Mas
allá de los altos Montes, donde se extienden las grandes planicies, las selvas
tropicales con hermosos parajes y bosques paradisíacos, allí, existe sumergido
en la maleza, el Reino del Mundo Perdido, cuyos imponentes grandes palacios y
pirámides evocan entre la espesa jungla, como monumentos mística de una
creciente civilización suspendida en el tiempo.
Sus
nobles habitantes los Kek-chí, descendientes de los antiguos mayas, extendieron
su cultura por todos los rincones de la región. Este pueblo era conocido por su
delicadeza en las artes, estudiosos de
los números y del origen de las estrellas. Eran además, excelentes guerreros y
diestros en el juego de la pelota de caucho.
El
Rey de estos pueblos, el todo poderoso, AJAU-AJPOP, regidor sabio, de gran
talento y fortaleza, amado por sus súbditos por ser portador de bondad, entereza
y justicia. Junto a él gobernaba su hija, la hermosa RABIN AJAU, cuya belleza
deslumbraba los astros.
Ambos compartían un palacio
construido de piedra de oxidiana, Construido por los mejores artesanos del
reino. De una exquisitez incomparable, en medio de jardines colgantes con
fuentes de agua maravillosa.
Los grandes acontecimientos de la
época, estaban por relucir. El mas grande en la vida del reino estaba por suceder.
La princesa RABIN AJAU, que estaba a punto de arribar a sus diez y siete años, se
convertiría entonces en casadera. El evento implicaba la presentación oficial y
convocatoria al acto de escogencia del pretendiente y futuro Regidor de la
comarca.
En
lo alto del palacio real, a través de un ventanal, el Gran AJAU AJPOP,
observaba como la joven que se hacía acompañar de sus damas de honor y de su
inseparable amiga y confidente QUESHQUE, una Lorita Parlanchina, mientras
deambulaban y corrían por los parajes que rodeaban los jardines.
En su locución en medio de su cotorreo, QUESHQUE, comentaba emocionada el
acontecimiento.
---Prrrrrr…,Prrrrrr…., si muy lindo, muy
lindo.---
--- Que día tan lindo, verdad Keshque?---
dijo la Princesa
--- Sabes, que a pesar de que se acerca el día de mi natalicio y mi presentación en la corte, mi corazón se encuentra triste, pues aun no conoce a alguien que pueda pretender mi
mano…..desposarme y suceder a mi padre cuando él viaje al mundo de las sombras.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., mi bella princesa,
debes de aprender a esperar, la paciencia es una virtud de las jóvenes hermosas
como tu, Prrrrrr…,Prrrrrr…., el día llegará, el día llegará y encontraras al
joven de tus sueños, Prrrrrr…,Prrrrrr…., todo a su tiempo, mi niña, todo a su
tiempo, Prrrrrr…,Prrrrrr…., ---
--- Lo se, en ocasiones, se debe saber
esperar, pero una joven que de la noche a la mañana se convierte en casadera,
llena de ilusiones, piensa que el tiempo pasará y que ese apuesto
joven que la haga feliz, nunca
llegará.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,tu corazón aun no
conoce el verdadero amor, Prrrrrr…,Prrrrrr….,no conoce el amor --- y hace una exhalación
de suspiro.--- Prrrrrr…,Prrrrrr….,mi ama , mi señora, que sabes tu de estar
enamorada Prrrrrr…,Prrrrrr…..---
Y
los juegos de ambas y la compañía de las damisela se tornaba en una danza de
felicidad y jolgorio.
Los comunicadores del reino,
iniciaron la propagación de la noticia del magno acontecimiento, con pregones a
los cuatro vientos haciendo llegar la buena nueva para los jóvenes apuestos,
príncipes y varones mozos de estirpe
real, ser tomados en cuenta para la conquista de la mano de la princesa.
Noticias
que volaron por los confines de la tierra y surcaron por los oídos de los
reinos y comarcas de la región…….
Llegó
el día esperado.,la Princesa
se levantó muy de mañana para participar en las actividades diarias de su
mandato, visita por el mercado para aprovechar hacer las compras del día y de
paso escoger las vestimentas, plumas de ave, joyas y piedras preciosas para
lucirlas.
Todos estaban allí, príncipes,
altivos jóvenes con bellos atuendos, bailando y cantando al ritmo de las
melodías propias de lugar, e interpretados con los instrumentos autóctonos.
El
Convite que se celebraba en la plaza central, la fiesta popular, el acto
principal era el baile del venado, en la que jóvenes bailarines ataviados con disfraces
de venado se movían junto a acordes de la música, representando el cortejo de
los animales. Los venados se colocaban uno frente al otro, al impulso de la
música, cada uno se acercaban entre si, se miraban de frente, se saludaban y dando
una vuelta a su alrededor, retornaban a su lugar sin darse la espalda. Esto
invitaba a la algarabía y arrancaba aplausos de la concurrencia, quienes admiraban
la destreza de bailarines al simular las cornadas de los animales.
El
juego de pelota era otra de las actividades importantes del día, enfrentando a
los jóvenes que mostraban su astucia,
destreza e inteligencia en la participación en el deporte.
Cientos de aves que circundaban
el palacio, también contribuían con una sinfonía multicolor, en señal de
júbilo, esto le daba un tinte especial a lo apoteósico del acontecimiento.
Grandes caravanas hacían su arribo a los patios y las plazas de la ciudad aglomerándose
en bullicio de propios y visitantes. Eran portadores de penachos de plumas,
aves y animales exóticos, hojas de pacaya y xate, para complacer a los
regidores.
