con el del océano, agua que retozaba con las olas al chocar con las arenas de color blanco, se mezclaba el murmullo del viento y el chasquido al reencuentro de las aguas con la playa.
          Había alcanzado la primera fase de la prueba y era tanta su satisfacción que había olvidado que era la primera vez que recreaba su mirada en una playa, en una costa o en el agua del mar. Ahora venía lo difícil, como cruzar esta agua y llegar a los cofines de la tierra, a la isla de los volcanes que vomitaban fuego, lava y piedras, su vista no era capaz de alcanzar a esa distancia.
          Se sentó bajo la sombra de un cocotero a ver pasar el tiempo, a meditar, el viento que surcaba, le murmuraba al oído y su piel morena se humedecía por la brisa y por las gotas de sudor que recorría su cuerpo. Al caer la tarde, cuando los grillos y las chicharras acompañaban el sonido de las olas, entre la penumbra de la tarde, vio una gran tortuga, una parlama que salía del agua y se dirigía hacia  él.
--- Tohil --- le dijo --- tu nanita NA´CHIN, ha invocado a los espíritus del mar, para que vengan en tu auxilio, a mi se ha enviado a servirte, en el siguiente paso de tu aventura.---
--- Tortuga del mar, tu serás quien me guíe y me lleve a la isla de los volcanes que vomitan fuego y piedra…. Dime ¿que he de hacer para que logremos el éxito juntos?---
--- Escucha mi consejo, ve a los cocoteros, toma su fruto, rómpelo, beberás el agua y comerás su carne; parte de esto solo lo masticarás, el bagazo lo frotarás contra tu cuerpo, con el fin de que el aceite que contiene te sirva para evitar las quemaduras del radiante sol y el roce del agua salada. Otra parte la guardarás para el viaje.---
--- Así lo hará, mi amiga tortuga, .---
--- Mañana al amanecer, me acompañarás hasta la orilla, en el momento en que el agua me permita nadar, subirás a la caparazón y te llevaré a través de las olas hasta la inmensidad… Mientras tanto prepárate, la noche va a ser corta y tenemos que descansar.---
          Mientras la tortuga descansaba; el joven trepó a los cocoteros, cortó un racimo de frutos, tomó su agua y comió su carne, de la que sobró la masticó, hasta producir una masa blanquecina, la juntó sobre una hoja de plátano, y luego se puso a dormir junto a la tortuga.
          Mientras los primeros rayos del sol se hacían presentes en el horizonte, el joven se levantó, tomó la masa la partió en dos, una parte la frotó en todo su cuerpo, lo que le hizo resaltar el color oscuro de su piel,  la otras la envolvió en la misma hoja, amarrada con cibaque colocándola en su morral. Usando toda su fuerza, empujó la gran tortuga, hasta la orilla de la playa, poco a poco se fue introduciendo en el agua, cuando las olas le golpeaban por arriba de la cintura, la tortuga, al flotar empezó a sacudirse y nadar.
--- Agárrate de mi concha --- le indicó ---tienes que asirte con gran fuerza, ya que las corrientes marinas y  la  fuerza de  las olas grandes pueden hacer que te sueltes ---
          Así lo hizo, se tomó de la concha, recostando su cuerpo por encima de la concha. La parlama que era tan grande como la estatura del muchacho, nadó fuertemente, para poder halar el peso que llevaba, sin embargo la corriente marina de las olas no le permitían avanzar con facilidad.
--- Tortuga, ¿que puedo hacer para ayudarte?---
---Estamos a punto de pasar las olas grandes, amigo…, se fuerte y no te sueltes, el peligro pasará pronto.---
          Tohil no le pudo responder, pues una ola gigante le golpeo en el cuerpo, que le hizo que se soltara y cayera, la tortuga del impacto se ladeo y desapareció de la superficie, luego emergió por detrás de la gran ola y con una de sus patas haló al joven y le ayudó a subir sobre su caparazón.
--- Gracias amiga, estuve a punto de ahogarme. Tu pericia me salvó la vida.---
---Podemos continuar de aquí en adelante el viaje es menos peligroso y mas tranquilo.---
          Así la pareja continuó su travesía, nadando grandes trechos, por momentos solo flotaban, avanzaron todo el día, hasta que apareció la luna grande y llena, cuyos reflejos en las aguas, daba la imagen de un manto de plata que se regaba por toda la superficie, contrastando con el pequeño oleaje con rebordes de espuma blanca, que adornaban en flecos el azul del mar.
          Después de una ardua jornada, que le había llevado navegando más de un día; a la distancia se empezó a divisar en el claro oscuro de la madrugada, una pequeña mancha roja, como un punto en la lejanía, que como luces de colores hacían estallidos en serpentina.
--- Allí tenemos que llegar--- dijo la tortuga.
          Cada vez mas cerca, se observaba mejor, el pináculo de la montaña se dibujaba como petardos los hilos de fuego y como un río descendían sigilosos por las faldas del volcán, la lava que iluminaba la pequeña isla.
          Tohil se lanzó al agua y se agarró de la cola de la tortuga, para flotar y dejar que las corrientes marinas les arrastraran hacia las playas; el bamboleo de las olas, que formaban tumbos, les indicaba que el objetivo estaba cercano, el oleaje les fue conduciendo hacia la orilla de la isla. La parlama al llegar a la arena se dirigió lo mas rápido que pudo a refugiarse entre las piedras, mientras que el joven quedó tirado exhausto, boca abajo en un vado que se formaba en la playa, el morral había caído lejos de allí, los ojos de venado y las pequeñas piedras había rodado fuera de él.
          El sol había marcado su salida nuevamente, entre las rocas grandes de la playa, quemando la espalda de Tohil, que permanecía dormido, el estimulo recibido por el calor , hizo que reaccionara.
--- Cook…, Cook… ¿Dónde estás?