Mientras tanto, en el interior del
palacio, en la habitación de la princesa se deleitaba en la delicada ceremonia
de su arreglo personal, acompañada de las damas. En ese momento se dejó
escuchar un leve toque en la puerta de su aposento:
--- Mi reina, mi señora, Princesa Rabín
Ajau….. Tu padre, el Grande, el poderoso AJAU AJPOP, solicita tu presencia en
el salón Mayor, para dar inicio al magno acontecimiento--
--- Escucho y Obedezco, --- luego dirigiéndose
a la Lorita, dijo:
---Keshque, ayúdame con la túnica de gala,
….mi padre me llama, no le hagamos esperar.---
--- Prrrrrr…,Prrrrrr…., si mi ama, --- Prrrrrr…,Prrrrrr….,en seguida mi
princesa.---
Tan
rápido como sus patas le permitían, la Lorita, se contorneaba por encima de la
mesa y con el pico levantaba con el pico la orilla de la túnica, mientras las damas
de compañía la tomaban de la otra orilla y la colocaba. Además fue engalanada
con aros de jade y un collar de piedras preciosas.
Mientras
tanto junto a la entrada del Gran salón, dos filas de guerreros, inmóviles, con sus
largos penachos de plumas, custodiaban la llegada de los monarcas.
El salón principal del palacio, llamado el Gran Salón, estaba rodeado de varias estelas
labradas.
Al fondo dominaba el Gran Calendario Maya, esculpido en piedra y a sus pies se enroscaba una
enorme serpiente alada, labrada en madera de hormigo que hacía las veces de trono. Una piel
de tigrillo formaba el asiento y un penacho de plumas de papagayo extendía sus mágicos colores
sobre el respaldo. A ambos lados se encontraban dos recipientes hechos de barro cocido,
que representaban las caras de los dioses de la fertilidad y la prosperidad, exhalando el humo del
pom que se quemaba en su interior.
El protocolo de presentación en sociedad de la Princesa, estaba a punto de comenzar. Allí
se daría lectura al decreto, mediante el cual se convocaba a todos los jóvenes del reino a
participar en la justa.
--- Tariii, Tariiii.—resoplaban los cuernos
de vaca.
--- Piiii, Piiii,… Chi, Chi… --- sonaban los
pitos, anunciando la llegada del soberano.
El
mayordomo de la corte, de pie a la izquierda de sitial de honor, en el centro
del gran salón, procedió ha hacer el anuncio:
--- ¡Su majestad el Rey, el divino, el
grande Ajau Ajpop!,¡el todo sabedor y Señor del Mundo Perdido!---
Reclinando una rodilla en tierra y haciendo una reverencia, los presentes, reverenciaron el ingreso
del soberano, quien ricamente ataviado con un penacho de plumas multicolores sobre su cabeza y una
gran túnica blanca bordada con hilos de oro y plata, caminaba con firmeza atravesando la guardia real
hasta posar en el trono.
El
sonido inconfundible de los cuernos de vaca, envolvió a la concurrencia e hizo
que dirigieran su mirada al pórtico de la entrada, en donde otro anuncio sería
hecho.
---El sol y la luna palidecen frente a tanta
belleza, la inigualable, la luz de pureza; ama,
señora del reino y heredera al trono…..¡ La Gran Rabín Ajau!---
Los
pitos y las conchas de tortuga, retumbaban al paso de la joven, todos
permanecían con la mirada abajo, mientras algunos jóvenes movidos por la
curiosidad se levantaban para apreciar la belleza de la Princesa. Portaba una
túnica de color crema, bordada de oro y plata, con calados en los pechos.
La exquisita túnica dibujaba su escultural cuerpo. Los pijazos mostraban unos
hermosos muslos, como columnas de piel morena. Subió la escalinata y cruzó el
hemiciclo hasta llegar a la derecha de su padre, donde elegantemente se dio
media vuelta, mostrando una gran coquetería.
--- Silencio en la corte, su majestad el
Rey, el divino Ajau Ajpop, él se dirigirá a la concurrencia, escuchad su
palabra, porque su palabra es mandato y su mandato es ley.--- expresó el
mayordomo.
--- He hecho venir a todo el consejo, a toda
la corte y a todos los súbditos, para hacer el anuncio mas importante de mi
vida social al mando del Reino. Este anuncio que debe de surcar por todos los
rincones de la tierra, y los mas recónditos lugares del reino es: ¡La Princesa
Rabín Ajau, mi hija, sangre de mi sangre, cuya belleza supera a cuanto
conocemos de la naturaleza, a llegado a la edad de desposarse, con el hombre
que los dioses propongan para gobernar estas tierras, con paz, con sabiduría, de acuerdo a nuestras
leyes, tradiciones y acorde a nuestros antepasados.---
Poniéndose de pié, con los brazos
en alto, con la mirada hacia el cielo dijo:
--- ¡Oh dioses asistidme…..!
--- ¡Ahhh!....., ¡Ahhh!....--- grito la
concurrencia. Vitoreando y celebrando el mandato del Rey.
--- Que comience la ceremonia de iniciación
--- gritó el Mayordomo.
---¡Oh Gran Ajau Ajpop!, dadnos tu
bendición, somos los mensajeros del reino y llevaremos la buena nueva a todos
los rincones, llevaremos tu palabra al mas allá.---indicó el comandante de los
heraldos.
---“
Tomad mi voz y regadla por toda la tierra, que de boca en boca pase el mensaje,
que no haya ningún pueblo que no la reciba, ni aldea ni casería, que no reciba
la orden, que mis palabras sacudan cada rincón, mas allá de los límites del
reino, que las montañas repliquen el comando de que: ¡La Princesa Rabín Ajau,
heredera del trono del Reino del Mundo Perdido, será motivo de pretensión por
jóvenes guerreros, caballeros, príncipes y señores”, He dicho….!
El
público estalló en griterío, la música jugueteaba por doquier, la fiesta se
hacía efervescente a cada instante, los cantos, los bailes alegraban a todos y
cada uno de los súbditos del reino, en cada uno de los templos, en la plaza
central, manifestando júbilo por el acontecimiento.
Transcurridas
varias lunas, la noticia fue vertida por toda la tierra, la voz del Rey penetro
a las entrañas de la tierra; según las tradiciones de los Pueblo Mayas, el
matrimonio de la Princesa debería de realizarse, catorce lunas después de hecho
el anuncio, durante el período de la siembra, denominada la Calza de la planta
del Maíz.