          No hubo respuesta, se puso de pie y viendo en todas direcciones, caminó hasta donde se encontraba el morral, el que estaba vacío, los cangrejos de la playa habían tomado y escondido los ojos de venado en sus agujeros, inició entonces la búsqueda, cuanto agujero encontraba metía la mano hasta el codo y así poco a poco recuperó las pepitas. Ya con su morral completo se dedicó a buscar a la tortuga. La encontró entonces escondida de tras de las rocas, se dio cuenta además que debido al gran esfuerzo realizado se encontraba agonizante.
--- Cook…, Cook…, mi amiga, que te pasa, ¿Qué hago por ti?---
--- Este es mi último viaje, joven Tohil…. Tengo que llegar al agua… tengo que llegar al agua…, el ciclo de mi vida termina, tengo que viajar a la playa donde te recogí.., allí desovaré y volveré a las inmensidades de la mar… a morir en paz.---
          Con mucha congoja y haciendo un máximo esfuerzo, tomó y arrastró a la tortuga hacia la playa, luego la empujó y la empujó hasta llevarla al agua, en el momento que empezó a flotar le dijo:
--- Ve Cook, ve y cumple con tu cometido, completa tu ciclo de vida, refúgiate en los bancos de arena blanca para desovar; luego regresa a los confines del mar, ve a morir en paz; tu misión para con los dioses, también está cumplida.---
          Tohil se quedó muy triste, al ver la partida de su amiga, levantó las manos al cielo y le pidió a sus nahuales que protegieran a Cook, para que cumpliera con su reproducción, luego se sentó a meditar, su fortaleza de espíritu le hicieron soportar la pena y emprender con mas deseo su gran tarea, ¿Qué le había hecho llegar hasta allí?




CAPITULO VI
EL TEPESCUITLE.


          Así fue como el joven Tohil, reinició su camino, primero por las playas de arena caliente y luego por los áridos campos llenos de piedras y plantas de espinas, que estaban tan unidas que al paso entre ellas le dañaban la piel, produciéndole pequeñas heridas; era tan trabajoso el paso que le llevó un medio día pasar por el lugar.
          Ya por la tarde, buscó la sombra de un árbol frondoso, allí  curó sus heridas y se alimentó de frutas, luego continuó hasta que el sol empezó a ocultarse en el poniente, la montaña se proyectaba en una tenue penumbra  sobre el paisaje, mientras los pájaros cantaban las rondas vespertinas, previo a dormir en las barrancas, los animales del bosque regresaban a sus guaridas en búsqueda de cobijo.
                    El cansancio también le había hecho presa, la jornada había sido larga y tediosa, tomó un puñado de hojas y cortó ramas de los arbustos, para improvisar un lecho, donde se acomodó quedándose profundamente dormido.
                    A la mañana siguiente, el canto del ruiseñor y la presencia de las abejas mañanera, le despertaron, se sintió entonces acompañado, en efecto una manada de cabras monteses pastaban junto a él.
--- Hermanas cabras, ustedes que son las que pastan por la montaña, ¿Quién puede decirme como llego a las laderas de la montaña donde crece el subín?---
---Beee, Beee, puedes tomar cuanta leche desees, para saciar tu hambre y tu sed, pero se decirte que deberás buscar entre mis compañeras a la única, que al probar su leche le sientas el sabor diferente el del subín, ella te puede ayudar y guiar al sitio que buscas.---
---Gracias hermana cabra, seguiré tu consejo, probaré la leche de cada una de tus compañeras hasta encontrar a la que su leche es especial por tener el sabor del subín---
          Así lo hizo, fue con cada una de las cabras que tenían tetas grandes y llenas, a cada una la saludaba ceremoniosamente y le solicitaba un sorbo de leche, hasta que dio con la que le habían indicado, cuya leche tenía el olor y sabor a la corteza del arbusto llamado subín, planta de espinas que crecía únicamente en las laderas de la montaña mas árida de la región, en las inmediaciones donde se encontraba el castillo del mal.
--- Hermana cabra, se que eres la única capaz de guiarme al lugar donde puedo encontrar la entrada secreta del castillo del mal.---
--- Joven amigo, nieto de NA´CHIN, los dioses te han enviado en misión de bien, yo te conduciré hasta la entrada secreta del Castillo del Mal. Buscaremos entonces el cementerio de los Tecolotes, allí buscaremos a A´acram, el tepezcuintle, el sabrá como guiarte en el resto del camino.---
--- Gracias amiga cabra, tendré presente lo que me has indicado, pero dime ¿Cuándo iniciamos el viaje?---
--- Cuando el sol apunte en el cenit y desaparezcan las sombras, iniciaremos la marcha, recuerda el cementerio de los tecolotes, queda en un acantilado muy lejos de aquí.--- haciéndole una reverencia doblando una de sus patas delanteras --- déjame que me alimente y cuando sea la hora yo te daré la señal de la partida, mientras tanto recolecta frutas y raíces para el viaje.---
          El sol se insinuaba con todo su esplendor, señalando perpendicularmente, cuando las sombras se esconden y se concentra el calor de los rayos sobre los campos, se dejó escuchar un valido, justo a iniciar la jornada, se despidieron de los demás animales y comenzó la marcha; subieron y bajaron cerros, cruzaron riachuelos, repasaron por verdes prados, bordearon veredas y pasaron grandes bosques. La cabra en ocasiones se detenía para cortar monte, el que rumiaba o se arrimaba a los troncos para rascar su lomo. Mientras tanto el joven, con una caña de bambú elaboró una cerbatana
                    Largas horas de camino transcurrieron mientras transitaban por estrechos caminos, tierras secas con pasadizos de piedra, hasta que se aproximaron a un paraje donde un riachuelo se deslizaba, serpenteando entre las rocas, en los recodos se encontraban agujeros de los que emergían pequeñas columnas de humo que salían de las entrañas de la tierra, como un chorro de vapor que eran exhaladas con el característico olor azufrado; el agua caliente emanada se hacía paso en la ladera del cerro, que sudaba a borbotones, para hacer abrevaderos rodeados de musgos multicolores; allí se cambiaba el panorama, trasformándose en el campo árido donde crecía el subín, mas allá se dejaban ver los troncos secos del viejo cementerio de los tecolotes.