Todos
los jóvenes del reino, se preparaban para participar en la contienda, sabiendo
que ella era muy difícil de complacer. Ella era una joven humilde, cuya belleza,
no endurecía su corazón, siempre le caracterizaba una cálida sonrisa, escuchaba
respetuosamente a las ancianas, que comentaban las aventuras de los jóvenes
príncipes dioses del Popol Vuh y de los códices de los ancestros, referentes a
la conquista de las bellas damiselas de la tierra del Mundo Perdido.
CAPITULO II
LA CARABANA DE LOS
PRINCIPES
La
proclama del Rey había circulado por todos los confines de la tierra, por los Reinos
del mas allá, de las cercanías del mar y de las altas montañas de fuego; por lo
que enormes caravanas se dirigían presurosas hacia el Reino del Mundo Perdido,
llevando tesoros, regalos, presentes de gran valor para la Princesa. Los
conductores eran los señores de Xibalba, los príncipes guerreros Tzutuiles,
altos sacerdotes del reino de los Mam, que se aprestaban a cortejar a la Rabín
Ajau.
Las
caravanas recorrieron grandes distancias, sortearon toda clase de peligros, con
el único motivo de solicitar a ser merecedores de la mano de la hija del REY.
La
vida diaria de la comarca, el comercio, el mercado, era constantemente
interrumpido por grupos de guerreros, que escoltaban príncipe aspirante,
elevados sacerdotes que llegaba a palacio en busca de la conquista del corazón
de la Princesa, cargando grandes tesoros, plumas de aves exóticas multicolores,
telas preciosas, flores místicas, y otras ofrendas
Entre aldeanos curiosos que observaban a los contingentes y cientos de esclavos que
custodiaban y cargaban en hombros los enormes bultos de los príncipes aspirantes, se hacían
grandes aglomeraciones en las plazas, corrillos de palacio y en las calles aledañas.
Así llegaron los Tzutuiles del Reino del Gran Lago, los Olmecas del Reino cerca del Mar
del Sur; los Chortís de los Reinos del Oriente, Los amos y señores de las montañas Príncipes de
los valles, jóvenes apuestos de lejanas comarcas, hombres del altiplano, todos con un simple propósito,
el ser recibidos por el señor de señores y optar por la mano de la Princesa.
Las rogativas eran tan grandes y frecuentes, que se tornaban monótonas y aburridas. Los
grandes desfiles de súbditos y los actos protocolares realizados, hacían que en ocasiones la princesa
se retirara cansada a sus habitaciones, con el ánimo decaído, pues no había un joven apuesto que le
robara la atención.
La princesa se dedicaba a observar y meditar. Dedicaba largas horas a escuchar
atentamente todas las peticiones hablando lo estrictamente necesario. Luego evaluaba cada una
de las opciones y exploraba las posibilidades. Antes de emitir su veredicto lo consultaba con su padre.
Transcurrieron tres lunas llenas de visitas y procesiones, sin que ningún príncipe o sacerdote
lograra estimular a la princesa, ni llamar su atención. Hasta ese día las respuestas y las decisiones de
la joven habían sido negativas, ni tan siquiera alguna esperanza manifestada a favor de algunos de los
solicitantes, pues nadie realmente la había logrado impresionar.
Cierto
día de muy poca afluencia se presentó en las afueras del palacio una delegación
de de guerreros de gran estatura y fuertemente armados, con distintivos negros
sobre sus cabezas, comandados por cuatro capitanes de los Reino de Piedras
Negras, del Nor-occidente del continente, miembros del Imperio de las
Profundidades de la Tierra
y de las Cavernas de los Espíritus del Mal. A la cabeza de la caravana, el Gran
Sacerdote TNOTCH, el Gran Brujo del Averno,
conocido su Magia de Maldad. Quien era temido por sus antecedentes de
muerte y destrucción.
Abriéndose con lujo de fuerza
penetró, al salón mayor, luciendo una gran túnica negra, que arrastraba varios
metros atrás, con alas de murciélago bordadas en todo su alrededor, un penacho
de plumas de zopilote, portaba un tecomate en la mano izquierda y una lanza con
punta de metal en la otra.
Se hacía acompañar de su hijo, ACTENOTCH,
joven moreno, fornido de rostro inexpresivo, quien mostraba en su pecho
varias líneas pintadas de color rojo, en forma de punta de lanza; las marcas en
su rostro, resaltaba en los al sonreír, enormes dientes. Una larga trenza que
dejaba caer sobre su hombro izquierdo, con una calavera de mono amarrada en la punta, que le daba un aspecto
maléfico. Entre sus armas portaba un arco hecho de hueso, en un morral una
buena cantidad de flechas con distintivos negros, colgado a sus espaldas. Complementaban el grupo; La cortesana IXOM,
una joven mujer, de piel morena, que
mostraba la belleza de su cuerpo, con los senos descubiertos, una pequeña piel
de iguana le adornaba la espalda; de pelo negro azabache que caía
alborotadamente sobre sus caderas, ella llevaba entre sus manos la parte final
de la túnica de TNOTCH.
Como su guarda espalda el fiero
guerrero, BAL-HUM, que portaba una lanza de gran tamaño, un escudo de corteza
de árbol de Matilisguate; en su pecho portaba el cuero y los cuernos de venado.
Su enorme tamaño y su gran fortaleza impresionaban a cualquiera especialmente por
su expresión desagradable en su grotesca cara.