          Ese era el lugar de referencia el cementerio de los Tecolotes, como punto de partida del tramo final de la expedición, cerca de la entrada se formaba una gran poza del agua termal que brotaba de la montaña, allí se encontraba la madriguera, del tepezcuintle, famoso curandero de animales y pájaros, que jamás salía de su cueva, era desconfiado y receloso de los secretos que en ella guardaba. El joven sabía que A´acram poseía el conocimiento y la astucia necesaria para ayudarle en la última parte de la jornada, que los consejos que él le diera eran importantes para el éxito de la misión.
--- Amiga Cabra, te estoy sumamente agradecido por los favores, haz cumplido tu palabra en traerme a este lugar, que los dioses del bien te colmen de bendiciones y te concedan lo que mas desees---
---Gracias Tohil, he cumplido dimisión, pastaré un rato y luego volveré hacia mis hermanas, son mis deseos que cumplas con promesa, que tu aventura sea un éxito y que acabes con el mal.---
          Se despidieron, Tohil se aproximó a la entrada de la madriguera, someto varias veces la pared de la entrada, pero no obtuvo respuesta; luego insistió gritando hacia su interior, pero nada sucedió. Tomó luego un bodoque de barro y utilizando la cerbatana, lo escupió hacia el interior del agujero, provocando un escándalo que llego hasta el fondo.
--- Sálvense quien pueda, me quieren matar, auxilio --- se dejó escuchar una vocecita.--- ¿Quién es el impío que me quiere matar a tetuntazos.---
--- Sagrado A´acram, soy yo Tohil, nieto de NA´CHIN, perdona si interrumpí el sueño, tu el sabio, el bueno, busco consejo de ti.---
--- Plebeyo, malcriado, quítate de la entrada de ni cueva y vete, no tengo tratos con joven imprudentes.---
--- Perdona sabio A´acram, te ruego en nombre de Rey Ajau Ajpop y de mi abuela la anciana Na´chín, que me escuches.---
--- Nieto de NA´CHIN, hummm…--- dijo ---podría ser la única razón de hacerte caso.---
--- La misión que se me ha encomendado es el de salvar el Nahual de la Princesa Rabín Ajau, de las garras del mal y del sacerdote Tnotch, quien la tiene embrujada.---
--- ¡Ah!... ¡Tu eres el tonto que se embarcó en esta aventura!; para salvar la insalvable, oponiéndote a las fuerzas y el poder maléfico de Tnotch, maestro de las artes de la magia negra, de la noche y de los espíritus turbados del mal.---
--- Mi querido A´acram, soy un súbdito leal y sincero, que cumple con los mandatos del Rey, con coraje y valor; tú eres el único ser en esta tierra capaz de encaminarme por el sendero de la verdad y ayudarme a conseguir el secreto que me ayude a salvar el Nahual de la hermosa y sin par princesa.---
--- Muchas cosas han de pasar para que yo suelte mi lengua y con ello el secreto que yo guardo, otras cosas vendrán que realizar para mi complacencia y mostrar tu lealtad.---
--- Haré lo que me pidas, de ti entonces dependerá el éxito de la misión, tu que sabes el secreto…---
--- Acércate, Tohil, asoma la nariz en la entrada de la madriguera y luego te diré que hacer.---
          Así lo hizo, se acercó a la entrada de la cueva, hasta donde pudo ver lo brillante del hocico del animal, se acercó hasta que lo olfateó, luego se recostó sobre sus patas delanteras y dijo:
--- Tohil, nieto de NA´CHIN, ve y busca algo de comer, tengo hambre, consígueme una gallina de monte; las historia que debo de contarte requieren de mucho esfuerzo y el cuento fluirá mejor si tengo el estómago lleno.---
--- A´acram, amigo, cumpliré con tu deseo.--- 
El joven tomó su morral, la cerbatana y varios bodoques de barro, se dirigió al monte donde corría el riachuelo de aguas calientes, en cacería para complacer al Tepezcuintle.
Sigilosamente se acercó, donde las aves plácidamente tomaban agua, tomó la cerbatana y sopló, una de las gallinas de monte calló fulminada; el escándalo de las aves no se hizo esperar y se desparramaron corriendo en todas direcciones, gritando como reacción al acto realizado por el cazador. Este salió de su escondite, se acercó a su víctima, la tomó entre sus manos, le pidió perdón y la llevó a la presencia de A´acram.
--- Bien hecho Tohil --- le dijo --- haz dado muestras de obediencia y para mostrarte que esta fue una prueba de valor. Toma la gallina espumulla, apriétale la cabeza, pon el pico dentro de tu boca y resopla dos veces.--- en ese instante el ave estiró sus patas, aleteó y recobró la vida.
--- Ave de las aves, espumulla traviesa, canta tu canto y dile a Tohil, nieto de NA´CHIN como ha de hacer para encontrar el templo del mal, el lugar donde se encuentran escondidos los secretos del maléfico Tnotch, dile con tus cantos donde puede encontrar la vasija que contiene el Nahual de la Princesa Rabín Ajau.---
          El pájaro se colocó en el hombro del joven,  se sacudió mientras le entonaba una canción al oído, le decía donde encontrar la entrada y tantas otras cosas que eran celosamente guardadas en Palacio del Mal.