Sin
saludo, ni presentación, TNOTCH exclamó:
--- Ajau Ajpop, Rey de esta comarca, A mis oídos
a llegado la noticia que tu hija, la Princesa Rabín Ajau, es casadera, Te propongo un
acuerdo, para que mi hijo, el Gran ACTENOCH, sea pronto el elegido. Haz que la princesa
con sus mejores galas se haga presente, para ver si su belleza es digna y
merecedora de las miradas de los soberanos de Piedras Negras.---
El
sorprendido el monarca, mostrando su inconformidad indicó:
---
TNOTCH, Gran Sacerdote de Piedras Negras, tus impertinencias me molestan, mi
hija la Princesa Rabín Ajau, la bella, la única, no es un trofeo de guerra, ni
puede ser sometida a los deseos de nadie; sin embargo al haber empeñado mi
palabra en el pregón me obliga a aceptar la participación de toda persona en
esta justa, le diré que por respeto, que si desea participar de esta reunión.-
--- Mi ACTENOCH, el poderoso, el invencible,
con la mirada la hará postrarse a sus pies, dile que el hombre de sus sueños se
encuentra aquí, aguardándole para hacerla su reina….Ja,Ja,Ja, ---
Después
de un lapso de tiempo, no de muy buena gana hizo su entrada al salón, la
Princesa, que se había enterado de la situación desagradable y las altanerías
del Brujo.
Sin decir palabra se colocó a la
derecha del trono de su padre, con el rostro inexpresivo y con gran garbo, tiró
su largo pelo de adelante hacia atrás, se quedó viendo fijamente hacia el
cielo, ignorando la presencia de las personas, que se encontraban frente a su
padre.
---Hija mía, te he llamado para que
participes en esta reunión, se ha
presentado el Brujo TNOTCH y su hijo como solicitantes de tu mano, sin mediar
protocolo ni cortesía.---
--- Hummm...!... el interés en caballeros desconocidos,
no me motiva, pero por el respeto que me mereces, estoy en este lugar, deja que
hablen.---
--- Actenotch, príncipe de la oscuridad, di
cual es tu dote, tu ofrenda, que te permita optar a la mano de la
princesa.---Indicó el Rey.
--- El Príncipe Actenotch, no necesita
brindar ofrendas, ni regalos, el por si solo vale un tesoro, cuantas mujeres no
darían hasta su vida que este joven se fijara en ellas.--- replicó Tnotch.
--- Tendrán que justificar algo mas, el
valor de tu lengua no es suficiente para optar a la princesa…. Acepté
considerar a tu hijo como candidato pero si está dispuesto a aceptar las reglas
y condiciones, si no es así, mejor retírate!, no tendría ni el mas mínima oportunidad.---
--- Ajau Ajpop --- dijo con tono
amenazador.--- sabes que soy poderoso en el arte de la magia, mis ejércitos son
numerosos y fieles, no provoques mi cólera, pues podrías desencadenar un guerra,
en la cual estarías condenado a ser aplastado por mis huestes, por lo tanto debes
de ser sensato y hacer que tu hija conozca y acepte al mejor candidato. Saldrías
beneficiado porque si así fuera, estoy dispuesto a obsequiarte a mi esclava
predilecta --- señalando a la joven que acarreaba la cola de la túnica y al
gran guerrero que me guarda.---
--- No
tienes ningún poder, ni de los dioses ni de nadie, para dar ordenes en este
recinto; tú eres una blasfemia, que quiere imponer su voluntad, eres una peste
de amenaza que quiere decidir, en estas tierras como que si se tratara de tus
dominios, y te digo, la amenaza de tus trucos de magia, me tiene sin
cuidado.---
--- No me obligues, yo conquistará a la
princesa de cualquier manera, estés o no de acuerdo, tal vez tus ojos no
mirarán que él te sustituirá en el trono y gobernará estas tierras, ja, ja,
ja…..---
Tomando
la cuerda con que traía atada a la esclava, la haló fuertemente, arrastrándola hasta
los pies del soberano y luego vociferó:
--- IXOM, es para tu diversión y BAL-HUM, de
hoy en delante se convertirá en tu guardia personal y la sombra de la Princesa ---
--- ¡Detente!, no estoy dispuesto a aceptar
ofrendas de esa calaña, mi hija la princesa es la luz de mis ojos y solo cederé
en el caso que ella no acepte a tu hijo y no precisamente los regalos.---
--- ¡Oh, padre mío, gran señor, te suplico
que no permitas que los presentes hagan su voluntad, el no es de mi agrado, no
deseo un pretendiente así, que se retiren con sus ofrendas.---
--- Hija mía, jamás permitiré, que esa
ofensas lleguen a tus oídos y a tu corazón.--- luego dirigiéndose a los
visitante.--- ¡Han escuchado la palabra de mi hija, Retírense, ella a
manifestado su inconformidad, por lo tanto no son bien recibidos en este
palacio.---
En
ese instante el malévolo, inicio el ascenso a la escalinata hasta donde se
encontraba la princesa, con la mirada agresiva se le aproximó desafiándola al extenderle la mano.
--- ¡No intentes acercarte mas!--- indicó la
princesa, mientras daba unos pasos hacia atrás.-
---Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…¡Cuidado mi
princesa!,---
---Prrrr…,Prrrr…--- dijo la Lorita que le
acompañaba.---
---Prrrr…,
Prrrr…¡Aléjate malvado!, Prrrr…,Prrrr…,Prrrr…---
--- Princesa, vengo dispuesto a conquistar
tu mano, de una u otra manera, no te debes de resistir, estarás en ese trono
junto a mi quieras o no!—indicó imponente Actenotch --- soy el único, el poderoso, el invencibles, el
merecedor.--- luego levantando su lanza, se dirigió a todos los presentes.
---¡EL UNICO!, … no hay en estas tierras un
solo hombre capaz de enfrentarme y mucho menos vencerme en el arte de las
armas.---
--- No solo con las armas y la fuerza se
conquista a una mujer.--- dijo Rabín.--- de siempre la prestancia, la humildad
y la delicadeza, se imponen a la arrogancia y resultan mas convincentes que la
violencia.---
--- Acaso insinúas que no soy digno de ti;
¡Yo el gran Actenotch, el que todo lo sabe y el que todo lo puede, a quien
nadie se a atrevido a decir que NO!.---
--- La dulzura en el alma, es como la llave,
que sabiéndola utilizar abre puertas y corazones; tu ¡No la tienes!---
---¡ El gran Actenotch, mi hijo, jamás ha
sido despreciado, ni rechazado!... Y tu Rey débil, eres merecedor a esta
maldición, un gran castigo te arrastrará a la perdición sobre tu reino, sobre
tu hija y sobre tu persona, que perdurará por los siglos de los siglos, por no
haber escuchado mis solicitudes y la necedad de rechazar a mi hijo.---
--- No estoy dispuesto a aceptar amenazas de
ninguna especie.--- dijo el Rey, se puso de pie.--- Mi hija, la Princesa ha hablado con
verdad, su corazón puro, ha expresado su voluntad, ninguno de los presentes le
es de su agrado… Toma la esclava y el guerrero, vuelvan por donde vinieron,
regresen hasta Piedras Negras, y no vuelvan a acercarse a este lugar.---
--- Tendrás que aceptar a mi hijo, princesa;
o el castigo sobre tu pueblo y sobre la familia real será terrible.---
--- No lo aceptaré nunca, antes muerta que
ser su mujer, ni aun como esclava, aunque así fuera el último hombre sobre la
faz de la tierra, no quiero volverle a ver!.---
Tenotch,
lleno de ira, retiró a su hijo de la presencia de los soberanos del mundo
perdido, haciéndole salir del gran salón; luego subió la escalinata hasta el
trono, arrodillándose en señal de reverencia, pero lleno de hipocresía, frente
a la princesa, tomó el tecomate que portaba, lo destapó y vertió un líquido
blanco, alrededor y en los pies de ella, que la dejó inmóvil. Levantó los
brazos al cielo, profirió un conjuro.
En ese instante una gran cortina
de humo se apoderó del salón y envolvió a la princesa, quien presa de pánico
intentó liberarse pero en vano; el sahumerio le ahogaba, y a pesar de los
esfuerzos no se pudo liberar.
Todos los presentes miembros de
la corte, los consejeros y la guardia real, se quedaron estupefactos, observando
lo que acontecía, desconcertados no pudieron acercarse, el denso humo se levantó
paulatinamente y en un instante, sorpresa, la princesa había desaparecido, en
su lugar se encontraba una estatua de cristal, con su imagen.
--- ¡GUARDIAS!, ¡detengan a esos demonios
del mal, no dejen que escapen!--- vociferó el Rey.
El
sacerdote del mal, su hijo y los demás habían desaparecido, en medio de la
confusión producida por los acontecimientos, las huestes de soldados
estacionados en la plaza mayor, como un espejismo, se perdieron en el aire.
Los guardias de palacio corrieron
en todas direcciones en busca de los malos, por todos los rincones, pero fue en
vano, era como si la tierra se los hubiera tragado, como el humo se
desvanecieron en el aire, dejando tras de si una estela de desolación.
La congoja fue mayor cuando el
pueblo se enteró de lo que le sucedió a la princesa.
Las
tropas reales se movilizaron por toda la ciudad y alrededores, pero todo fue en
vano, los brujos malos, Los malignos, habían desaparecido cumpliendo su
palabra, un gran castigo había caído sobre el Reino del Mundo Perdido, sobre su
pueblo, el Rey y sobretodo sobre la bella princesa.
---Prrrr…!, Prrrr…!, mi reina, mi señora,
Prrrr…!, Prrrr…!, que te han hecho estos malvados.--- lloriqueaba Keshque la Lorita, mientras con su
pico acariciaba la oreja de la estatua.
La
princesa se había convertido en una estatua de cristal, fría, sin vida y se
erguía imponente al lado del trono de su padre, aunque inexpresiva, su belleza
se mantenía inalterable.
Los miembros de la corte observaban
la estatua, la veían y no creían, se lamentaban de tal situación y a grandes
voces comentaban el error de no haber tomado en cuenta a los reyes de Piedras
Negras.
Así
pasaron los días, las lunas, la vida en la comarca siguió su curso el Rey acongojado,
siempre triste y desesperado por la tragedia pero de la cual no se dejaba
vencer, mandó construir en medio de la cámara Real, un jardín interior, en el
cual se había colocado una fuente y en el centro de la misma, la estatua de
cristal, frente a su trono, en él pasaba
horas enteras contemplando a su hija, llorando amargamente por su desdicha.
Era tanta la pena que su corazón
se encontraba desilusionado, que le hacía olvidar comer, cada día el soberano
se le veía más decaído y enfermo. Los
sacerdotes del Reino le habían practicado diferentes conjuros para romper el
hechizo, pero habían fracasado; el poder del mal era imposible de vencer, que
les había hecho creer que jamás volverían a ver a la Princesa.
--- Prrrr…!, Prrrr…!, mi Rey, Prrrr…!,
Prrrr…!, mi señor, tu corazón sufre igual que el mío , tu cuerpo desfallece de
la pena, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres un hombre sabio y no permitirás que el mal
te venza, tienes que romper el hechizo, o tendrás que acceder a que el malo
Actenotch se case con tu hija, accede, sino nunca la veremos viva nunca mas, Prrrr…!, Prrrr…!,---
--- De que hablas pajarraco, si sabes algo habla,
di que no se ha hecho, que no se ha intentado, para volver a la vida a mi hija,
jamás la volveremos a ver, pero no debo de ceder a las peticiones de Tnotch,
tengo que proteger a mi pueblo y no permitiré que eso suceda.---sollozando.---
dime pájaro de plumas verdes, tu debes de saber algo que yo no sé.---
--- Mi Rey, mi señor, Prrrr…!, Prrrr…!, tu eres
sabio, tu eres el poderoso, en tus manos y en tu reino existe la verdad,
Prrrr…!, Prrrr…!, te se decir que los pájaros, mis amigos, y tus fieles servidores han recorrido por
todos los rincones y tu pena ha llegado al oído de todos, tu queja ha sido escuchada
por los dioses del bien, Prrrr…!, Prrrr…!, y me han contado, que allá junto al
río Nima´a, Prrrr…!, Prrrr…!, vive una anciana , NA´CHIN, una bruja blanca,
Prrrr…!, Prrrr…!, tan buena como tú, Prrrr…!, Prrrr…!,que conoce las verdad del
mas allá y los secretos de los espíritus de los antepasados, ella, ella tiene
la solución, Prrrr…!, Prrrr…! ---
--- Lorita Parlanchina, dime pronto, dime la
verdad, como es que tu sabes de la anciana NA´CHIN, Bruja blanca y buena; dime
como he de hallarla. Dí como he de encontrarla.---
--- Búscale, allende de tu comarca en el río,
Prrrr…!, Prrrr…! Envía a tus consejeros y soldados, para que la busquen y la
traigan a tu presencia, ella será tu salvación, Prrrr…!, Prrrr…!,---
El
monarca inmediatamente se puso de pie, llamando al mayordomo le ordenó:
--- Traedme a toda prisa al consejero y
encargado de la guardia real.---
De
inmediato el mayordomo se puso en contacto y presidiendo a los mensajeros, se
postró ante el Rey, para ejecutar las órdenes.