--- …, una vez encontrada y rescatada la vasija que contiene el Nahual, deberás regresar por el mismo camino hasta los bosques de Tayasal, en ese lugar buscarás a mi hermano, el jabalí, quien será el encargado de instruirte de cómo proceder al resto de la jornada. Como deberás encontrar el códice de nuestros antepasados Mayas y como liberar la música mágica que devolverá la sonrisa, la felicidad y la jovialidad a la Princesa.---
--- Gran A´acram, sabio es tu decir, haré lo que me han indicado tanto como mi hermana la espumulla.---
--- Un último consejo Tohil, nieto de NA´CHIN, tu abuela te protege y nosotros los animales somos instrumentos del bien, pero debes de ser prudente y evitar la confrontación directa con Tnotch,  quien  por todos los medios intentará destruirte.---
          La espumulla se despidió de ellos y salió corriendo, siguiéndole los pasos, el joven  continuó el viaje pidiendo la bendición de los dioses, cargado de su morral , con nuevas y grandes ilusiones se dirigió hacia la entrada del Castillo del mal. El trecho a caminar no era muy largo, pero si escabroso, el paso por el rió de aguas calientes, bordeando los pantanos que rodeaban los senderos que se marcaban con bellas flores blancas y rojas, los estanques de las culebras, que tenía que pasar dando grandes saltos de piedra en piedra, con la ayuda del Tul y de las cañas de bambú, que le servían de puente, esto hacía que el viaje fuera del todo peligroso, hasta llegar al peñasco, que tenía forma de paloma.

CAPITULO VII
EL NAHUAL.

          El Nahual de la princesa, su alma, había sido colocado dentro de una vasija de barro que se encontraba decorada con la figura de la cara del dios de las profundidades, que se encontraba con los ojos abierto, así como una gran boca de la cual salía una lengua bífida, sobre la cabeza se depositaba la figura de un murciélago con las alas abiertas, que había roto el cráneo, de donde salía una llama, debajo de la mandíbula se encontraban dos huesos entrecruzados y al pie de la vasija había un par de garras de buitre que le servían de base al cántaro.
          El recipiente permanecía colgado de una cúpula en la cámara central del castillo y pendía de dos tiras de cuero por arriba de la piedra del altar donde en el pasado se habían efectuado sacrificios humanos.
          La entrada del túnel que desembocaba en la cámara se encontraba franqueada por varias trampas mortales, que hacía casi imposible penetrar en ella, por lo que la tarea de la recuperación de la vasija era difícil y peligrosa. Tohil había llegado hasta el lugar gracias a las indicaciones de sus amigos, pero la entrada secreta, que se encontraba cubierta de arbustos de espinas, desaparecía al ojo humano y solo cuando el sol de las mañanas penetraba por las aristas de las piedras dejaba la oportunidad de ver las rendijas de la puerta, con la ayuda de su cuchillo de oxidiana interesó la rendija, empujando con toda su fuerza movió la piedra de la entrada del primer portal.
Su cuerpo se encontraba resentido y lastimado por el paso de las zarzas, por lo que tomo un respiro, en el cual recordó uno de los consejos, confeccionó con un palo grueso, hojas de Xate, maguey  y raíces, un antorcha, la que prendió frotando dos piedras de rayo, con la que iluminó su paso por segundo portal; en el fondo encontró una gran manta de telas de araña en forma de remolino o embudo, los nidos de las arañas venenosas, la Casampulga, en cuyo trasero tenía marcado el rojo que significaba que su piquete era mortal. Al hacer el intento de pasar sobre los nidos, hizo contacto con un de los hilos, lo que hizo que salieran un gran número de arañas desafiantes, que se enfrentaron al intruso.  
          En un principio le hicieron retroceder, la gran cantidad de animalejos que se dirigía hacia él, acechándole. Se hizo de valor y con la ayuda de la antorcha le prendió fuego a la tela, muchas de las arañas huyeron despavoridas por las llamas, pero un buen número cayeron achicharronadas, lo que le facilitó penetrar a tercer portal.
En esta cámara que era la mas oscura se lograba observar la presencia de dos agujeros que permanecían cerrados con barro, el sabía que lo primero que debía de hacer era perforarlos, permitiendo así que la luz penetrara desde el exterior.
Tohil se sentó a esperar que el sol se colocara perpendicularmente, justo al medio día, para que sus rayos, penetraran a través de los agujeros; a la hora señalada los rayos del astro penetraron hasta hacerse reflejar por el piso de sílice, el rayo se desvió hacia una de las paredes, donde nuevamente se reflejó, hasta que todo el recinto se iluminó, mostrando un pasadizo oculto, en el que franqueaba el paso una roca en forma de rueda, se acercó y haciendo un gran esfuerzo, desplazó la roca, que cedió lentamente, mostrando la abertura hacia la cámara principal.
          Después de haber pasado por la abertura, penetro a los pies del altar, desde allí podía observar la vasija que colgaba al centro, la luz del sol que penetraba a través de la cámara anterior, le mostró la sombra de un cuerpo que se movía a espaldas del joven, era una gran serpiente con cabeza de mujer, que se contorneaba, invitando al visitante a acercarse y cuya mirada hipnotizaba.
Eso fue el error de Tohil, en un momento le miró fijamente a los ojos y le hizo perder el control; como autómata se empezó a dirigir hacia la mujer reptil, sin percatarse que frente a él se encontraba un profundo foso, en cuyo fondo, hervía lava incandescente que corría por debajo del palacio, desde las entrañas del volcán mayor.
          Dio un paso y otro mas hasta quedar en la orilla del foso, algunas piedrecitas cayeron hacia el fondo, en ese instante se dejó escuchar un retumbo y se produjo un temblor de tierra, que hizo que se tambaleara, cayendo sobre su costado, dejando de ver fijamente a la serpiente, se tomo la cabeza con una mano mientras recuperaba la conciencia; el temblor hizo que la piedra de la entrada se movilizara permitiendo la entra de luz del segundo agujero a la cúpula y que al reflejarse en una área cóncava del piso, concentrara el rayo de luz en un punto, por encima de la cabeza del reptil, segándole por completo, trastrabió cayendo al fondo del foso.