--- Mi amado, Ajau Ajpop, hemos recibido tu
llamado, prestos venimos a cumplir tus ordenes, tus deseo son ordenes para mi,
dime que es lo que clama tu corazón.---
---Toma un puñado de hombres, de los mejores
y fieles, llévales a donde se encuentran las chozas de las riveras del río Nima´a,
busca en esos parajes a una anciana, busca a NA´CHIN, traedla a mi presencia, para
cumplir un deseo del Rey, por el cual será recompensada.---
CAPITULO
III
LA ANCIANA NA´CHIN
Allá en la lejanía, donde se pone el sol,
juntos a los montes y los desfiladeros, donde transita caudaloso el Nima´a, que
en sus codos se pone manso en lagunetas de azul profundo de sus agua, que
purifican las vertientes milenarias y los afluentes de las montaña.
Era la morada del silencio, el
célebre caserío, habitados por los trabajadores de la tierra y los que se
dedicaban a la pesca, paraje junto al
río, donde se encontraba la choza donde vivía una anciana. NA´CHIN
Ella era una vieja de gran corazón, dedicada
ha hacer el bien en su comunidad, sus propiedades mágicas las utilizaba para
alejar a los espíritus del mal, curar a
los niños y jóvenes que se acercaban a ella. Su mas grande labor era ayudar a
parir a las mujeres y dar vida a los recién nacidos.
Seis hombres, los sacerdotes mas
antiguos fueron enviados por el Rey, alertados para realizar la misión se dirigieron por el camino del valle, en
busca de la anciana Bruja blanca y buena. Vestidos con grandes atavíos, caminaron
por la rivera de ensueño, que paseaba por las llanuras rumbo a las lejanías del
manto salado.
Encontraron la vivienda de la anciana
NA´CHIN, que se ubicaba en un paraje amplio del río, justo al llegar se divisaba
el peñón del colibrí, el cual indicaba su localización la choza de condición
humilde que despedía humo de incienso por los cuatro costados.
La comitiva comandada por los
sacerdotes, después de la larga travesía, llegó al lugar, se posó frente a la
vivienda y en forma ceremonial, los sacerdotes adoptaron una formación
especial, rodilla en tierra. El sumo
sacerdote clamando al cielo a recibir,
se dirigió a grandes voces.
--- ¡NA´CHIN… NA´CHIN…! atiéndenos, el Rey,
nuestro amo y señor, el Gran Ajau Ajpop, te envía por nuestro medio un mensaje,
de Paz y de amor.---
--- NA´CHIN, nanita, hemos venimos por orden
del Rey, a pedirte, a suplicarte, el todopoderoso Ajau Ajpop solicita tu
presencia en palacio, él sabe de tus bondades y requiere que intervengas, te
encomendará la misión mas importante de tu vida y de todo el Reino.---
La
anciana se asomo a la puerta, preguntó:
--- Que es el escándalo…………. ¡OH, los señores del palacio real ¡ ¡Los
sumos sacerdotes…! Decidme que podría su Grande majestad, el soberano, querer
de esta achacosa y pobre anciana.---
--- El Rey, el señor del mundo perdido, el
Gran Ajau Ajpop, solicita tu presencia en palacio, grandes cosas han pasado y él
se encuentra muy triste, se ha enterado que tu eres la única que con tu magia le
puede ayudar en su tribulación, se encuentra esperanzado en tu persona, no le
hagas esperar.
El soberano se encuentra enfermo
desde el momento que su hija la Princesa Rabín Ajau, tras un hechizo calló en
manos de los príncipes del Reino del
mal. Mi señor, sabe de tu bondad, de tu
sabiduría en el arte de la magia blanca y de tus obras de curación de embrujos,
que tu vida ha sido dedicada al bien de tus semejantes y que no te negarás a
ayudarle.
--- Como súbdito obedeceré--- dijo haciendo
una reverencia --- si mi Rey requiere de mi presencia, allí estaré.---continuó
--- y se debo de servir con prestancia lo haré, poniendo todo mi conocimiento---
--- Entonces que los dioses te acompañen,
que te den el don de la sabiduría y la paciencia.- --- llega pronto nanita.---se despidieron los
enviados.
Los
mensajeros se retiraron después de haber cumplido con su misión. Retornando
hasta la casa real.
La anciana penetró a su choza, a
preparar el viaje, recogió su morral con los amuletos de buena suerte, piedras
de onix y yerbas medicinales, su mecate para llevar sus instrumentos y vasijas
ceremoniales. Su joven nieto apareció y le encontró en los preparativos. TOHIL
el elegido le habló:
--- Nanita, Nanita, NA´CHIN, nanita, ¿Cómo
que vas de salida?, cuéntame que apuro te lleva o hacia donde te diriges.
¿Puedes contarme? .---
--- El Rey, requiere de nuestra presencia en
palacio, acompáñame, ha solicitado de mi los servicios de protección y creo que
es el momento justo para que él te conozca, sepa de ti, tu serás junto a mi, el arma que salvará el reino y a la Princesa --- toma mi
morral, el de las ceremonias especiales, y el mecate del instrumental, para
llevar consigo todo el poder del bien ante el Rey.
Coloca en él la concha de una
tortuga, varias piedras de colores, unos
cuantos jutes, bodoques de barro, un trapo de color verde y polvos
blancos de raspado de concha de armadillo envueltos en hoja de plátano, y mi Perraje
multicolor….---
--- ¡ Debes de acompañarme!, Tu eres mi
estandarte y además es tu entrada al futuro de la vida de este noble pueblo del
Mundo Perdido, las obras misteriosas se dejaran ver y tu vas a ser parte de esa futuro, ven conmigo.---
CAPITULO
IV
EL
CONJURO
Se
hicieron al camino, acompañados de los animales del bosque que les resguardaban
en su trayectoria hacia la ciudadela. Mas temprano que tarde se presentaron en
palacio y fueron anunciados por los heraldos del Reino.
Con Impresionante compañía fueron
conducidos al salón mayor, donde el rey les hacia espera acompañado de los
consejeros y la guardia real:
--- Mi señor, el Magnífico Ajau Ajpop, he
aquí a tu mas humilde sierva.--- mientras se arrodillaba, agachando su cabeza
en señal de reverencia, con su mano empujó a su nieto a imitarla, adoptando la
misma postura.---
--- Anciana NA´CHIN, bruja blanca y buena,
dime tu si es cierto lo que dicen las aves del campo, los animales del bosque,
de tu amplia sabiduría, que los dioses te han puesto para salvar las causas
justas y sembrar el bien en la comarca.---
--- Sí mi señor. He dedicado mi vida entera
a ayudar a mis semejantes, hacer el bien, a ayudar a parir a mis hermanas. Pero
el honor ha llegado a lo máximo al saber que he sido llamada por mi soberano
para ayudarle en sus penas, tu humilde sierva esta aquí a tus ordenes--- después
de una pausa continuó--- Mi señor tiene una pena y yo entiendo, de mis manos y
mis oídos no escapan las historias, los rumores que vuelan por los campos, los
secretos que juegan de boca en boca, me indican que tu corazón está lastimado,
por la perdida de tu hija, la hermosa Rabín Ajau, vengo en tu ayuda, con la
grandeza de la inteligencia, con mi intercesión ante los dioses, buscaré servir
para que tus deseos sean escuchados en el mas allá, Tú solo ordenas mi
señor.---
--- Los dioses han escuchado mi clamor y he solicitado
tu presencia, para que a través de tu medio se ejecute la resolución del
misterio que envuelve a la princesa, Rabín Ajau. Pon, tu mejor empeño. ---
--- Así se hará mi señor.---
--- El hechizo que sobre ella se cierne, es
una muerte en vida que ha llenado de desolación el corazón del reino. Estoy
dispuesto a ofrecerte cuanto poseo, para que hagas volver a la vida a mi mas
grande tesoro. Confío en ti pues se que eres la única capaz de hacerlo, ¡Salva
a mi hija, te lo pido!.---
--- Tu pides, tu ordenas, yo humildemente
obedezco, he traído conmigo a mi nieto Tohil, el es mi guardia, mi fortaleza,
mi brazo y mi nervio, he de pedirte Señor que me permitas, que con él de punta
de lanza enfrentar las fuerzas del mal.--- se acercó al soberano, tomó su túnica,
besándola indicó.--- Ordena mi señor, permítenos entrar penetrar al lugar donde
se encuentra la estatua de cristal, la princesa.---
El
Rey se levantó de su sitial de honor, se acercó hasta la anciana, poniendo su
mano sobre la cabeza dijo:
--- Tu eres mi salvación…deja que tu nieto
sea tu brazo en esta misión--- luego se dirigió a sus consejeros:
--- Escóltenlos, hacia el jardín.---
Uno
de los consejeros, sin decir palabra descendió por las escalinatas, sin darle
la espalda al soberano y haciéndole constantes reverencia, hasta llagar al
final de la salida, les hizo una señas a los recién llegados y los condujo
hacia la entrada del ala ponientes de salón, cruzó rápidamente el hemiciclo y
haciéndole señales con las manos, hizo transitar a la anciana y al joven a
través del pórtico que conducía hacia el interior.
En
el centro del hermoso jardín, sobresalía una fuente, con la sublime estatua de
cristal, la figura de la princesa. Se postraron frente a ella, admirando su
belleza, tan singular que el joven Tohil, quedó impresionado y prendado de
ella.
El
Rey que les había acompañado, se acercó a la estatua y con voz entrecortada y
lleno de una gran tristeza dijo:
--- He aquí a la princesa Rabín Ajau, luz de
mis ojos, el latir de mi corazón, siempre luce tan bella, a pesar del cristal
sin vida que la aprisiona --- sus ojos se llenaron de lágrimas.
--- Su belleza es grande, mi señor.--- dijo NA´CHIN.---
pero estará mas radiante y con mucha madurez, cuando regrese a ti sana y
salva.---
La
anciana se reclinó, apoyando sus rodillas al suelo, luego descansó el trasero
sobre las piernas. Sacó de su morral la concha de la tortuga, tomo los jutes y
las piedras de colores, los colocó en el
interior de la caparazón, los sacudió tres veces, y los dejó a los pies de la
estatua. Apoyándose en las yemas de los dedos de las manos, hizo una reverencia
hasta tocar la tortuga con su cabeza, luego se incorporó, levantando los brazos
al cielo, dijo con voz fuerte:
--- ¡MAN TIOSCH DEL AGUA…, TU QUE PURIFICAS,
VEN A MI…!
---¡MAN TIOSCH DEL MAIZ…, TU QUE ALIMENTAS,
ILUMINAME…!---
Se agachó nuevamente, tomó la
concha de la tortuga entre sus manos y la pasó por encima de su cabeza,
mientras la sacudía, haciendo sonar las piedras y los jutes.