          Sorprendido aún, no entendía que le había sucedido, se puso de pie, mientras nuevos temblores se presentaron, por lo que retrocedió para apoyarse en la pared, observando como hacer para franquear el foso, colocó un pie frente al otro y apoyándose en la pared hizo un esfuerzo saltando hasta alcanzar la gran piedra de sacrificio, que al contacto por el peso se movió, e hizo que se resbalara, quedando detenido de la orilla con ambas manos, haciendo alarde de su gran fuerza logró colocar el antebrazo sobre la piedra, hasta lograr subir primero su pierna y luego el resto; al ponerse de pie logró alcanzar la parte inferior de la vasija, la jaló pero no logró soltarla. Dio de nuevo un salto y alcanzó uno de las bandas de cuero que la suspendían, se trepó, con una de las manos corto el cuero del otro lado, abrazó la vasija, mientras él caía en la piedra, en donde estuvo a punto de soltarla.
--- ¡ UFF…, UFF…! --- murmuró --- si la vasija se cae y se rompe, jamás hubiera podido salvar a la princesa.---
          Con su tesoro en las manos, se sentía feliz, se regocijado por la labor; se sentó junto a la piedra y acarició la vasija. Recordó entonces que su amiga la espumilla le había indicado que la única manera en que el malo Tnotch no le hiciera daño o atacara era obteniendo el cuerno de vaca que contenía la esencia de la vida del brujo, el que también se encontraba en el palacio, en la cámara de la inmensa oscuridad de la cúpula mayor.
          Penetró a través de los pasadizos y las catacumbas hacia el lugar. Encontró a su paso dos trampas, la primera era una fuente que se encontraba seca y debía de cruzarla por la orilla derecha y sin tocar las paredes, ya que si se activaba, el agua brotaba de las paredes laterales con mucha fuerza, que le podía arrastrar a través de un resbaladero que le hacía caer al fondo de las cloacas del castillo, de las cuales no existía salida. La segunda trampa era, en el pasadizo al penetrar a la cámara, debía de arrastrarse de espaldas al suelo, ya que el peso del cuerpo hacía que fueran apareciendo a su paso grandes púas envenenadas que cruzaban las paredes laterales y un pequeño rasguño era mortal.
Pasada las dos pruebas podía ingresara la cámara inmensamente oscura, donde en un altar se encontraba colocado, en un pequeño pedestal al centro de la cámara.
          El fuego incandescente rodeaba el pedestal y era tan caliente que hacía imposible penetrar hasta él o alcanzarlo; Tohil recurrió a una idea, le lanzo una piedra al cántaro el cual se abrió un agujero por donde salió ceniza en cantidad que cayó sobre el fuego y lo cubrió; repitió el procedimiento lanzando otra piedra, logrando que saliera mas ceniza que cubrió el fuego en su totalidad, con sus pies golpeó el cántaro y le sacó del círculo al romperse cayo al suelo el cuerno de vaca.
          Lejos de allí, en el otro lado del mundo, el malvado Tnotch, creador de las maldades mas grandes, como la mujer serpiente y las trampas del castillo, observó que una vela que tenía encendida dentro de un tecomate, se había apagado. El sabía que algo estaba pasando en el Castillo del Mal, especialmente en la cámara central donde se había depositado el Nahual de la princesa y sobre todo que corría peligro, si el cuerno de vaca con la esencia de la vida caía en manos del joven, por lo que optó por llamar a su mensajero el Rey Zope para encomendarle una misión.
--- Zope negro y feo, lacayo, súbdito del mal, vuela alto, vuela muy alto, hasta llegar al castillo del mal, donde se encuentran los secreto de los maleficios, la piedra de sacrificios de nuestros antepasados, donde fueron ultimados los enemigos de nuestra estirpe, viaja, ve y observa, que sucede con la culebra, guardia diabólico de la vasija real. El sello de la entrada fue violado por extraños y tengo temor que se apoderen de los secretos que allí se guardan.---
          El rey zope hizo en su presencia un baile, después de algunas reverencias, saltó en un pié, extendió sus alas y se lanzó al vuelo. Tnotch se despidió de él diciendo:
--- Regresa pronto, un suculento plato de carroña te esperará como premio si cumplas con la encomienda… nadie de mis enemigos deberá apoderarse del cuerno de vaca que contiene mi esencia, ni de la vasija que contiene el Nahual de la princesa.---
          A través de los aires, el zope voló, con rumbo a la isla de los volcanes que hacen erupción, atravesó en su camino el gran manto salado, hasta sobrevolar el bosque de los viejos sauces, que se encontraban en la entrada del castillo, allí se posó en un gran árbol para decidir la entrada.
          Luego penetró por el ventanal de la cúpula mas alta, donde se encontraba franqueando la entrada el esqueleto de un vigilante, se detuvo en el dintel de la puerta y con saltitos, paso por debajo del macabro hallazgo hasta la entrada de la cámara principal la que efectivamente mostró que el sello colocado a la entrada se encontraba roto; como le habían indicado que alguien había penetrado hasta la piedra de sacrificios; la serpiente con cuerpo de mujer no se encontraba, que era la guardiana del tesoro y la vasija del Nahual había desaparecido.
          En ese momento se produjo un temblor de tierra, que hizo que el zope alzara el vuelo, para dar varias vueltas en círculo, estirando su pescuezo para poder observar mejor, en el fondo de la grieta, vio los restos de la culebra. Se posó nuevamente y brincando se dirigió hacia la cámara oscura, en la que en el altar mayor del portal, se guardaba el cántaro de barro negro, en cuyo interior se estaba el cuerno de vaca, con la esencia de la vida de su amo el gran Tnotch.
Tuvo muchas dificultades en transitar por los pasadizos y las catacumbas, tanto por las peligrosas trampas, como por los temblores que se habían estado sucediendo, que produjeron derrumbes dentro de los túneles. Al acercarse hacia la pileta de la torre, apretó inconscientemente la piedra que controlaba el grifo y una gran catarata se dejó venir en dirección del pasadizo que hizo resbalar al pájaro, haciéndole descender por los pasadizos oscuros.