---¡MAN TIOSCH….!--- exclamaba, mientras
repetía las oraciones a los dioses y el ritual de la concha---
Después
de colocar la concha a los pies de la estatua, se produjo un gran silencio. Ráfagas
de viento se desataron, recorriendo implacables todo el jardín. El sol perdió
su brillo y una densa nube se posó sobre el lugar.
--- ¡BBBBBRUUUUMMMM, BBBBBRUUUUMMMM!
--- Truenos…, Centellas…, Rayos…, todos
anuncian la llegada de los dioses del bien.---
Mientras
los presentes atónitos observaban como la tormenta que se desplazaba por los
pasadizos interiores, hasta los mas recónditos lugares del palacio.
---¡ BRUMMM…, BRUMMM…!---
Un enorme estruendo en el gran salón, la nube se arremolinó alrededor del jardín, un
torbellino de viento atravesó los patios, arrasando con todo a su paso y las paredes se
estremecieron.
Un rayo luminoso acompañado de un silbido agudo traspasó la densa cortina de humo. La luz
se posó en la parte pulida de la concha de la tortuga, transformándola en espejo.
---¡ Bien venidos dioses del bien! --- dijo
la anciana, mientras tomaba de su morral los polvos blancos envueltos en hoja
de plátano, y los espolvoreó encima del espejo.
Se despidió entonces humo color
naranja, y al disiparse, dos rostros aparecieron
en el espejo.
--- NA´CHIN ¿Porqué nos sacas de las alturas del cielo,
cúspide de la tierra?, ¿Qué pena te aflige---
--- Mis dioses queridos, mis amados dioses,
esta anciana distrae tu atención, porque necesito su benevolencia, una gran
tarea me ha sido encomendada por el Rey del Mundo Perdido. Pido la venia de
ustedes para poder salvar a la Princesa Rabín Ajau, que fue convertida en
estatua, por las fuerzas del mal. Tengo que contar con su ayuda para destruir el conjuro, para que esta tierra no
siga siendo desdichada por la perdida de su heredera.---
--- Conjuro del mal, conjuro del mal,……. el
conjuro de la negra noche, propalado por Tnotch, muéstrate.--- dijo una de las caras.
--- El conjuro de Tnotch el malo, es el eslabón de la cadena del mal apoyado por los dioses del abismo,
los demonios burlones del infierno.---Indicó la otra cara--- Siempre procuran hacer daño, por las cosas
terrenas, como él, en busca de deseos personales.
---Les imploro dioses buenos.---dijo la anciana --- ayúdenme a liberar a esta belleza de su cautiverio.
--- Para conjurar el engendro del mal y darle renacimiento a esta criatura hay que encontrar el Nahual de
la princesa y traerlo ante la estatua---.
Dicho esto ambas figuras desaparecieron, dejando una estela refulgente y el espejo permaneció
brillante. Minutos después, se posaron sobre el espejo y tomaron forma nuevamente.
--- Hemos viajado por todo el mundo, por
arriba, por debajo de la tierra, en las profundidades de los océanos, en los
confines de la tierra, nos hemos enterado, el Nahual de la princesa, se
encuentra atrapado en un Vaso, que está oculto en el espacio de las ánimas.---
--- Mas allá del manto salado de los mares
del sur, en la isla de los volcanes, que vomitan lava, allí se encuentra el
alma de la princesa, custodiado por los buitres gigantescos y los perros de dos
cabezas.---
--- OH…, mis dioses del bien, sabía que ustedes
me ayudarían, díganme como he de tratar el conjuro para destruirlo.---
--- Escucha bien lo que te vamos a indicar, NA´CHIN.
En tu misión de sembrar el bien, somos tus aliados, tus manos, tus brazos, tus
ojos y tus oídos. Será grande nuestro
empeño para que puedas llevar a feliz término tu tarea. Pon atención esta es la
indicación:
“GRANDES
OBRAS DEBEN DE EMPRENDER,
COSAS
EXTRAÑAS, VERAN SUCEDER,
SI
A LA RABIN AJAU, PRETENDEN LA VIDA DEVOLVER,
UN
JOVEN VALIENTE, BRAVO, DEBEN ACOMETER
RADIANTE
IR EN POS DE ARDUA TAREA
CON
FORTALEZA, EMPRENDERA LA ODISEA,
LO
ENFRENTARAN MALEFICOS ESPIRITUS.
PERO,
TOHIL, TU NIETO ES EL GUERRERO PONENTE,
ESCOGIDO
POR SU ALMA, VALOR Y DESTREZA
PARA
RESCATAR CON BONDAD, CON ENTEREZA
EL
NAHUAL DE LA RABIN AJAU, BELLA PRINCESA
Y
CONQUISTAR EL REINO Y EL AMOR DE MUNDO
PERDIDO.
Las
caras desaparecieron y todo volvió a la calma, la anciana junto al Rey, tomaron
de los brazos al joven y lo acercaron a
los pies de la estatua, en posición de reverencia, beso el suelo.
--- Los dioses han hablado, Tohil, tu eres
el elegido para hacerse cargo de la aventura real, deberás salvar a la
princesa, o responderás con tu vida… tu juventud, tu valentía y sobretodo la
decisión de los dioses, son las cosas importantes para ungirte, para la
celebración de la tarea.---
---Deberás permanecer dos días en el altar
del templo de los dioses, sin comer ni beber agua, así tu alma será
purificada.--- dijo la abuela --- Yo lavaré tus pies, colocaré aromas preciosos
en tu cuerpo, alabaré tu espíritu con el POM; te haré merecedor de los favores
de los dioses, esto te fortalecerá para poder destruir el conjuro.---
Así
fue, dos días pasó en ayuno el joven, en el altar del templo de KUKULCAN, el
mayor de los dioses del bien; mientras tanto su abuela, le lavaba los pies, le
oraba y le cantaba, los salmos de la victoria, le reconfortaba, contándole
historias antiguas y le ungía en presencia de fuego, agua, aire y tierra.