En un instante con una de sus garras logró asirse en una de las salientes de las rocas, aleteando fuertemente, logro evadir el chorro de agua y salió a la orilla; al penetrar a la siguiente cámara, tuvo que sortear las púas envenenadas, al dar un gran salto no se pudo controlar y cayó sobre su lomo en el pedestal donde se encontraba el cántaro de barro negro…, cuando se recuperó del golpe, se percató que el recipiente estaba roto en siete pedazos, las cenizas de los animales sacrificados regada por toda la habitación y el cuerno había desaparecido.
          Tnotch, el Brujo malo, y sus cómplices se paseaban nerviosamente alrededor del trono, en espera de noticias del Rey Zope.
--- Maldita sea, zope negro y torpe, porqué no has regresado.---
--- Mi señor, gran Tnotch--- indicó la comadreja tuerta ---el vigía de la torre mayor, informa que el zope no se ve que aparezca.---
--- Ese animalejo, ha de haber encontrado carne muerta en su camino y olvidó mi mandato.---
          El Rey zope continuaba atrapado en la cámara de la cúpula mayor del palacio del Mal, con vida pero imposibilitado de volar, los golpes sufridos en las trampas habían hecho que se resintiera, perdiendo gran cantidad de fuerza para liberarse. Con la ayuda de su pico escarbó en las paredes con el fin de procurarse una salida al exterior, pero era muy lento su actuar, decidió hacer un compás de espera mientras se recuperaba de un golpe sufrido en una de sus alas; recogió de la ceniza a su alrededor y se la colocó en la herida en forma de emplasto para secar la herida y aliviar el dolor, se sentó en una de las esquinas y se quedó dormido.





CAPITULO VIII
EL RETORNO DE TOHIL


         
El gran manto salado era el primer obstáculo a vencer, por el joven, quien en la llegada había contado con la asistencia de la tortuga, por lo que para su retorno al Reino del Mundo Perdido, cargando con varias cosas: las vasijas conteniendo el Nahual de la Princesa, el cuerno de vaca con la esencia del alma de Tnotch, además de sus pertenencias, por lo que necesitaba ingeniarse la manera como atravesar el mar.
          Llegó hasta el acantilado y la playa, allí donde las olas golpeaban las rocas calcáreas y se producían agujeros, que las aves utilizaban de escondite, ocultó los objetos valiosos que llevaba, cubriendo la entrada de la cueva con algas  que arrojaba el mar; luego se dirigió a la parte mas alta del monte, donde crecían frondosas cañas de bambú cortó los mas grandes y gruesos  con las que construyó un tapesco, uniéndolas con el tallo de la hoja de plátano y tiras de maguey, colocó en las hendiduras tapetes musgo, para evitar que el agua penetrara a la balsa.
          Una vez que estuvo seguro, preparó una vara en el centro del tapesco con una gigantesca hoja de kekeshke, una caña cortada longitudinalmente como remo. Al despuntar el alba se hizo a la mar con todo y sus tesoros, al inicio y por no contar con guía navegó muchas horas sin rumbo, en círculos, perdido por la fuerza de los corrientes marinas. El sol caía perpendicular sobre su cabeza, que le quemaba, el agua dulce se le escaseaba.  Desesperado, había perdido el rumbo y sin saber que hacer se apostó en una orilla, entonces acertaron a pasar por allí una pareja de delfines, quienes se acercaron a la balsa, donde le encontraron a punto de desfallecer.
--- Tohil, nieto de NA´CHIN --- le dijeron mientras acrobáticamente saltaban sobre la balsa --- navegas sin rumbo, lejos de tu destino, la playa de Punta de Manabique está retirada de este lugar, déjanos guiarte.---
--- Hay mis amigos delfines, mis hermanos, me han salvado la vida, los dioses del bien les han enviado para ayudarme, llévenme en la dirección correcta, a la tierra que me vio salir, llévenme a la tierra de mis amores, a los confines del Mundo Perdido.---
--- Agárrate fuerte,  te llevaremos a tu destino en la playa ---
          Varias horas transcurrieron, hasta aproximarse a la playa de Punta de Manabique, el lugar de desembarco del joven, los delfines llenos de felicidad daban grandes saltos sobre el agua, anunciándole al joven que su tarea había sido cumplida, se le acercaron y se despidieron:
--- Joven Tohil, ve y dile a tu abuela la buena NA´CHIN, que te hemos servido fielmente, con la bendición de los dioses, sigue tu camino y cumple tu sagrada misión.---
          Los delfines desaparecieron en las inmensidades del mar, el muchacho saltó de la embarcación y con la ayuda de las olas alcanzó tierra firme, luego caminó tierra adentro en búsqueda de alimentos y agua dulce. Allí pasó la noche bajo las estrellas y escuchando los chirridos de las chicharras acompañado del chasquido de las olas, que le arrullaban el sueño; la tenue brisa proveniente del norte le anunciaba la presencia de lluvia, los destellos y los truenos que se veían venir se enmarcaban en la oscuridad de la noche, que se derramaba como bendición las gotas en forma de aguacero, que refrescaba la temperatura cálida del trópico, el concierto de los grillos se dejó de escuchar a lo largo de la playa, en el escenario de la selva.
          Las lechuzas que volaban a su alrededor, cantaban al unísono, como el arrullo que le generaba sueño, el joven después de haber comido algunas raíces y frutos, preparó un improvisado lecho con hojas de plátano.
El sol se levantó justo por la mañana; Tohil, preparó un cacaste, lo colocó en sus espaldas, con los dos recipientes, salió rumbo a los bosques de Tayasal, atravesando manglares y pantanos, en su nueva jornada se le unió en el viaje, tacuazín hembra blanca, colgados en su cola llevaba, a tres de sus hijos.
--- Tohil, Tohil, déjame que te acompañe, este viaje es peligroso y de alguna ayuda te puedo servir.---
--- Sígueme las huellas amiga tacuacín, la compañía hace menos pesado el viaje, de alguna ayuda puedes ser útil en caso de peligro, gracias a tu formidables olfato puedes ayudarme.-
          Efectivamente se unieron a un propósito común, por lo que, continuaron el viaje charlando y contándose pequeñas aventuras.
--- ¿Cómo fue que me encontraste?---
--- Tu abuela ordenó a los animales pequeños del bosque, que te sirviéramos y te acompañáramos en tu tarea, la protección de NA´CHIN, siempre está presente.---
--- Mi nanita siempre está pendiente de mi, que los dioses la bendigan.---
          La caminata fue larga, atravesaron caminos, veredas, campos cultivados de maíz, lomas con cultivo de fríjol, la animalita le llevó por pasajes secretos, pasos desconocidos, por donde se los árboles de pimienta gorda y el palo de chico zapote, de donde se saca la sabia que sirve para hacer las bolas del juego de pelota, así fue como llegaron hasta las márgenes del Río Dulce, llamado por el sabor y la exquisitez  de sus agua.
--- Amiga ziraguella…, sube con tus críos sobre mi cacaste, cruzaremos el río, en la parte menos honda.---
          Se introdujo al agua y caminó hasta que sus pies no encontraron fondo, entonces empezó a nadar, sin embargo la fuerza del agua lo arrastraron hasta los rápidos, braceó con todas sus fuerzas pero no alcanzó la otra orilla, el peso de su cargamento le hacía mas difícil, por lo que dejó que el agua lo arrastrara hasta encontrar una roca, de la que se detuvo, bajo su cargamento, hasta asegurar los pies en el fondo, caminó fuertemente hasta la orilla, amarró su cacaste y lo haló para acercarlo, luego hizo lo mismo con los animalitos.
--- Tohil, mira lo que ha pasado, se rompió el amarre y el cuerno de vaca se cayó, quien sabe donde, ¡Oh, que desgracia! ---
--- Se ha caído el cuerno --- exclamó el joven--- debo de buscarlo, es la llave que me permite llegar al final de esta travesía, única arma en contra de Tnotch.---
          Juntos deambularon por la orilla en busca del cuerno, sin tener buenos resultados, adelante encontraron un vado, donde una mancha de peces arremolinaba, jugueteando en el fondo de la poza. La animalita se acercó y chapoteo el agua para llamar la atención.
--- Hey amigos peces, mi amo el joven Tohil, nieto de NA´CHIN perdió un gran tesoro en las corrientes de los rápidos, pónganse a buscar el cuerno de vaca, que significa mucho para él.---
--- Amigos, no busquen mas el cuerno está aquí en el fondo de la poza, bajen a buscarlo, desde aquí les guiaremos para recuperarlo.---
El joven se lanzó al agua, buscando en las profundidades de la poza, donde la hojarasca y el sedimento hacía difícil la visibilidad, en compañía de los peces se metió debajo de las rocas donde logró tocar una de los bordes del cuerno, pero al intentar tomarlo se le resbaló entre las manos; el aire ya le hacía falta, por lo que retornó a la superficie, se lanzó de nuevo hasta la cueva donde los peces le había hecho una valla para que no se extraviara, tomó el cuerno y salió a la superficie, revisó el cuerno y lo colocó de nuevo en su cacaste.
--- Debemos continuar nuestra jornada, amiga, ve y del gracias a nuestros amigos los peces.---
--- Si debemos continuar recuerda que de noche yo te sirvo de guía, pero de día en estos lugares, corro peligro por los animales que comen carne.---
Continuaron un gran trecho entre la maleza y matorrales que hacían angosta la vereda, hasta llegar a un tronco seco y viejo que servía de madriguera a las iguanas y algunas aves.
---Unf, Unf, detente, mi olfato indica que hay peligro adelante.---
Se detuvo por un instante y con mucho cuidado, caminó sigilosamente, temiendo que algo desconocido les acechaba. Zas, de pronto de los matorrales saltó sobre ellos un Gato montes, que le lanzó un zarpaso a la tacuacína, que junto a sus crías cayó a varios metros de distancia; el joven soltó su cacaste y se tiró sobre el felino a quien logró tomar de la cola, lanzándolo sobre el tronco viejo, el gato huyó después el golpe recibido.
--- Mi amiga, mi hermana, dime como te encuentras, ¿estas viva?.---
--- Si, pero me encuentro lastimada, te suplico que busques a mis hijos, veas si se encuentran bien….---
--- No te preocupes amiga, los animalitos tus hijos están bien solo que asustados, me interesa curarte esas heridas, te prepararé un emplasto para limpiar y curar las heridas que te dejó el atacante.---
          Buscó entre las cosas de su morral, hiervas y los ojos de venado, los colocó entre dos piedras y molió las semillas, tomó unas raíces las mascó, preparó el emplasto con que cubrió las heridas, le mitigó el dolor y con unas hojas de planta de banano la cubrió, le hizo espacio dentro del cacaste y la colocó junto a sus crías, para poder continuar.
          Caminaba de noche y descansaba parte del día para protegerse del calcinante sol de la sabana, los mosquitos le abrumaban produciéndole un constante martirio por los piquetes, en ocasiones  buscaba agua para bañarse, para refrescarse y espantar a los bichos, cortaba la caña de azúcar, la que masticaba para obtener la dulce savia y para recuperar las fuerzas del agotadora jornada. A todo esto su amiga la ziraguella se había recuperado de las heridas, por lo que decidió continuar su marcha por su cuenta.
--- Amigo Tohil, casi estas a la llegada de tu destino. La misión que me encomendaron termina en el portal del bosque de Tayasal.  Allí  deberás buscar a mi hermano Chanchur, el jabalí, quien será tu guía a través de los pasos y veredas de este bosque. Para protegerte de los zancudos y los moscos no te den problemas, corta una de las hojas grandes que crecen en la orilla del camino, restriégalas en tu piel, eso hará que los insectos se retiren, esas hojas son las que los abuelos, los brujos usan para hacer los puros que hacen humo en las ceremonias y se le llama tabaco.---
--- Gracias amiga, vete y cuida a tus crías, tus consejos fueron de gran valor para mi, que los dioses te protejan en tu retorno.---
--- Te agradezco que me curaste, Tohil, nieto de NA´CHIN, mereces ser un príncipe, con el corazón tan noble que tienes; toma esta trenza de ajos, te servirán algún día.--- luego dió un pequeño salto, tomando a los tres cachorros y colocándoles sobre su lomo se perdió entre la maleza.
          En ese lugar como le había dicho debería hacer contacto con el jabalí o coche monte, el de los colmillos blancos y volteados hacia atrás, cuyos pelos del lomo eran tan grandes, que daban la impresión de que se trataba de una cresta que le recorría desde la punta de la cabeza hasta el rabo. Subió a un montículo y empezó a gritar.
--¡Chanchur…, Chanchur…!.---
          Camino montaña arriba, donde la vegetación y el clima empezaron a cambiar. Del sofocante calor de la sabana a templado y fresco del altiplano, escaló un desfiladero hasta llegar a un claro en el bosque de pinos, donde se encontraba la piedra de los compadres; milenaria roca gigantesca, que se encontraba suspendida en una base triangulas muy pequeña, la que era usada por los habitantes de la región como un santuario, quemaban candelas hechas de cera y el pom para los sahumerios, cuando oraban sus penitencia.
Allí junto a las piedras, disfrutó la tarde se encontraba fresca, luego se apareció el frío de la Montaña Chortí, se acomodó y se cubrió con las hojas de kekeshke para esperar al jabalí.
--- Honk, Honk, Honk… huelo a carne humana… Urf!... Urf ! Soy el sabio Chanchur, el jabalí, quien se interpone en mi camino.---
          Se dirigió hacia donde se encontraba el joven con el ánimo de embestir, con las patas delanteras escarbaba la tierra y la lanzaba hacia atrás, mientras resoplaba agresivamente.
--- Chanchur, Chanchur, vengo en son de paz, tu hermano el sabio tepezcuintle,  te envían un saludo de los dioses…. Yo soy Tohil, nieto de NA´CHIN.---
---Honk, Honk… con que tu eres el nieto de NA´CHIN, el encomendado de salvar a la Princesa Rabín Ajau, Ja, Ja, Ja, no te imaginas a lo que has metido jovencito, estás tratando con las fuerzas del mal, del Terrible Tnotch.---
--- En efecto yo soy el humilde súbdito del Rey Ajau Ajpop, soberano del Mundo Perdido, el único con el valor y coraje de salvar a la princesa.---
--- Vienes entonces en busca de los códices Mayas, que relatan los secretos de la vida y la Muerte, las virtudes de los milagros de los espíritus blancos, que todo lo saben, todo lo pueden y todo lo hacen.---
--- Si.. Chanchur y tu eres quien me guiará a mi destino.---
--- Honk, Honk… como el tiempo apremia, te diré la penitencia que deberás realizar, ves ese volcán a tu derecha, en el cráter existe una laguna de agua sulfurosa, en la orilla que apunta hacia donde el sol se esconde, encontrarás a pie de los árboles cuyo fruto es el pan, una estatua de piedra cuya imagen es un niño hincado, que tiene los ojos abiertos y su barriga la descanza en el suelo. Tendrás que moverlo, sin acostarlo, solo moverlo lo suficiente para descubrir la cripta que se encuentra debajo de él, allí encontraras el códice.
--- Honk, Honk, de una cosa tienes que tener cuidado y debes de observar, es que si el niño tiene los ojos cerrados ni con la fuerza de 30 hombre lo moverás de su lugar, quiere decir que el alma del infante se encuentra descansando dentro de él, Cuando vaga por la eternidad es cuando sale de la piedra lo hace a través de los ojos.---
          No había finalizado la última frase cuando Tohil se dirigió a escalar el volcán, como no existía una vereda, los pasos eran muy escabrosos, con muchas piedras y difíciles de transitar, largas horas luchó para alcanzar la cima, pero cuando llegó, la noche ya se había hecho presente, por lo que optó por esperar al día siguiente.
Los rayos del soy no se hicieron esperar, junto al trino de los pájaros mañaneros, el joven dejó su escondrijo y caminó el último trecho hasta el punto mas alto de la montaña,  luego descendió, hasta la orilla de la laguna, tomó un sorbo que casi de inmediato escupió por el fuerte contenido de azufre.
Caminó por toda la orilla hasta llegar cerca del bosque de árboles de Fruta de Pan. La imagen de piedra se encontraba frente a él, pero decidió acercarse por la parte posterior, para observarle los ojos, los que encontró cerrados; sabía que ese no era el momento para obtener el códice, por lo que no muy lejos de allí, construyó una pequeña champa con hojas de plátano y se alimento con el fruto del Pan.
          Junto a las ramas de apazote, un manojos de chilca y  la trenza de ajo que llevaba, las amasó con piedra, luego lo esparció en los alrededor de la estatua y se sentó a esperar; el fuerte olor producido por la mezcla despertó el espíritu de niño, quien abrió los ojos y a través de ellos salió dando de brincos, huyendo despavorido hacia el centro de la laguna.
El joven comenzó a empujar la estatua hasta que apareció ante sus ojos la cripta que contenía el Códice Maya grabado en piel de cervatillo.  
          Desenrolló el documento pero al no poder descifrarlo, lo colocó en su morral y se dispuso a recoger todo cuanto había construido, retiró la chilca, apazote y ajo, limpiando de huellas y plantas que pudieran advertir al espíritu que algo había sucedido. Agachó su cabeza y con una rodilla en tierra agradeció a los dioses, haberle permitido cumplir con la tarea.